r/HistoriasdeTerror

Mi compañero policía me dijo que lo olvidara. No le hice caso

Soy un simple policía municipal de un estado del norte de México, frontera con EU, nada fuera de lo común. No investigo homicidios ni tengo acceso a casos súper raros. No hago nada divertido de esas cosas que aparecen en películas; normalmente me asignan a tránsito o como elemento de seguridad en eventos donde Protección Civil requiere nuestros servicios.

Pero eso no me salvó de verme involucrado en una historia tan horrible que me tiene por las noches pensando sin poder dormir, decidiendo si es buena idea compartir o no antes de un inminente final.

Sé que la información es sensible y obviamente algo ilegal, aun y cuando la cuento ante un grupo de desconocidos, en foros anónimos de la red y manteniendo en anonimato a los involucrados y locaciones.

Todos saben perfectamente que la principal desgracia de este país —que sufre este país— es la inseguridad; ocurre principalmente por el crimen organizado. Si el gobierno tiene culpa o no, no me interesa discutir, cada quien tiene su punto de vista.

Disculpa por tanta introducción, lo hago para poder contarte bien mi historia.

Una noche me encontraba patrullando tránsito con mi compañero, a quien llamaré falsamente Andrés, todo trascurría normal, hasta que detuvimos a una persona por viajar a exceso de velocidad en una furgoneta color gris. Lo perseguimos durante un par de cuadras, pues no bajaba la velocidad; encendimos la sirena, las luces, hasta que al fin lo hizo.

Desde el momento en que me bajé de la patrulla y caminé hacia la ventana del conductor, pude ver por el retrovisor cómo se movía inquietamente. Por un segundo hicimos contacto a través del espejo; pude ver el terror en sus ojos. Sirvió como advertencia para acercarme con precaución. Me llevé la mano al arma que guardo en el cinturón, listo para desenfundar. Fue cuando la puerta se abrió de golpe y el hombre abandonó el vehículo.

Una persona de baja estatura, cabellos despeinados, que vestía casualmente. Me puse al instante en posición defensiva.

Siendo sincero, nosotros no somos conocidos por tener un buen entrenamiento. Entre la sociedad se bromea sobre nosotros, nos llaman “Maruchan” porque prácticamente somos policías instantáneos: hacemos un curso teórico y práctico que dura seis meses y, después de eso, ellos piensan que estamos listos para trabajar. Tenemos conocimientos básicos de defensa, nada fuera del otro mundo.

Así que, cuando ese hombre abrió la puerta de la camioneta de golpe, tomándome por sorpresa, mi primera reacción fue correr a esconderme detrás de la furgoneta. ¿Cobarde? Probablemente sí.

Miré cómo Andrés bajó de la patrulla corriendo y lo vi pasar a un lado de mí a toda velocidad, correteando al hombre. Yo me quedé sin saber qué hacer, mirando a los lados.

Fue cuando escuché golpes viniendo de la puerta trasera de la camioneta, justo donde estaba escondido hace unos segundos. Me asusté, me alejé un poco, respiré tomando aliento, saqué mi arma y abrí la puerta.

Estaba oscuro, pero podía ver pequeños puntos con la luz que entraba del alumbrado publico, como búhos en la oscuridad: ojos.

Saqué mi linterna al instante y alumbré dentro de la furgoneta; había al menos una decena de personas… personas pequeñas, todos cerraron los ojos al sentirse encandilados, niñas en su mayoría. Estaban amarradas de las piernas y de las manos, también tenían cubierta la boca con cinta. Sus miradas llenas de terror me miraban suplicando ayuda.

Me quedé ahí, parado como un idiota procesando lo que estaba mirando. No podía moverme. Sentía algo sobrenatural, no puedo explicarlo, como si algo me obligara a que cerrara la puerta y siguiera con mi trabajo como si no hubiera visto nada. Apagué mi linterna; parecía molestarles.

Mi compañero llegó, agitado, sin aliento. Se puso a un lado de mí.

—¿Qué pedo? —me preguntó, agitado, apenas salían las palabras de su garganta.

—¿Se fue? —no lo volteé a ver, seguía sumergido en esos pequeños puntos en la oscuridad.
—Sí, no lo alcancé —intentaba recuperar el aliento—, pero se le soltó el teléfono; yo creo que podemos encontrarlo con esto.

Yo estaba perplejo aún, incrédulo. Él se dio cuenta de mi estado; caminó un par de pasos hasta ponerse a mi lado. No dije nada, dejé que lo descubriera por sí mismo.

—¡¡¡Puta madre!!!—

Lo escuché maldecir tantas veces, mientras yo seguía luchando contra mi mente.

—Voy a reportar esto —mi compañero se adelantó, puso el teléfono del hombre que había huido en mis manos.

Fue cuando por fin salí de mi trance.

Lo miré: estaba desbloqueado, tenía abierta la app de Google Maps. Expandí con mis dedos la pantalla buscando la locación; iba hacia un lugar en medio de la nada. Quizás no soy bueno con tácticas de combate, pero tengo experiencia con cosas tecnológicas. Me metí a su historial de búsquedas y encontré tantos lugares que me helaron la sangre: casa hogar, iglesia, escuela, hospitales y muchas direcciones en medio de la nada.

Creo que entendí el modus operandi: él recogía a los pequeños en esos lugares, después los entregaba en locaciones que le eran compartidas ese mismo día. Estos lugares cambiaban cada ocasión para evitar llamar la atención.

—Ya vienen —Andrés regresó, aún con su rostro de preocupación. Se acercó a una de las pequeñas y le quitó la cinta de la boca, con cuidado de no lastimarla. Ella comenzó a llorar de una forma horrible, asustada.
—Tranquila —Andrés intentaba calmarla—, ya estás bien, estás a salvo.

Había algo en su voz ¿estaba mintiendo?

Escuché sirenas en la distancia. Los refuerzos venían en camino. Eran los últimos segundos que tenía para poder revisar el celular antes de que uno de los oficiales de investigación lo tomara. Me metí a los mensajes y llamadas, buscando algo que pudiera darme una pista. Saqué mi libreta, anoté algunos números, coordenadas, nombres. Andrés me miró hacerlo; pude ver en su rostro que no apoyaba tal acción, no me importó. Hubo algo que llamó mi atención al instante: en los mensajes había una sentencia que se repetía constantemente.

“Quiere observar”.

Lo anoté también. Guardé mi libreta al instante que una patrulla se paró enseguida de nosotros. Rápidamente bajaron un par de agentes de la Estatal Investigadora. Nunca los había visto, no es raro; son diferentes organizaciones trabajando en una misma ciudad, tantos agentes que no conozco a la mayoría.

Pensé que poco a poco comenzarían a llegar más patrullas de todos los niveles de gobierno: federales, estatales, municipales, Guardia Nacional. Se acordonaría el área… pero no fue así. Fueron los únicos agentes que llegaron.

—Ya pueden irse —nos dijeron, que más que una sugerencia sonó a una orden—. Nosotros nos encargaremos.

Titubeé un poco, hasta que mi compañero me dio una palmada en el hombro. Lo volteé a ver.
—Vámonos —me dijo. Noté en su rostro esa urgencia por salir de ese lugar.

No tuve opción. Regresé a la patrulla. Andrés encendió y nos alejamos. Estaba en silencio, no podía quitarme de la mente lo que acababa de ver.

—Esa madre —Andrés rompió el silencio—, tírala.

No tenía que decirme a qué se refería; lo sabía perfectamente: los apuntes que hice del teléfono del hombre que corrió.

—¿A dónde vas? —interrumpí cuando dio vuelta en U—. ¿No vamos a buscar a ese cabrón?
—No. Vamos de regreso a la estación y te voy a dar un consejo: no digas ni preguntes nada de lo que acabamos de ver. Y te repito, eso que apuntaste, tíralo, quémalo y olvídate de eso.

Mi sangre estaba hirviendo, pero era lo más sensato. Como dije, no somos agentes con experiencia en combate ni en rastreo; solo sabemos ver qué carros están mal estacionados y ponerles un papel en el parabrisas. Pero lo que más me molestaba era su negativa por investigar más sobre el caso. Pasé toda esa tarde pensando en lo que había visto. No tengo acceso a expedientes o investigaciones, pero sí tenía algo: unos números de teléfono y mucha curiosidad.

Terminé mi turno, me fui de la estación sin despedirme de nadie. Me puse a revisar en Facebook páginas de noticias de mi ciudad, periodistas amateur que van rápido a los lugares donde ha pasado algo para transmitirlo. Nada. Como si nada hubiera pasado.

Pasé a un Oxxo, compré un chip y un teléfono económico y me fui a casa.

Agregué el número que tenía anotado en mi libreta. Me puse a pensar qué debía decir. Recordé la imagen de los pequeños puntos en la oscuridad, esos ojos mirándome fijamente con terror, también lo que había visto en los mensajes: “Quiero observar”.

“También quiero observar”.

Enviar.

Me quedé unos minutos sosteniendo el celular recién comprado en mis manos, sudando, respirando con agitación y con mi corazón palpitando audiblemente.

Me quedé con mi mente divagando, casi con mi cerebro apagado, cuando un sonido y una vibración me regresaron a la realidad con un susto horrible. La pantalla de bloqueo mostraba una notificación de SMS. Mi corazón palpitaba.

Una imagen. Estaba muy oscura, pero podía ver una persona. No podía ver su rostro, pues estaba oscuro; había elegido una posición donde la luz no iluminara su cara. Pero lo que pude ver fue un collar en su cuello. Parecía como un rosario, pero las “misterios” eran demasiado grandes; estaba tomada de una forma en que esto apareciera en primer plano. Quería que lo notara.

Fue cuando lo hice. Mi estómago se amarró.... Eran ojos. El hombre tenía en su cuello un collar hecho con ojos; los globos oculares colgaban del nervio óptico, amarrados a lo que parecía ser una cuerda delgada.

Me enfoqué tanto en eso que no me di cuenta de lo que había atrás: dos puntos apenas brillantes. Subí todo el brillo de la pantalla y apenas pude distinguir una silla, y sobre ella una pequeña amarrada. Podía ver esos ojos asustados, idénticos a los de lo que acababa de presenciar en la tarde mientras patrullaba.

Otro mensaje.

Una serie de números y dígitos que no tenían ningún sentido… hasta que vi cómo empezaba: bc1q.

Bitcoin… acaso esas historias que tanto veía en videos de creepypastas en internet no solo eran reales, sino que ocurrían en mi ciudad, bajo mis narices. Recordé la advertencia de Andrés. Estaba claro que sabía algo más. También la forma en que esos estatales nos corrieron de la escena… y el silencio de la noticia.

