Estoy con alguien en quién no confío ni deseo.
Cuando conocí a mi novio parecía un chico bueno, pero con el tiempo he sentido que es como si llevara una máscara. Da la imagen de no romper un plato, pero en realidad es bastante mentiroso. No tiene un diagnóstico, pero no hace falta: constantemente oculta cosas, dice que no se acuerda de otras, modifica historias y cuenta verdades a medias. Y no solo lo hace conmigo, también con sus amigos y su familia. Hemos hablado muchas veces sobre este tema y siempre promete cambiar, aunque nunca lo cumple.
Otra cosa que me molesta es su inmadurez. No resuelve nada ni toma la iniciativa. Tengo 22 años y él 19, y siento que todo tengo que organizarlo yo: planes, decisiones, incluso cosas básicas. Nunca se acuerda de nada, la mayoría de veces se le ha olvidado nuestro aniversario y nunca lo hemos celebrado porque prefiere estar jugando a la play.
Por otro lado, siempre me he considerado una persona activa sexualmente, pero desde antes de empezar con él siento que tengo un bloqueo, probablemente relacionado con la depresión. Desde que estamos juntos creo que ese bloqueo ha aumentado. No me apetece tener relaciones con él: se pone muy nervioso y muchas veces pierde la erección, ya que cuando le conocí era virgen. Además, no me satisface sexualmente: no me gustan los besos, a veces le huele el aliento, a veces siento que le beso por compromiso ,no hay buenos preliminares, nunca consigue que me corra y tampoco hace buenos preliminares o no le da importancia.A eso se suma que insiste constantemente en hacerlo, lo cual me agobia y me genera aún más rechazo. En 9 meses solo lo hemos hecho unas 6 veces. Y creo que no es normal.
Tampoco siento una gran atracción física hacia él. Ya le dije que esto era un problema para mí. Él ha dicho muchas veces que va a bajar de peso, incluso desde antes de conocerme, pero nunca lo consigue ni parece tomárselo en serio. Sigue teniendo el mismo peso que al principio.
Y la pregunta es: ¿por qué sigo con él? La respuesta es que me siento muy sola. No tengo buena relación con mi familia, tampoco tengo amigas y no salgo casi y soy una persona tímida. Con él me lo paso bien, nos reímos, hemos vivido momentos importantes y tenemos conexión en muchos aspectos. Pero, aun así, siento que nuestra relación se parece más a una amistad que a una relación de pareja, porque no hay besos por mi parte ni puedo confiar en él.