🩸 El brutal crimen del Día de la Madre en Fuerteventura
Fuerteventura despertó el pasado Día de la Madre con una noticia imposible de imaginar. Una mujer de 56 años, residente en Corralejo desde hacía años, había desaparecido sin dejar rastro. Sus amistades comenzaron a preocuparse cuando dejó de responder mensajes y llamadas. Nadie sabía dónde estaba. Nadie podía contactar con ella. La última persona que estuvo con la víctima fue su propio hijo, Aaron, de 22 años.
Al principio, el joven aseguró que su madre simplemente se había marchado. Sin embargo, los investigadores de la Guardia Civil detectaron contradicciones en su relato desde las primeras horas. Algo no cuadraba dentro de la vivienda familiar. El ambiente, según fuentes cercanas al caso, era extraño y tenso, como si alguien hubiese intentado borrar a toda costa lo que realmente había ocurrido entre esas paredes.
La investigación avanzó rápidamente y desveló una reconstrucción policial terrorífica: madre e hijo habían mantenido una fuerte discusión relacionada con dinero que terminó convirtiéndose en un ataque extremadamente violento. Pero lo peor vino después. Presuntamente, el joven descuartizó el cuerpo utilizando herramientas eléctricas y repartió los restos en bolsas de basura que luego lanzó a diferentes contenedores de la isla. Parte de esos residuos terminaron en el complejo ambiental de Zurita, donde los agentes tuvieron que buscar durante días entre toneladas de desechos.
Por si fuera poco, los investigadores descubrieron movimientos bancarios sospechosos posteriores a la desaparición. El joven habría realizado transferencias desde la cuenta de su madre hacia la suya propia tras cometer el crimen, desvelando una frialdad económica escalofriante. Finalmente, ante la acumulación de evidencias y la presión policial, su versión se desmoronó por completo. Confesó.
La jueza ha decretado prisión provisional por delitos de homicidio y estafa continuada mientras continúa la investigación judicial. Este caso ha provocado una enorme conmoción en Canarias, especialmente por la brutalidad de los hechos y por el momento tan señalado en el que ocurrieron. Un crimen que nadie en la isla consigue comprender, porque hay asesinatos que impactan, y luego están aquellos en los que el peligro dormía bajo el mismo techo.
¿Qué opináis de este caso? La mezcla de violencia y el móvil económico posterior demuestra una frialdad absoluta. Os leo en los comentarios. 👇