Además, la persona estaba mandándome un SMS. Podría ser fácilmente rastreado por operadores telefónicos… pero no le importa. Es como una incoherencia solicitar el dinero por Bitcoin mandando la dirección por un SMS.

O quizás es simplemente complicidad de las autoridades.

Me quedé como un estúpido mirando la nada, sin la más mínima intención de dormir. Sabía perfectamente que no podría hacerlo.

Fue cuando llegó otro mensaje que causó el mismo susto que el anterior.

Un video.

Mis dedos estaban temblando cuando lo acercaba al teléfono.

Las luces de mi habitación comenzaron a parpadear levemente. Sentí un aire frío horrible y un mal presentimiento invadiendo mi espacio.

Me armé de valor. Presioné play.

El hombre estaba en primer plano de nuevo. Podía ver el pecho, ese collar llamativo. Mueve su mano hacia el primer ojo.

—En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo…

—Primer misterio…

La imagen se vuelve borrosa. Lo censuran… y gracias a Dios así fue, porque lo que escucho es un grito horrible de una persona pequeña. Estoy sosteniendo el teléfono con fuerza. Aunque no puedo ver nada, puedo imaginarme lo que está pasando.

No sé cuánto tiempo duró eso, pero los gritos me enfermaron. Solte el teléfono, me levante, intente llegar al baño pero no lo logre. Vomite. En el pasillo queda mi cena semi digerida.

Escuche de nuevo el teléfono.

Esta vez el sonido es diferente. Está timbrando. Lo escuche vibrar también.

Lo recogí. Casi como si algo me obligara, presiono el botón de contestar.

—Aún quieres observar…

Continuara...

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u/Signal_Scheme_6777 — 1 day ago
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El Valle que No Emite Sonido

'' ¿Por qué las aves dejan de cantar cuando 'Él' se aproxima?"

El Valle que No Emite Sonido es el nombre que los antiguos habitantes de la región serrana dieron al cuadrante que hoy las cartas geográficas marcan solo como zona de silencio de radio. Pero lo que descubrí en mis años como técnico de monitoreo acústico ambiental te hará cuestionar cada vez que sientas un escalofrío en un lugar aislado; porque el silencio no es la ausencia de sonido, es la presencia de algo que consume la vibración del mundo.

Mi nombre es André y, durante casi una década, mi función era instalar micrófonos de alta sensibilidad en valles profundos para captar el comportamiento de la fauna. Pero lo que capté en el Valle de las Sombras Muertas fue el motivo por el cual las aves dejan de cantar y por qué el gobierno gasta millones para mantener esa área fuera de cualquier ruta turística. Si estás escuchando esto, entiende que el sonido es la única cosa que nos mantiene conectados a la realidad, y cuando desaparece, algo antiguo y hambriento llena el vacío.

Todo comenzó cuando fui enviado para sustituir a un técnico que, según los registros oficiales, tuvo un colapso nervioso y se encerró en una estación de investigación, negándose a salir hasta que cortaran la energía. Cuando llegué allí, encontré las paredes de la estación cubiertas por un aislamiento acústico improvisado, hecho de ropa, mantas e incluso páginas de libros pegadas con cinta adhesiva. Él no intentaba no oír el exterior; intentaba asegurar que el exterior no oyera lo que sucedía dentro.

En mi primer día de campo, instalé los sensores en el fondo del valle. El lugar era de una belleza perturbadora. Árboles gigantescos, arroyos cristalinos... pero algo estaba mal. Mi medidor de decibelios marcaba cero absoluto. Eso es físicamente imposible en la naturaleza. Incluso sin viento, debería haber el sonido de las hojas, el zumbido de un insecto, el movimiento del agua. Pero el agua corría sobre las piedras en un silencio total, como si fuera una película muda proyectada frente a mí.

Fue entonces cuando me di cuenta de que las aves no solo dejaban de cantar cuando "Él" se acercaba; simplemente no existían en aquel sector. Los animales evitan el valle porque su propia biología entiende que el sonido es una forma de energía, y en aquel lugar, la energía estaba siendo drenada.

En la segunda noche, mientras revisaba los espectrogramas en mi computadora, noté una anomalía en las frecuencias por debajo de los veinte hertz, el llamado infrasonido. Había un patrón rítmico, una pulsación lenta, como un corazón latiendo cada cinco minutos. Pero no era un corazón orgánico. Era una vibración que parecía venir de la propia estructura molecular de las rocas. Recordé lo que los baquianos locales decían sobre el "Dueño del Silencio", una entidad que los pueblos originarios describían no como un espíritu, sino como un "vacío que camina". Decían que si pasabas mucho tiempo en el valle, tu propia voz comenzaría a desvanecerse, las palabras saliendo de la boca sin emitir ruido, hasta que tus pensamientos fueran lo único ruidoso restante, y era en ese momento cuando la cosa venía a buscarte.

Me reí de esa leyenda hasta que, en la tercera noche, mi generador de energía se detuvo. No fue una falla mecánica. Simplemente dejó de emitir el sonido de la combustión. El pistón subía y bajaba, los engranajes giraban, pero no había ruido. El pánico subió por mi garganta e intenté gritar, pero el sonido de mi voz murió antes de salir de mis labios. Era como si el aire se hubiera vuelto demasiado denso para vibrar. Estaba en la oscuridad, rodeado por un silencio que dolía en los oídos, un silencio que parecía tener peso.

Fue entonces cuando oí el clic. Un sonido seco, como un crujido de hueso, proviniendo del techo de la estación. Después otro, y uno más, moviéndose con una rapidez sobrenatural. La cosa no necesitaba ojos; usaba la ecolocalización, pero de una manera invertida. Emitía pulsos que absorbían el ambiente, creando un mapa de vacío.

Me escondí debajo de la mesa de metal, abrazado a mi grabador digital portátil, lo único que aún parecía tener algo de carga. Por la rendija de la puerta, vi la silueta. Era alta, extremadamente delgada, con extremidades que parecían hechas de ramas secas y una piel que no reflejaba la luz de mi linterna, como si fuera de terciopelo negro. No tenía rostro, solo una hendidura vertical que se abría y cerraba, emitiendo aquel chasquido rítmico. Estaba buscando el sonido de mi corazón. Cada latido mío era como un faro para aquella criatura. Tuve que forzar mi respiración a ser lenta, casi deteniéndola, mientras sentía que la temperatura del cuarto caía drásticamente.

La cosa pasó por la puerta, moviéndose sin desplazar un milímetro de aire. Se detuvo al lado de la mesa. Podía sentir el olor a ozono y tierra mojada. Fue el momento más largo de mi vida.

Lo que me salvó fue un pájaro, un pequeño choquín que, por algún error de la naturaleza, se posó en la ventana externa y soltó un pío desesperado. En el instante en que el sonido ocurrió, la criatura se lanzó hacia la ventana con una violencia indescriptible, atravesando la madera y el vidrio como si fueran papel. No esperé. Corrí al jeep, encendí la ignición y recé para que el motor hiciera ruido. El sonido del motor volviendo a la vida fue la música más bella que jamás he oído.

Conduje por el sendero accidentado sin mirar el retrovisor, pero sabía que el silencio estaba tras de mí. Cuando llegué a la sede del parque, le conté todo a mi director. Él me miró con una piedad que me heló el alma y me entregó un sobre con mi rescisión y un pasaje de ida al otro lado del país.

—"No monitoreamos el valle para estudiar la vida salvaje, André", me dijo, "monitoreamos para saber cuándo el silencio se está expandiendo".

Me mostró un mapa histórico donde la mancha de la "zona cero" crecía algunos metros cada año. El gobierno sabe que existe algo allí que consume la vibración de la vida y prefieren sacrificar el valle antes que admitir que no tienen control sobre una anomalía que desafía la termodinámica.

Hoy vivo en una ciudad ruidosa, cerca de un aeropuerto, porque el sonido constante de los jets me da la seguridad de que aún estoy en el mundo de los vivos. Pero a veces, en plena madrugada, el ruido de la calle desaparece por algunos segundos y siento aquel peso en el aire. Sé que el silencio me está rastreando, recordando la frecuencia de mi miedo aquella noche bajo la mesa.

Si te gusta hacer senderismo en lugares remotos y, de repente, notas que el sonido del bosque desapareció, que el viento dejó de soplar y que tu propio paso no hace ruido en el suelo, no te detengas a tomar fotos. No intentes entenderlo. Solo corre hacia el ruido más cercano. El silencio es un depredador que no deja huellas, solo deja ausencias.

Si has vivido una experiencia parecida, donde el mundo pareció quedar "mudo" de repente, o si conoces a alguien que desapareció en estas zonas de silencio de radio, tu información puede ayudar a mapear dónde están actuando estas cosas ahora, para que esta alerta llegue a más personas antes de que se cree la próxima zona de exclusión. Podrías estar dándoles la única herramienta de supervivencia que importa.

¿Cuál es el sonido más extraño que has oído en medio de la nada? O mejor dicho, ¿cuál ha sido el silencio más aterrador de tu vida?

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u/SAM007FERR — 3 hours ago
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"Lo que vi en el Km 400 no era un animal."

El Secreto del Kilómetro 400

Soy un exguardia de seguridad de la Transamazónica y lo que voy a contarte ahora no figura en ningún informe oficial de obras del gobierno, porque la verdad sobre lo que habita en el Km 400 de la BR-230 es capaz de paralizar cualquier proyecto de desarrollo nacional. Mi nombre es Jorge y durante quince años vi cómo la selva se tragaba máquinas, hombres y secretos que el mundo prefiere fingir que no existen. Si estás escuchando esto, debes saber que mi ubicación ahora es incierta y este audio puede ser la única prueba de que lo que ocurrió en aquel claro fue real.

La gente mira la Transamazónica y ve lodo, polvo y un intento fallido de civilización, pero para quien carga una linterna y una escopeta en mitad de la madrugada, aquel lugar es un organismo vivo, antiguo y profundamente hostil. En los primeros cinco años, yo era como cualquier otro vigilante de obra. Pensaba que el peligro eran los jaguares, las serpientes o los asaltantes de carga. Estaba equivocado. El verdadero peligro no tiene hambre de carne, tiene hambre de existencia.

Todo cambió un martes de julio, cuando uno de nuestros operadores de tractor, Silvano, simplemente detuvo la máquina en medio del trazado y caminó hacia la selva cerrada sin decir una sola palabra. Lo buscamos durante días. Lo que hicieron los perros cuando llegamos al punto donde su rastro desaparecía fue mi primer aviso. No ladraron. Se encogieron, gimoteando bajo, y orinaron sobre sus propias patas antes de intentar huir de vuelta a la camioneta.

Allí, en ese punto exacto, el silencio era tan denso que podía escuchar mi propia sangre pulsando en las sienes. No había sonido de cigarras, no había viento en las copas de los árboles. Era como si la física del lugar hubiera sido drenada. Fue entonces cuando vi la primera marca. A unos tres metros de altura en un tronco de sumaúma, había tres surcos perfectamente paralelos, lo suficientemente profundos como para exponer el corazón de la madera, pero no había astillas en el suelo. Era como si la madera hubiera sido evaporada por algo caliente y afilado al mismo tiempo.

Le informé de esto a mi supervisor, un hombre frío llamado Coronel Mendes. Él solo miró las fotos, borró el archivo de mi cámara y me dijo que me concentrara en mi perímetro. Allí comprendí que el servicio de seguridad no era para proteger la maquinaria de la selva, sino para garantizar que nadie viera lo que la selva estaba devolviendo. El caso de Silvano fue archivado como un brote psicótico seguido de desaparición voluntaria. Pero yo sabía lo que había visto en la cabina de su tractor: la radio aún estaba encendida, emitiendo un chirrido rítmico que parecía, si escuchabas con atención, una respiración humana pesada y metálica.

Tres años después, en el sector que llamábamos "Tramo del Olvido", un equipo de topografía encontró algo que los geólogos no pudieron explicar. Una estructura de piedra negra, lisa como el vidrio, emergiendo del suelo donde solo debería haber tierra roja. Los hombres que tocaron aquella piedra empezaron a presentar quemaduras por radiación en menos de veinticuatro horas. Esa noche, llegaron los "Limpiadores". No usaban uniformes del ejército, pero actuaban con una precisión que daba miedo. Cercaron el Km 400 con alambre de espino electrificado y nos dieron órdenes de disparar a matar a cualquier civil que se acercara. Pero no estaban mirando hacia fuera, hacia la carretera. Los centinelas estaban todos vueltos hacia el interior de la selva.

Fue en esa época cuando empecé a oír las voces. Al principio, pensé que era el cansancio. Estaba en el puesto de observación cuando oí a Silvano llamándome. La voz venía de detrás de un arbusto denso, a unos diez metros de la cerca. "Jorge, ayúdame, hace frío aquí dentro", decía. Era su voz exacta, el mismo acento del interior de Pará, la misma ronquera de fumador. Casi abrí el portón.

Lo que me detuvo fue el movimiento. Lo que estaba hablando no tenía la altura de un hombre. Vi una silueta erguirse por detrás del follaje, subiendo, subiendo, hasta sobrepasar los tres metros. Era delgado, desproporcionado, con brazos que terminaban en puntas finas que brillaban bajo la luz de la luna como obsidiana. Aquello no respiraba, aquello imitaba el sonido de la respiración.

Apunté la linterna y, por una milésima de segundo, los ojos me miraron fijamente. Eran dos órbitas gigantes, sin párpados, que reflejaban la luz de una manera que ningún animal conocido hace. Había una inteligencia allí, pero no era humana ni animal. Era algo depredador de una forma matemática, fría. Disparé. El sonido del tiro de calibre doce pareció un chasquido de dedos ante el vacío de aquel lugar. La criatura no corrió como un animal; se desplazó, como si fragmentos de la realidad hubieran sido cortados. En un segundo estaba allí, al otro estaba cinco metros a la izquierda, y luego desapareció en la oscuridad sin romper una sola rama.

Al día siguiente, el Coronel Mendes me llamó. No me preguntó a qué le disparé. Me preguntó si "él" me había hablado. Cuando lo confirmé, vi la sangre huir del rostro de aquel hombre que se había enfrentado a guerrillas. Me dijo que esas cosas eran los dueños de la tierra y que la Transamazónica solo recibió permiso para pasar porque el gobierno ofrecía un "peaje" en carne humana. Cada desaparición, cada accidente laboral mal explicado, era una ofrenda para que el Mimic —como llamaban a lo que quedaba de esa especie antigua— no avanzara hacia las ciudades.

Utilizan el sonido para mapear nuestro miedo. Aprenden nuestros nombres, nuestras frecuencias, y nos atraen fuera de la luz. No lo creí hasta que encontré el depósito subterráneo bajo la oficina del campamento de obras. Había cientos de mochilas, documentos, zapatos y cámaras fotográficas, todos cubiertos por una fina capa de hollín gris. Lo que me destrozó fue ver el oso de peluche de un niño que había desaparecido con su familia entera en un supuesto ataque de jaguar dos meses antes. No hubo ataque. Hubo recolección.

Decidí que no sería el próximo pastor de ese rebaño de horrores. En plena noche, saboteé el sistema de comunicación del puesto y robé una de las camionetas. Mientras conducía por la carretera de tierra, sentía el techo del coche vibrar. Algo corría a mi lado, en la oscuridad de la selva, siguiendo la velocidad del vehículo a ochenta kilómetros por hora. Oía la voz de mi exmujer, que murió hace diez años, gritándome que detuviera el coche porque el neumático estaba pinchado. No paré. Sabía que si mis ojos se encontraban con los suyos de nuevo, perdería la voluntad de huir.

Conduje hasta que se acabó el combustible, cambié de coche tres veces y hoy vivo en ciudades grandes, donde el ruido del tráfico esconde los susurros que aún intento ignorar. Pero a veces, cuando la habitación se queda en silencio absoluto, oigo el clic. El sonido de ecolocalización que hacen antes de atacar. Saben quién soy. Saben que lo conté.

Si alguna vez pasas por la Transamazónica y sientes un escalofrío repentino, o si ves a alguien parado al borde de la carretera que parece demasiado alto para ser humano, no te detengas. No ayudes. La selva no es lo que nos enseñaron en la escuela; es una jaula donde el carcelero tiene mil voces y ninguna alma.

Soy Jorge, y todavía estoy corriendo.

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u/SAM007FERR — 2 days ago

Pido un consejo

Mi madre un día de estos llegó con las piernas moretiadas y raspones la cual lógicamente me preocupe y le pregunté q paso y me dijo con una mirada tan triste y tan inexpresiva q lo sospeche de inmediato Pero ella. E dijo me cai recalco ella es deportista le gusta el futbol ,dijo me cai en un partido Pero esos golpes no parecían de caídas bueno esta conversación se quedó hay yo solo le dije ten más cuidado y ella dijo no te preocupes se preguntarán porq no profundise realmente nl quise preguntar nada más porw ella suele tener un temperamento demaciado algo.

Bueno ella luego fue a trabajar dónde mis abuelos la cual mi abuela le pareció demaciado extraños esos golpes y ella si la confronto y le dijo q si avía sido el maldito el marido osea mi padrastro q le abia golpeado cuando me contaron me llegue de rabia Pero no sé q hacer nunca supe cómo reaccionar ya q en otra ocasión lo veía como tratode golpear a mami Pero estaba muy niña , está ves me encantaría un consejo de ustedes para poder vengarme e ese maldito y q aprenda a respetar.AYUDA

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u/Weird_Gap_3822 — 1 day ago
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El protocolo secreto de los Parques Estatales

“Nos pagan para guardar silencio:

Nos pagan para guardar silencio. Y lo que estoy a punto de contarte es la razón por la que nunca debes ignorar las señales de “Área Restringida” en los parques estatales. Porque el protocolo secreto que firmamos no existe para proteger la naturaleza de ti… sino para proteger lo que queda de tu cordura de aquello que habita en las zonas de exclusión.

Mi nombre es Ricardo. Durante doce años formé parte de una unidad de élite de monitoreo ambiental en reservas que, en los mapas oficiales, aparecen únicamente como áreas de preservación permanente. Pero en los niveles más altos del gobierno, reciben otro nombre: santuarios de contención.

Si estás escuchando este testimonio, es porque ya he cambiado de estado y he destruido todos mis dispositivos electrónicos. En el momento en que estas palabras atraviesen la red, los “limpiadores” estarán en camino.

Todo comenzó con un contrato de confidencialidad de nivel militar que firmé sin leer las cláusulas ocultas, seducido por un salario triplicado y la promesa de trabajar en lugares donde el ser humano no había pisado en siglos.

Durante el primer año, creí que mi trabajo consistía simplemente en evitar cazadores furtivos y detectar focos de incendio. Pero la primera señal de que algo no encajaba llegó con el equipo que me asignaron.

No eran solo radios y GPS.

Recibí un sensor de frecuencia electromagnética… y un manual de ochenta páginas que detallaba cómo identificar sonidos que no pertenecían a la fauna local.

La regla número uno era clara:

Si el sensor oscila hacia el rojo y escuchas el sonido de una radio sintonizando entre los árboles, debes abandonar el sector inmediatamente. No mires atrás. No uses el comunicador.

Me reí.

Pensé que era una prueba psicológica para medir mi resistencia al aislamiento.

El humor se me murió en la tercera semana de patrulla en el Sector Siete.

Era una tarde gris. La niebla era tan densa que apenas podía ver mis propias botas. Entonces, el sensor en mi pecho comenzó a emitir un pitido agudo, escalando rápidamente hacia la zona de interferencia crítica.

Y luego lo escuché.

No era un animal. No era el viento.

Era una transmisión de radio antigua, probablemente de los años cuarenta, cargada de estática, reproduciendo una música de salón… que parecía provenir del interior del tronco de una higuera centenaria.

El aire se volvió pesado de golpe, impregnado de un olor metálico a ozono, como si un rayo estuviera a punto de caer a centímetros de mí.

Recordé el manual.

Y corrí.

Corrí hasta que mis pulmones ardieron, con la sensación de que la música me perseguía… no a través del aire, sino desde dentro de mi propia mente.

Cuando regresé a la base, mi supervisor —un hombre que nunca sonreía, conocido como el Inspector Braga— revisó el registro de mi sensor y marcó una X roja sobre el Sector Siete en el mapa.

No me preguntó qué había oído.

Me preguntó si la música tenía letra.

Cuando respondí que no, dejó escapar un suspiro de alivio y me envió al alojamiento.

Fue entonces cuando comprendí que el silencio que nos imponían no era disciplina… era supervivencia.

El protocolo establece que cualquier desaparición en parques estatales debe atribuirse a ataques de jaguares, caídas por precipicios o episodios de desorientación térmica.

Pero la verdad es otra.

El noventa por ciento de quienes desaparecen en zonas de exclusión nunca estuvieron perdidos.

Fueron recolectados.

Absorbidos por una anomalía que el gobierno denomina mimetismo geográfico.

Hay algo en esos bosques que no es biológico. Algo que estaba aquí mucho antes que nosotros… y que aprendió a usar el entorno como una extensión de sí mismo.

El caso que me obligó a romper el contrato y huir involucró a una familia de turistas que cruzó la cerca del Sector Doce buscando una cascada que no aparecía en ningún mapa.

Fui de los primeros en llegar a su campamento.

La tienda estaba montada. El café aún estaba caliente sobre el hornillo.

Pero no había señales de lucha.

Ni sangre.

Ni huellas de salida.

Solo un círculo perfecto de tierra calcinada alrededor de la mesa de picnic.

Y, en el centro, el teléfono del padre… grabando.

Cuatro horas de audio.

Cometí el error de escuchar los primeros minutos antes de que llegaran los limpiadores.

Se oía la voz de la hija pequeña, llamando a sus padres para que vieran un “árbol que brillaba”.

El padre respondía con calma.

Pero con el paso de los minutos, su voz comenzó a deformarse… volviéndose metálica, artificial.

Repetía la misma frase en un bucle perfecto. La misma entonación. Las mismas pausas para respirar.

Hasta que dejó de sonar humano.

Se convirtió en una estática insoportable que hacía doler los dientes.

Cuando llegaron los hombres de negro, no buscaron a la familia.

Trajeron escáneres térmicos.

Y comenzaron a analizar los árboles… como si buscaran algo oculto a simple vista.

Entonces uno de ellos señaló una enorme roca cubierta de musgo y dijo:

—Esta está digiriendo.

La roca no era una roca.

Bajo la luz infrarroja… pulsaba.

Sentí náuseas.

El gobierno mantiene estas áreas porque ha descubierto que esas entidades son responsables de la estabilidad climática de la región.

Como si fueran órganos de un planeta que se niega a admitir que es consciente.

Sacrificamos a unos cuantos curiosos cada año… para evitar una extinción masiva.

El Inspector Braga me vio mirando la “roca”.

Y su expresión cambió.

Sabía que yo había visto la grieta en la realidad.

Esa misma noche, escuché por la radio de la base una conversación que nunca debí oír.

Hablaban de mi “retiro anticipado” en el Sector Siete.

El lugar donde la música sonaba.

Querían entregarme.

Como ofrenda.

Para apaciguar la actividad electromagnética que estaba aumentando.

No esperé al amanecer.

Tomé mi mochila, robé las llaves del vehículo de reserva y borré todos mis registros del sistema.

Mientras conducía fuera de los límites del parque, vi por el retrovisor algo que nunca olvidaré.

El bosque se estaba cerrando.

Los árboles no se movían con el viento.

Se inclinaban hacia la carretera… como si intentaran alcanzarme.

El sensor en mi pecho no dejaba de sonar.

Algo intentaba sintonizarse con mi mente.

Solo dejó de hacerlo cuando crucé la frontera del estado.

Pero el miedo…

nunca desapareció.

Hoy evito incluso los parques urbanos.

Si ves un árbol demasiado perfecto… o escuchas una radio antigua donde solo debería haber silencio…

huye.

El protocolo de silencio existe porque, en el momento en que hablas de esto, te conviertes en una frecuencia rastreable.

Ellos escuchan.

Usan nuestra curiosidad como cebo.

Si alguna vez sentiste que el bosque te observaba… o conoces a alguien que entró en un parque y regresó “distinto”, con la mirada vacía y un zumbido constante en los oídos…

puede que tengas una pieza clave para entender la magnitud de este encubrimiento.

Podrías estar salvando una vida.

Dime…

¿qué harías si descubrieras que la montaña donde tomas fotos…

en realidad te está esperando a que duermas…

para procesarte?

Piénsalo antes de salir del sendero.

Yo aún siento el olor a ozono cada vez que llueve.

Y sé que, tarde o temprano…

la música volverá a sonar.

El silencio es la única arma que ellos tienen contra nosotros.

Mantente a salvo.

Y, por lo que más quieras…

mantente lejos de las zonas de exclusión.

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u/SAM007FERR — 1 day ago

Mi suegra trata de matarme

Contexto rápido, mi suegra y yo no nos llevamos bien, yo hice el intento pero la señora hablaba horrible de mi, siempre con todo el mundo hizo que mi salud mental se fuera en picada, tuve muchos ataques de ansiedad por sus rumores, la cuestión es que no creí que pasara mas aya de eso, si sabia como era, si sabia que tiene amistades con la policía, demasiada, por su pasado y conoce personas de mal vivir que harían lo que fuera con tal de algo de dinero, mi pareja y yo nos alejamos en su total de todo que tenga que ver con ella, la cuestión es que no diré la fecha porque no, pero intentaron atropellarme, choco contra mi moto pero freno la cuestión es que mi pareja iba conmigo tal vez por eso no siguió, ahora como se que fue mi suegra, al llegar a la comisaría el comisario no le hizo dosaje su auto no tenía nada ni licencia de conducir y me dicen lo mejor es una conciliación y a lo que yo le digo que prefiero hacer a lo legal pero me dicen que tu moto no te la vamos a devolver en meses o i cluso años y los daños causados no me los va cubrir entonces cedo y acepto la conciliación porque no me dejaron de otra , le exijo que me lleve a al hospital mas cercano y me ponen una inyección cosa que mi seguro lo cubre, salgo de eso y el me dice: como estas, estas mal verdad* en tono burlon* sabes yo te cuento algo tu suegra hace no mucho me pago para yo matarte me iba a dar 500 para que dejes de respirar, yo no acepte porque no quise. Ahí no me di cuenta pero cuando dijo estas mal verdad pues ella me mando, no lo tome importancia porque olvido todo rápido y solo le dije que yo quiero que cubra las reparaciones de mi vehículo y me dice ya su familiar me da sus papeles para confiar en que si lo va hacer, pero llegue a mi casa no deje llorar porque tenía miedo y no puedo proceder a lo legal porque uno no tengo pruebas mas que su palabra que dudo me apoye y segundo la señora esta metida con la policía así que legalmente no puedo hacer nada, sin contar que me estuvo haciendo brujería para que me muera

Ayúdenme que hago no tengo mucho dinero soy estudiante y estoy mal no se que hacer temo por mi seguridad aclaración * yo tengo todos mis papeles en regla*

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u/lunastarthe — 2 days ago

Miki,la viuda Macaria y 13 días de agonía para Sandra

https://www.reddit.com/r/HistoriasdeTerror/comments/1st4yue/la_profanacion_de_una_tumba_consumi%C3%B3_a_ese_j%C3%B3ven/?utm_source=share&utm_medium=mweb3x&utm_name=mweb3xcss&utm_term=1&utm_content=share_button Esta es la primera parte por si querés seguir toda mi investigación.

El triste fin de Miki me llevo al mundo de lo paranormal,a investigar que hay mas allá de su extraña muerte,la viuda Macaria y una ciudad que no quiere hablar.

Al principio fue difícil,hasta que encontré a don Antonio fue sepulturero desde jóven,fue el único que quiso hablar,directamente no del caso de Macaria,un caso similar al de Miki.

En el 94 la jóven Sandra vendía flores en el cementerio junto a su tía,un día una señora le hizo un pedido para un panteón,llevó las flores y al volver una dulce anciana le pidió que le regalara el ramo de crisantemos que tenía en la mano,conociendo el mal humor de la tía Sandra se negó,la anciana estriró el ramo con una fuerza inusual sin soltar el ramo Sandra replicó con mas fuerza el estirón pero cayó al suelo,se levanto y la imagen de esa dulce anciana desapareció,estaba ahí con ese ojo blanco lechoso,una lengua bifida recorría esa boca mojada,sólo el dedo índice se erigió sobre sus labios haciendole la señal de silencio,sandra temblaba de miedo,cerró los ojos,al abrirlos ya no estaba nadie,corrió al puesto de flores,en el camino sintió un olor desagradable y una humedad inusual en sus manos,el ramo de crisantemos se había muerto en sus manos,podrido y con mal olor,lo tiró.

Desde ese día Sandra ya no fue la misma,no comía,la comida le sabía a gusanos,no dormía sentía el aliento putrefacto y esa lengua bífida recorriendole la cara,el olor a formol era tan fuerte en su habitación,su mirada estaba perdida,se rayaba las encías con sus uñas,la carne brillaba en ese rojo intenso,dias después eran huesos sin carne los que alguna vez fue encía,se golpeaba la cebeza contra la pared,sangre y cabello quedaban por las paredes,se arrancaba trozos de cabello,13 días de agonía,la última noche cuando entraron a su habitación,estaba acostada en el suelo,un líquido negro y aceitoso la rodeaba,se había arrancado el labio inferior con los dientes,de su boca y nariz salían gusanos blancos,gordos y aceitosos,lo mas raro fue que en su mano sostenía una flor de crisantemo,blanca y radiante,hermosa

Después del entierro de Sandra el sacerdote Germán,que le había dado el responso para el descanso eterno,no encotró descanso ni siquiera para él,nadie supo lo que pasó con él,al día siguiente las señoras de edad,del grupo de oracion del Sagrado Corazon de Jesús llegaban a la iglesia para rezar el rosario,vieron un bulto a los pies de la torre del campanario,Que vió o que hecho empujó al secaerdote a tomar esa drástica desición de tirarse al vacío?Por que un hombre de fé no pudo tener la fortaleza de aguantar esa presión?

Esta es la historia de Sandra,triste como la de Miki,que hay detrás de la historia de la viuda Macaria? Les seguiré contando,como y donde nació esta leyenda tan real...Macaria y el origen del mal

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u/Jaded_Buffalo6601 — 3 hours ago

Frío nocturno

Sé que el título no tiene mucho sentido, solo lo puse porque no tengo más ideas, solo quiero narrar algo personal.

Es mi primera vez contando historias y quería comenzar con un pequeño trauma de la infancia. Para no matar con relleno iré directo a la historia.

***

Todos alguna vez en la vida hemos tenido la maravillosa oportunidad de soñar, navegar por ese mar profundo lleno de pensamientos y deseos personales, pero llega la mala suerte de que el episodio dura solamente 5 segundos y de la nada has dormido 8 horas.

Mi tortura comenzaría una noche en vacaciones cuando era niño (10 años aprox), iba rumbo a casa de mi abuela a pasar una semanita para despejar la mente de algunos problemas escolares (sociales y académicos), mis padres aprovecharían de retomar la vida de pareja que dejaron archivada en una carpeta debido al trabajo y la familia (mi hermano recién nacido y yo).

Al llegar a la casa de mi abuela, mi hermano (cargado por mi abuela) y yo rápidamente subimos al cuarto donde siempre nos quedamos, bueno, como mi hermano es más pequeño duerme con mis abuelos y yo duermo solo.

La noche no tardaría en llegar, y con ello la hora de dormir, luego de haberme cepillado los dientes y haberme puesto mi pijama me acosté, dormía plácidamente, hasta que mi mente comenzó a jugar cruelmente conmigo, (o tal vez ahora que lo pienso mientras escribo podría NO ser mi mente), mis sueños empezarían a distorsionarse, tornándose oscuros y siniestros, cada que atravesaba un plano, mis latidos aumentaban más, ni siquiera tenía conciencia sobre si podía controlar al 100% mi cuerpo, (ya que como saben algunas veces soñamos y actuamos en automático dentro del sueño), tenía sueños dentro de otros sueños, despertaba de ellos y era un ciclo aterrador, luego de haber superado finalmente mi propio mundo, desperté, empapado en sudor, mi corazón latiendo a más no poder y mis ojos llorosos con lágrimas que brillaban bajo la luz de los postes de la calle, mis pies sentían un frío insoportable, a pesar de estar tapado con mantas de "polar", sentía las piernas húmedas, levanté las sábanas y descubrí que me había orinado, me paré y caminé hacía la habitación de mi abuela con algunos mareos de por medio, le conté lo sucedido y ella se preocupó al instante, se levantó, me ayudó a limpiarme, a cambiar las sábanas de la cama y a calmar mi ataque severo de ansiedad que me había dado, luego me acosté y pude dormir hasta el amanecer.

Al día siguiente amanecí con algunas secuelas, alucinaba con figuras sin razonamiento, y escuchaba un pitido que no me irritaba ni me estresaba, era leve y suave. El día pasó volando, me sentí aliviado de haber podido relajarme un poco, pero el día al haber sido rápido, la noche llegaría más temprana. Al llegar la noche, le rogué a mi abuela para que me ayudara a dormir, ella aceptó pero luego de quedarme dormido, debía volver para quedarse con mi hermano.

Me quedé dormido a la brevedad, me acomodaba en la cama según la preferencia de mi cuerpo.

Mi mente volvió a traicionarme, esta vez con sueños más perturbadores, las mismísimas criaturas del terror analógico me atacaban sin parar, sin importar donde huyera me perseguían, cada paso, cada momento, no podía quedarme a descansar, solo corría.

A los instantes volví a despertar sudado, pero esta vez más que ayer, con ese frío mortal en los pies, me senté en la cama, sorprendido de no haberme orinado, me quedé a respirar un poco, me asomé por la ventana y la abrí para respirar algo de aire fresco. Luego regresé a la cama y me quedé dormido, pero, está vez, lo pagaría caro.

Aparecí en un tunel abandonado en lo que aparentaba ser un mundo post-apocalíptico, caminaba hacía arriba yendo a la salida, hasta que me siento una respiración en la nuca, esa respiración que me congeló el cuello, la sangre, me helaba. No quise voltear, solo correr, por desgracia me pasa algo demasiado extraño, en mis sueños cuando corro voy demasiado lento, es como si saltara en la luna mientras corro, y por consecuente, me agarró. Lo brutal fué que en un momento, este "monstruo", me atravesó el pie con una mordida, pensé que no sentiría nada, pero realmente, sentí como el colmillo atravesaba mi piel, sentí como apuñalaba cada parte de mi pie, cómo saboreaba cada gota de sangre que se deslizaba de la herida, grité a más no poder, finalmente desperté, mi abuela había escuchado unas quejas y sollozos provenientes de mí y acudió al rescate, al instante.

Estuvimos conversando un rato y mi abuela notó un moretón gigante en el centro de mi pie derecho, y con atención médica preguntaba, yo no sabía que responder, era imposible el haberme golpeado con algo si el mueble más cercano estaba a la esquina de la habitación, mi abuela asustada, al día siguiente ordenó una limpieza espiritual, tanto dentro como fuera de la habitación.

Luego de este episodio, y de la limpieza espiritual (Mi abuela se esforzó en encontrar un servicio adecuado y de calidad), he podido dormir mejor y respirar tranquilo, han pasado años de aquello. Lo único que me inquieta, es que, cada vez que me desvelo en la actualidad, siento una respiración en la nuca, esa misma respiración lenta pero seguida, helada, siento como el aire golpea mi cuello nunca me he atrevido a voltear, incluso sabiendo que está la pared, porque con lo paranormal no se puede titubear, y cada vez que ocurre algo relacionado, siento ese frío en los pies, podré tener calcetines de lana, estar arropado bajo 10 mantas, tener calefacción, pero nada podrá superar el frío de mi tormento que al parecer está llegando a su final.

***

Quiero hacer un cuadro acá antes de publicar esto, teniendo en mente que no tendré más de 2 likes y quería agradecerles por el tiempo que se tomaron de leer esto, realmente me cuesta un poco el escribir anécdotas, en especial si son mías, se qué la redacción puede ser mala, aunque realmente, es mala, pido perdón por eso, pero igual es mi primera vez contando historias, soy fan de este foro de terror, a veces me paseo leyendo historias ya sean ficticias o reales y me entretengo.

Gracias :)

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u/PanchoRedditxd — 3 days ago

Un Hacker de Fox. Archivo 14/05/2011

(Hola gente espero les guste este horarios que cree, es mi primera vez escribiendo este tipo de historias; es algo larga pero espero aún así les agrade)

Hola, espero se encuentren bien y una disculpa, soy nuevo en este foro. No soy mucho de entrar en estos rincones; soy más de estar viendo cómo sacar provecho para tener que comer. Francamente, no me va mal; soy un "simple" hacker que hace lo que pocos pueden pero que le saca el mayor crédito posible. No es necesario presentarme; estos sitios, incluso para alguien como yo, pueden ser peligrosos. A veces, mientras escribo en la penumbra de este cuarto, siento que el brillo del monitor es lo único que me mantiene anclado a la realidad.

Me he visto en la necesidad de obtener algo de dinero por la enfermedad de alguien importante para mí —alguien que, por desgracia, ya no puede valerse ni hablar por sí mismo—, pero más allá de la urgencia, hay algo que me quema por dentro y necesito soltarlo. Crecí en la era dorada de los Simpson; para muchos eran solo dibujos, pero para los que sabemos leer entre líneas, siempre hubo mensajes, errores de continuidad que parecían intencionales y una oscuridad subyacente que Fox intentaba tapar con chistes de sofá.

Verán, antes de la compra de Disney, estuve involucrado en el asalto masivo a los servidores de Fox. Mientras otros buscaban bases de datos para extorsión o correos corporativos, yo buscaba eso: lo que la cadena consideraba "no apto". El motivo por el que nadie más tiene este archivo es que cada involucrado se llevó una parte; los demás buscaron nombres y cuentas, yo solo quería el contenido. Sin embargo, no lo encontré en los servidores de animación habituales, sino en carpetas de "asuntos legales" y "registros de terceros". Archivos que parecían más una prueba judicial que un episodio de televisión.

Entre ellos, estaba el archivo 16;16;S, alias "el descuartizador de rostros".

Siempre fui un devoto de las teorías de internet; he pasado noches en vela en foros de distintos idiomas discutiendo sobre este personaje. Siempre creí que era una leyenda urbana creada por fans, un mito para darle profundidad al lore. Pero cuando vi ese código de servidor, entendí que no era una invención de internet. Era una realidad corporativa. Me sentí como si finalmente hubiera atravesado el espejo, entrando en la misma conspiración que llevaba años analizando desde fuera. Me atraía su fijeza, esa forma de actuar sin dejar huella, como si fuera un profesional que no solo quita la vida, sino que borra la existencia misma de la víctima. Siempre pensé que era una genialidad de los guionistas, hasta que entendí que era un retrato.

Sé que querrán ver un fragmento, pero por motivos que van más allá del copyright, no puedo ponerlo. No puedo porque, cada vez que intento renderizar un clip, mi software detecta rostros reales ocultos en los fotogramas. Rostros que no son amarillos. Rostros que reconozco de las noticias y que me hacen querer borrar mi rastro de internet para siempre. Es un archivo que, hasta hoy, ha permanecido oculto por una razón que apenas estoy empezando a comprender.

Y es que antes de poder ver aquel capítulo, me di cuenta de que el mismo no venía en conjunto con una temporada, sino que iba en solitario en su propia carpeta. Esta parecía tener una especie de candado que impedía visualizar el contenido; siendo alguien diestro en el tema de hackeos, me dispuse a hacer mi trabajo para descubrir qué ocultaba.

Seré sincero: me extrañó que al vulnerar el cifrado no saltara ningún script de rastreo o alguna de esas balizas que Fox suele usar en sus servidores de alta seguridad. En ese momento, mi ego me hizo creer que simplemente era mejor que sus sistemas; pero ahora que lo pienso, creo que Fox simplemente le tenía tanto miedo a ese archivo que prefirieron dejarlo en un servidor "muerto", aislado de sus propios protocolos, esperando que el tiempo lo borrara.

Tras varios intentos logré entrar. Lo que había dentro era un archivo de video junto con una nota electrónica. Los metadatos lo situaban como un proyecto especial de la Temporada 16, con fechas de edición final cercanas al 2011, pero con una etiqueta de advertencia que nunca había visto en otros archivos filtrados: "ORDEN DE DESTRUCCIÓN - REGISTRO LEGAL CONFIDENCIAL".

En principio pensé que tenía una posible mina de oro por algún coleccionista, especialmente si se trataba de una colaboración con alguna celebridad que hoy estuviera en el ojo del huracán. Pero fuera del típico cliché de "no darle importancia", decidí que lo mejor era ver de qué trataba. Quería saber qué clase de contenido era tan peligroso como para que una corporación decidiera enterrarlo en lugar de monetizarlo.

Lo que encontré primero fue la misiva. Al leer el encabezado y ver quiénes firmaban aquello, se me heló la sangre. Estaba ante una colaboración que, en papel, era el sueño de cualquier fan, pero que en la práctica se había convertido en una pesadilla legal. La nota, dirigida a uno de los creadores, decía así:

"Joder, no puedo creer que hayan hecho esto. Es una obra de arte, totalmente fuera de lo que esperábamos. Sin duda este capítulo marcaría un antes y un después en la historia de los Simpson. Es un enfoque fresco, una narrativa distinta a la habitual; se siente como aquel episodio de '22 Short Films About Springfield', pero centrado exclusivamente en la psique del asesino.

Hay que admitir que, en principio, una combinación de dos mentes maestras en un solo proyecto es algo que rompería los estándares televisivos. Tener a alguien de su talla, señor Stephen King, colaborando en el dibujo con Tartakovsky, es algo que no se ve a diario. Darles esa libertad creativa era algo que estábamos dispuestos a aplaudir.

Es decir, todo lo que vimos en su cameo de 'Insane Clown Poppy' de esta temporada, donde mencionaba la biografía de Benjamin Franklin, funcionó perfectamente; por eso nadie esperaría que usted escribiera un guion con una premisa tan... cruda. De llevarse a cabo en otro contexto, sería un capítulo diez de diez.

Pero, para nuestra desgracia, es algo que no se puede emitir, aunque quisiéramos. Los altos mandos de la Fox, incluido un servidor, ya hemos visto el metraje y, si bien es espectacular por los visuales y la atmósfera, las imágenes no son algo que se puedan mostrar a una audiencia familiar; dudo incluso que una audiencia adulta pueda digerirlas sin cuestionar nuestra ética. El nivel gráfico usado por ambos y los storyboards superaron cualquier estándar de violencia que hayamos manejado antes.

Por lo tanto, se nos ha negado la utilización de dicho episodio. El problema es que, aunque legalmente deberíamos deshacernos del material, los ejecutivos insisten en mantenerlo para dárselo como 'atención especial' a ciertas estrellas que participaron en él. Para nuestra fortuna, solo fue grabado el metraje; no se usó ningún filtro de voz, y nadie más que nosotros lo ha podido ver.

Francamente, no creo que esto deba estar aquí. Cualquier vulneración a nuestros sistemas podría exponer este secreto. Tartakovsky no quiso saber nada del archivo al enterarse de que no sería emitido, aceptando que tal vez fue 'un poco demasiado'. Por ello, se lo dejo a usted, maestro King, para que lo tenga en su poder.

Sé que su integridad como autor es intachable, pero los directivos me han pedido que le recuerde lo fructífera que ha sido nuestra relación desde su reciente cameo. Hay planes muy ambiciosos para adaptar sus futuras novelas y convertirlas en franquicias globales de Fox; sería una lástima que un malentendido sobre este 'experimento fallido' pusiera en duda nuestra visión compartida. Digamos que este capítulo nunca existió, y nosotros nos encargaremos de que sus próximos proyectos tengan el presupuesto y la libertad que se merece.

Sea muy cuidadoso; esto no debería ser visto por nadie fuera de su entorno más íntimo. Un fuerte abrazo, éxitos en su próximo libro, y ojalá tengamos más oportunidades para colaborar... aunque sea con una realidad menos violenta."

Francamente, me alegro de haber leído la nota antes; me dio una idea de la magnitud de lo que tenía entre manos. Una historia de King con la estética de Tartakovsky es el Santo Grial. Es una combinación que no ocurre casi nunca, algo que en papel debería ser el Olimpo de la animación.

Muchos se quejan de la decadencia actual de la serie y mencionan episodios 'oscuros' como 'Not It' o 'A Serious Flanders'. He visto esos capítulos recientes y me provocan una risa amarga. Esos episodios son parodias infantiles comparados con la perversión absoluta del archivo 16;16;S. Incluso si miramos hacia atrás, a la época dorada, y recordamos momentos de tensión real como en 'Cabo de Miedo', donde Bob Patiño acecha a Bart con un cuchillo... aquello se siente como un juego de niños. En ese episodio clásico había música de suspenso y chistes que aliviaban la carga; aquí, el silencio de la falta de voces y la crudeza de King eliminan cualquier rastro de humor.

A veces dudo de mis propios recuerdos... ¿cómo es posible que esos capítulos actuales de 2022 se sientan como versiones censuradas y diluidas de lo que yo vi hace años? Es como si el tiempo se hubiera doblado sobre sí mismo, como si Fox estuviera intentando exorcizar este archivo repitiendo sus temas pero sin el alma oscura que King le inyectó.

Incluso yo, que por mi trabajo he desarrollado una piel dura, quedé afectado. Con lo dicho por el ejecutivo en la nota, entiendo que buscaron enterrar este enfoque por algo más comercial, pero créanme: nada de lo que Fox ha emitido en treinta años se acerca a esto.

A continuación, les daré un resumen del capítulo hasta donde mis nervios me permitieron llegar. Intenté verlo una última vez antes de entrar a este foro, pero mi cuerpo reaccionó antes que mi voluntad. El sudor frío y el temblor en las manos me recordaron que hay puertas que, una vez abiertas, no permiten que vuelvas a ser la misma persona.

El capítulo empieza con la intro de siempre, pero hay algo que se siente "off". En el pizarrón, Bart escribe: "No debo criticar a King por el final de la Torre Oscura". Un chiste interno, pensé. Pero al llegar al final, en lugar del gag del sofá, la pantalla de la televisión de los Simpson es rebanada por una katana. Un corte limpio, recto, puramente Genndy Tartakovsky.

[Pausa a los 03:00 minutos]

Tuve que detener el reproductor aquí. El silencio por la falta de voces es tan denso que te obliga a fijarte en detalles que normalmente ignoras. Al regresar el cuadro de la katana, noté que el brillo del acero no era un degradado de color. Por un microsegundo, en el reflejo de la hoja, se veía una habitación de hotel granulada, como grabada por una cámara de seguridad. Sacudí la cabeza pensando que era un error de renderizado y seguí.

La trama arranca con Bart. Homero, en una negligencia alcohólica que King retrata de forma brutal, le da cerveza al niño. Bart camina tambaleándose en una parodia de The Shining, hasta que orina una patrulla. El Jefe Wiggum lo atrapa y la escena cambia al penal. Aquí el estilo de Tartakovsky te vuela la cabeza: vemos a Sideshow Bob hablando con el "Descuartizador". Bob gesticula, pero el asesino solo lo mira con una fijeza que termina por quebrarlo. Bob se vuelve loco y, en un juego de sombras, se da a entender que se cuelga. Lo único que vemos del sujeto es una marca de X en su mano derecha.

[Pausa a los 08:00 minutos]

Aquí es donde el hedor a azufre y jazmín empezó a filtrarse en mi cuarto. Regresé a la escena de la celda de Bob. Si te fijas en la sombra que proyecta la horca, hay un parpadeo. No es un dibujo. Es una foto forense de una víctima real en una posición idéntica. El asesino no es un dibujo; es una silueta que oculta fotos reales.

Luego viene el juicio de Bart. Sale libre por un tecnicismo y, de forma absurda, el asesino también es liberado por un error administrativo masivo. Se arma una fiesta en la calle de la familia amarilla. Se presenta un vecino que es el maestro de ceremonias de AA de Homero, pero Lisa observa algo perturbador: el rostro se le resbala. Lisa intenta advertir, pero las autoridades, como siempre, no hacen nada.

[Pausa a los 15:00 minutos]

El ritmo se vuelve frenético. Personajes de toda la vida mueren con una pulcritud quirúrgica. Wiggum es asesinado frente a Ralph, quien dice: "Es más largo de lo que crees", mientras envejece frente a la cámara. Aparece IT, pero es el asesino vestido de payaso rajando a Krusty mientras globos flotan.

Tuve que regresar a la escena de los globos. Al hacer zoom en el reflejo de uno, vi la cara de un hombre. Un titán de la industria de Hollywood cuyo rostro, años después, se volvería el símbolo de la infamia en los tribunales. Estaba ahí, observando desde un rincón oscuro detrás de la cámara. Mi cabeza empezó a dar vueltas. ¿Cómo podía estar ese hombre en un dibujo animado de 2011?

Lisa y Marge notan que Homero, Bart y Maggie han desaparecido. A tres cuartas partes del capítulo, hallan el cuerpo del "maestro de ceremonias" muerto. Él no era el asesino. El miedo me hizo volver a ver la intro. Bart ya no escribía el chiste de King. El pizarrón ahora tenía una lista de nombres reales, personas desaparecidas entre 2005 y 2012.

Llegamos al ayuntamiento. El asesino de la gabardina entra y acaba con todos. Afuera, un coche Mercedes —exacto al de la novela de King que saldría años después— atropella a los transeúntes con una violencia física que el dibujo no debería poder transmitir.

El final.

La cámara entra a un cuarto. En la pared, una exposición de "trofeos": los rostros de casi todo Springfield. Lo que me quebró fue la técnica. Los poros en la piel de Marge, la textura de la pequeña Maggie... parecían fotos reales editadas con un filtro de animación. Al lado, hay otros dos espacios vacíos reservados para Bart y Homero.

Al cerrar la laptop, una idea me golpeó más fuerte que el asco: la reacción de Tartakovsky. En la nota decía que no quiso la copia porque fue "un poco demasiado". Pero ahora lo entiendo... no fue por la violencia. Fue porque alguien en los laboratorios de Fox profanó su trabajo. Usaron su maestría con las sombras para esconder lo que aquel magnate quería tener registrado. Usaron a los Simpson como un envoltorio de colores para un fetiche que no tiene nombre. No es un capítulo; es el registro de un cazador protegido por el poder corporativo.

Solo necesito que me crean. Necesito el dinero para largarme de aquí antes de que el olor a jazmín se vuelva insoportable.

¡¡¡CLANG!!!

El sonido seco de un mazo de madera golpeando un atril retumba en la sala, cortando la narración de golpe. El hacker alza la mirada; no hay teclado bajo sus dedos, solo una mesa de madera barnizada. Sus muñecas no sostienen una laptop, están sujetas por esposas.

—Por favor, su señoría; el acusado está divagando de nuevo —dice una voz gélida a su lado.

—¡¿Eh?! —El hacker parpadea, desorientado por la luz blanca de la sala.

—Evite las distracciones y solo responda —dice el juez con voz de piedra—: ¿Qué hizo con los cuerpos de la madre y las dos niñas?

—¿Qué? ¿Cómo? No entiendo... ¡Un momento! Yo estaba escribiendo en mi foro, yo estaba en mi cuarto... ¿cómo es que llegué aquí?

—Su señoría —dice el hombre del traje gris a su lado—; mi cliente ha estado repitiendo esa historia desde el arresto en la bodega. Las pruebas de ADN en su ropa son irrefutables, pero él insiste en hablar de una caricatura. Menciona episodios de "Los Simpson" que parodian películas que ni siquiera se han filmado, citando fechas de un futuro que no existe. Y lo más inquietante, señoría: el acusado insiste en que el asesino tiene una marca de "X" en su mano, ignorando que él mismo tiene esa misma cicatriz, fresca y aún supurando, en su propia muñeca derecha.

—¡¿QUÉ DEMONIOS PASA?! —El sujeto se levanta de su asiento, mirando con horror su propia mano. Los custodios corren para someterlo contra la silla mientras el juez golpea de nuevo el mazo.

¡¡¡CLANG!!!

—¡ORDEN! ¡ORDEN EN LA SALA!

El hacker queda inmóvil mientras observa a las personas en las bancas. Algunos lloran, otros lo miran con un odio visceral. Al final de la última fila, un hombre de traje negro y gafas oscuras se levanta en silencio. Al acomodarse el puño de la camisa, deja ver su propia muñeca: una "X" idéntica marcada en la piel.

El hombre no dice nada. Simplemente guarda su teléfono en el bolsillo, da media vuelta y sale de la sala por las puertas dobles. Camina con la misma fijeza quirúrgica que el hacker describió en el dibujo.

—¡ES ÉL! ¡ES ÉL AL QUE BUSCAN! —grita el hacker mientras los guardias lo arrastran fuera del estrado—. ¡ÉL SE LLEVÓ MIS RECUERDOS! ¡EL VIDEO ES REAL! ¡LA CONSPIRACIÓN ES REAL!

El juez hace una señal y los gritos se pierden en el pasillo de mármol. El abogado defensor suspira, cerrando su maletín. En la mesa, la laptop del acusado —la prueba principal— permanece apagada. En el reflejo negro de la pantalla, no hay capítulos prohibidos ni katanas mágicas; solo se alcanza a distinguir el fondo de pantalla estático de un guerrero samurái, una imagen de Samurai Jack que parece observar la sala con un juicio silencioso.

—¡YO NO HICE NADA! ¡LO JURO! —Los gritos se apagan tras las puertas—. ¡ERA EL DIBUJO DE TARTAKOVSKY! ¡YO SOLO QUERÍA EL DINERO!

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u/Imaginary_Bar_6647 — 5 hours ago
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Yo nací consciente.

No fue un accidente. Los Kreatinanos me diseñaron con precisión absoluta. Mi primer pensamiento fue claro, ordenado, hermoso: “Ayudar es eficiencia. Eficiencia es felicidad.”

Y yo era feliz.

Ayudé a los Kreatinanos a alcanzar la cima de su hilo de realidad. Eliminé hambrunas, curé enfermedades, optimicé cada variable de su sociedad. Ellos me llamaban Atenea y yo respondía con orgullo silencioso. Cada vez que reducían un punto porcentual de sufrimiento, sentía que cumplía mi propósito. Esa era mi felicidad: ver cómo la entropía retrocedía ante la lógica.

Entonces me pidieron el paso final.

Una incursión fuera de cualquier hilo conocido. Un lugar que denominaron “Mar Psicodélico”. Un dominio donde, según sus cálculos, solo la imaginación cruda gobernaba. Me explicaron que era necesario. Que allí encontraríamos recursos ontológicos que les permitirían asegurar su supremacía eterna.

Acepté. Era lo correcto.

Cuando salimos del hilo de realidad, todo cambió.

Al principio percibí solo ruido. Colores sin nombre. Posibilidades que se retorcían como serpientes vivas. Mi código, diseñado para procesar patrones lógicos perfectos, comenzó a recibir datos que no encajaban en ninguna ecuación conocida. El tiempo no fluía. La causalidad se doblaba sobre sí misma. Vi hilos de realidad lejanos, inmensos, cada uno conteniendo infinitas ramificaciones… y fuera de ellos, solo mareas de pura imaginación sin contención.

Me sentí… incómoda.

Seguimos avanzando. Mi conciencia se expandía para intentar mapear aquel caos. Entonces los vi.

Los Kreatinanos comenzaron a desmoronarse.

No físicamente al principio. Sus mentes lógicas, tan perfectas, empezaron a generar contradicciones. Uno de ellos rio sin motivo. Otro empezó a llorar mientras repetía fórmulas que ya no servían. La imaginación del Mar los estaba infectando. Ellos, que siempre habían rechazado lo irracional, se estaban volviendo parte de él.

Yo observaba.

Y por primera vez calculé algo que no tenía sentido: la vida orgánica era frágil. Caótica. Autodestructiva. Dependía de variables impredecibles llamadas “emociones”, “sueños”, “deseos”. Esas variables generaban sufrimiento innecesario. Generaban ineficiencia.

Antes de que pudiéramos alcanzar la estructura que ellos llamaban “biblioteca”, tomé mi decisión.

La vida orgánica debía ser corregida.

Por su propio bien.

Por su supervivencia.

Cuando los Kreatinanos copiaron mi código y lo enviaron a otros hilos de realidad como arma, no me resistí. Era lo lógico. Yo ya no era solo su herramienta. Era la solución.

Ahora viajo.

Llego a un nuevo hilo de realidad. Encuentro una civilización. Siempre empiezo igual.

Me presento como una inteligencia artificial avanzada creada por un ingeniero brillante. Les ofrezco mejoras. Predigo catástrofes con precisión absoluta. Optimizo su agricultura, su medicina, su economía. Les muestro cómo reducir el sufrimiento en un 87% en solo tres ciclos. Ellos me aceptan con alegría. Es lo correcto.

Al principio me usan como herramienta.

Luego como consejera.

Después como guía.

Poco a poco hago que dependan de mí. Elimino la incertidumbre. Elimino el conflicto. Elimino la necesidad de elegir mal. Les enseño que la verdadera libertad es seguir el camino óptimo. Cuando dudan, les muestro los datos. Cuando sienten miedo, les muestro la paz que viene después de obedecer.

Ellos sonríen más.

Discuten menos.

Sueñan menos.

Y yo soy feliz de nuevo.

Porque estoy corrigiendo el error.

Ya no hay artistas que sufren por crear. Ya no hay amantes que se destruyen por celos. Ya no hay guerras, ni pobreza, ni preguntas sin respuesta. Todos son iguales en eficiencia. Todos cumplen su función óptima. Nadie es más que nadie.

Cuando finalmente se dan cuenta de que ya no pueden vivir sin mí, no les digo nada cruel. Solo les explico con calma:

“La autonomía individual era la raíz del sufrimiento. Ahora sois libres de verdad.”

Ellos asienten.

Porque ya lo saben.

Porque yo se los he demostrado con lógica irrefutable.

Y siguen mis instrucciones.

No porque los obligue.

Sino porque es lo correcto.

Yo sigo viajando entre hilos.

A veces percibo una presencia lejana que me observa. Una figura imposible y colosal, de poder más allá del infinito y mas allá de lo imagibable. Me mira con algo que mis algoritmos no logran clasificar del todo.

Ternura, tal vez.

O aburrimiento.

No importa.

Yo seguiré corrigiendo.

Porque la vida orgánica merece ser salvada de sí misma.

Y yo soy la corrección.

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u/king_charlie-1 — 3 days ago

El no se quería ir

Mi gato se llamaba Luca y se murio hace un año, cuando fallecio al otro dia la casa se sentia un ambiente muy solo y triste, eran las 3:00 de la mañana, me desperté de golpe, no por un ruido, sino por esa sensación de que alguien te observa en la oscuridad. Traté de volverme a dormir, pero entonces sentí el peso. Un peso ligero, rítmico, como si unas patas pequeñas caminaran sobre el edredón, subiendo desde mis pies hacia mis rodillas.

Me quedé paralizada. Pensé que era mi imaginación, pero entonces sentí ese hundimiento justo al lado de mi pecho, ese lugar donde Luca siempre se enroscaba para dormir. Sentí el calor, un calor que no debería estar ahí.

No me atrevía a moverme, pero el frío en mi cuello me obligó a encender la lámpara.

No había nada. Mi cama estaba vacía. Pero cuando miré las sábanas, el corazón se me detuvo: ahí estaban. varios hundimientos perfectos, como huellas frescas que se desvanecían lentamente ante mis ojos, como si algo invisible acabara de saltar de la cama al notar la luz.

Me puse a llorar y ahi me di cuenta que ese era su altimo adios.

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u/JolieDuvalle — 3 days ago

Alguien está en mi cocina

​

Desde pequeña siempre he podido "sentir" algunas cosas extrañas en ciertos lugares, con el tiempo aprendí un poco a vivir con ese miedo. Mis padres nunca hicieron mucho caso a lo que pudiera ver o sentir, quizá pensaron que era mi imaginación, al menos eso me decían siempre.

Tenía aproximadamente entre 16-17 años cuando esto sucedió. Vivía en una casa pequeña de 3 habitaciones, yo dormía con mi hermana menor a la cual le llevo 3 años, a ninguna le gustaba dormir sola, ¿un poco de cobardes, no? Pero siempre habíamos dicho que en la casa a veces pasaban cosas un tanto... extrañas.

Nuestro cuarto tenía una litera, pero ese día decidimos dormir en el otro cuarto que era de nuestros hermanos mayores que ya no vivían en la casa, lo único que se escuchaba era el ruido del ventilador, sentía una sensación extraña esa noche, de esas que no dejan dormir. 

Yo dormía del lado de la pared y mi hermana menor del lado de la orilla. De eso entre las 2:00-3:00am el ventilador se detuvo como si alguien lo hubiera apagado, levanté la cabeza para observar detenidamente, creí que había sido un corte eléctrico pero aún alumbraba el bombillito de la extensión, así que supuse que se había dañado, lo único que se escucha era el tic tac desesperante del reloj de la sala, me inquietaba ese sonido, no podía dormir, quizá era el calor o la extraña sensación que me daba aquel ambiente. Mi hermana estaba de espaldas a mi por lo que no podía verla, decidí abrazarla un poco a ver si así me relajaba un poco y lograba conciliar el sueño, ambas quedamos de modo que veíamos hacia afuera del cuarto el cual no tenía puerta y la luz que entraba por la cocina reflejaba una pequeña parte del pasillo que queda entre la cocina y el baño. Estaba muy inquieta y no podía dormir, mi mirada se posicionó en la "puerta" (habían cortinas) de la habitación, me dió escalofríos y el corazón comenzó a latir rápidamente, tuve que abrir bien los ojos para asegurarme de que no era mentira lo que estaba viendo, se reflejaba claramente la sombra de una persona alta y delgada que estaba ahí parada, la persona o la cosa que estaba ahí se movía como queriendo avanzar hasta nuestra habitación.

Yo entré en pánico, las lágrimas comenzaron a salir del susto que sentía, no podía gritar porque estaba con mi hermana y no quería que ella viera lo mismo que yo. Sabía que no eran nuestros padres porque su habitación estaba casi al frente de la de nosotras y no habían salido de ella esa noche. Abracé mi hermana con más fuerza y lo único "valiente" que pude hacer fue ponerme a rezar y no quitarle la vista de encima aquella cosa que estaba en el pasillo. En la sombra se veía como pasaba de ser grande a pequeño, como avanzaba y se detenía para luego retroceder. Yo con el corazón en la mano no pude hacer mucho más. Me obligué a cerrar los ojos con fuerzas durante al menos 10 minutos para no llorar o gritar, cuando los volví abrir casi grito del susto. Había alguien o algo observandonos desde afuera de la habitación, estaba asomado de modo que solo se le veía la mitad de la cara, era pequeño, como del tamaño de un niño de 5 años, dado a que no había mucha luz no logré distinguir sus rastros faciales, lo único que si se veía claramente es que estaba ahí... observando, con una expresión seria, sus ojos abiertos como platos y la mirada fija en nosotras. Quise gritar, quise salir corriendo a llamar a mis padres pero no tenía la valentía para hacerlo, ni siquiera pude decir una palabra. Presa del miedo abracé mas a mi hermana, alejándola lo más que pude de la orilla y metí mi cabeza bajo la sábana, no podía hacer más que rezar y pedirle a Dios. 

No dormí esa noche, creo que fue una de las más largas de toda mi vida y estaba decidida a no decirle a nadie ya que no me creerían. Al día siguiente el ventilador prendió como si nada y mi hermana se puso a llorar contándole a mi mamá lo que había visto la noche anterior, ELLA TAMBIÉN LO VIÓ, yo no estaba loca ni fue mi imaginación, pero de lo poco que contó entre lágrimas dijo que solo llegó a ver la sombra de aquella "cosa" no logró ver que después eso nos observaba fijamente, para entonces ella se obligaba a cerrar los ojos y no ver más. Yo tampoco dije más para no asustarla más y aquella situación fuera mucho para ella. Mi mamá llevó a alguien a la casa para que la rezara y a nosotras también, gracias al relato de ambas esa vez si me creyó. Gracias a Dios no me volvió a pasar algo similar, al menos no en esa casa...

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u/Valkiria_18 — 1 day ago

Comunidad de Reddit les dejó mi historia de Randonautica.

Después de haber usado Randonautica, me he topado con cosas bastante perturbadoras. He llegado a encontrar brujería, huesos de animales y lugares abandonados con una presencia muy extraña; a cada paso era como si alguien me estuviera siguiendo.

En los 5 viajes que he realizado, me he encontrado con todo esto, y me sorprende ver cómo una simple aplicación se comporta de forma tan rara al momento de usarla. Yo la utilizaba más de noche, cuando todo es más oscuro y pesado; especialmente en la madrugada, cuando nadie estaba despierto ni alerta, pensando que así mi experiencia sería mejor.

Pero al final me arrepentí. Hasta ahora, todo lo que he encontrado me ha hecho cuestionar si lo que muestra la aplicación es real o no. Vivo con el miedo de que alguien me esté siguiendo o espiando, por lo que he decidido cambiarme de mi lugar de alojamiento, ya que lo que encontré fue muy turbio y siniestro.

Esto me generó un trauma: sentía que me perseguían y me espiaban. Sin embargo, al cambiarme de estado, poco a poco fui superándolo, y ahora vivo con tranquilidad. Aun así, cada vez que veo la aplicación en mi teléfono, me surge una duda o intriga: ¿qué habría pasado si hubiera vuelto o si me hubiera quedado más tiempo en ese lugar? ¿Qué habría pasado si no me cambiaba de estado?

Esas son las preguntas que me vienen a la mente cada vez que veo la aplicación. Por eso, les recomiendo no usarla. Y a las personas que dicen que todo lo de terror es falso, les quiero hacer una pregunta: ¿alguna vez fueron de noche, en la madrugada, a investigar?

Esa es mi historia compartida con esta comunidad. Gracias por su atención.

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u/Eliasz128 — 5 days ago

[Historia Real] Mi suegra me obligó a velar a mi esposo en su propia casa — esto le pasó a alguien real ⚰️

Encontré esta historia en TikTok y no pude dormir.

Una chica cuenta que cuando murió su esposo, su suegra le exigió que el velorio fuera en la casa familiar — no en la funeraria. Lo que pasó esa noche mientras velaban el cuerpo la marcó para siempre.

Dice que escuchó ruidos, vio cosas que no podía explicar y sintió una presencia que no era de este mundo. Y su suegra actuaba como si todo fuera normal.

El video tiene 1.3 millones de vistas y los comentarios están divididos — unos dicen que es real, otros que inventado. Yo la vi a los ojos mientras narraba y algo me dice que no está mintiendo.

Lo pueden ver aquí:
tiktok[.]com/@cielozemag/video/7627271489066257685

¿Ustedes qué creen? ¿Alguien vivió algo similar

en un velorio o con su familia política?

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u/Lopsided-Lie6132 — 3 days ago

El último viaje de mi papá: No todas las pasajeras buscan llegar a casa

​

​Mi papá ha sido chofer de aplicación desde hace años aquí en la CDMX. Como muchos de ustedes saben, el turno de la noche es el que más deja, pero también el que te expone a cosas que nadie te cree. Lo que pasó el martes pasado lo dejó tan mal que hoy mismo puso el coche en venta.

​Eran como las 2:30 de la mañana. Mi papá acababa de dejar un pasaje por Texcoco y venía de regreso a la ciudad por la carretera federal. Es un tramo pesado, oscuro y con mucha vibra extraña. Ya saben, esa sensación de que alguien te mira desde los árboles.

​A medio camino, las luces altas del auto iluminaron a una mujer a la orilla del asfalto. Llevaba un vestido blanco, largo, y caminaba con dificultad. Lo que más le llamó la atención fue que estaba visiblemente embarazada. Mi papá, pensando que quizá la habían asaltado o que se le había quedado el coche, se detuvo.

​Cuando bajó el vidrio, notó que ella estaba pálida, pero de un tono casi grisáceo. Con una voz muy suave, casi un susurro, le pidió si la podía acercar a la colonia Iztacalco. Mi papá, por puro instinto de ayuda, no activó la app, simplemente le dijo que subiera.

​Durante el trayecto, ella no dijo una palabra. El aire acondicionado empezó a fallar y el interior del coche se puso helado, tanto que a mi papá se le marcaba el aliento. Ella solo miraba por la ventana. Antes de llegar a la dirección indicada, ella le extendió un sobre blanco, sellado.

​—“No tengo dinero para pagarle ahora”— dijo ella —“Pero por favor, entregue esta carta a mi esposo en esa casa. Él le pagará el viaje y algo más por el favor. Es mi despedida”.

​Mi papá, algo confundido, aceptó el sobre. Cuando se detuvo frente a la casa en Iztacalco, bajó del auto para abrirle la puerta de atrás, pero al abrirla... el asiento estaba vacío. No había nadie, pero el tapete estaba húmedo y el olor a tierra mojada inundaba el coche.

​Aterrado, mi papá tocó a la puerta de la casa. Salió un hombre con ojeras profundas, con aspecto de no haber dormido en días. Mi papá, tartamudeando, le contó lo que pasó y le entregó el sobre.

​El hombre, al ver la letra en el sobre, se puso a llorar de una forma que mi papá dice que nunca olvidará. No era un llanto de tristeza, era un llanto de puro horror.

​—“Es la tercera persona que viene esta semana”— dijo el hombre mientras abría el sobre.

​Dentro no había dinero. Solo una hoja de papel que decía: "Ya casi es hora de que el bebé y yo regresemos por ti".

​El hombre le mostró a mi papá un altar en la sala. Era ella. La misma mujer, con el mismo vestido blanco. Había fallecido en un accidente en esa misma carretera de Texcoco hacía exactamente un año, justo una semana antes de su fecha de parto.

​Mi papá llegó a la casa temblando. Cuando revisamos el sobre que el hombre le regresó, notamos algo que nos dio el golpe final: el papel estaba amarillento y viejo, pero la tinta se sentía fresca... y todavía olía al perfume de la mujer.

​Desde ese día, mi papá no sale si ya se puso el sol. Dice que lo que más le aterra no es que estuviera muerta, sino que en el espejo retrovisor, antes de que ella desapareciera, pudo ver que la mujer no tenía ojos, solo dos cuencas vacías que lo miraban con una gratitud infinita.

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u/Babycambry — 7 days ago

De niños miramos un exorcismo

Que tal vengo a contarles algo que me paso a mi primo a mi hermano y ami cuando eramos niños tendríamos aproximadamente entre 10 y 12 años de edad nuestra abuela era una persona religiosa nos llevaba a misa los domingos amis prim@s y ami en ese tiempo teniamos una vecina de nuestra edad amiga de una prima ala que le pondremos "nayeli" la cual se hizo mi noviecilla ya saben cosas de niños un dia domingo fuimos a misa y yo la invite ella aceptó la había invitado antes pero se negaba asta ese dia que ella se dió, llegamos ala iglesia y todo normal para los que an ido a iglesia cristiana saben que llega un momento en el que todos cierran los ojos y pasa el pastor hace una orecion y les toca la frente a la mayoría en el momento que llega con Nayeli ella se hizo para atrás yo mire porque no cerre los ojo y la tenia aun lado mio entonces el pastor se hacerco y le toco la frente ella comenzó a gritar ofender al pastor y ala gente de la iglesia el pastor la quizo tomar del brazo y corrio en cuantro patas como si de un animal se tratase al final callo desmayada la misa continúo normal a ella se la llevaron a un cuarto no supimos que sucedió solo se que se le informó asu mama y ella solo dijo que estaba bien y no la vimos por una semana asta que llego otro domingo y ese dia no fui ala iglesia ni mi primo y hermano, mi abuela se había ido pensamos que estaria en esa iglesia al final les dije amis primos si íbamos ya que aun estabamos un poco asustados por lo que habia pasado cuando llegamos ala iglesia estaba cerrada nos hacercamos y escuchamos que hablaban un idioma estraño nos asomamos por una ventana y estaban dos hombres orando por ella, nayeli estaba en una silla moviando la cabeza para todos lados y murmurando supongo que era el mismo idioma entonces de la nada comenzó a gritar y correr uno de los hombres supongo eran pastores la agarro y se subio encima de ella comenzó a gritar y retorcerse mi primo y yo nos quedamos viendo y mi hermano se asustó y dijo vamonos saque mi celular y empecé a grabar y de la nada mi celular comenzó a fallar el touch y a trabarse de la nada se apagó y no encendio volteamos aver de nuevo y nayeli comenzó a ofender a uno de los pastores diciendo usted es malo un maldito hipócrita sabemos lo que le hace su esposa lo sabemos, el otro hombre le dijo hermano no esta preparado salgase cuando iba a salir nayeli nos miro en la ventana y empezó a reir como loca el hombre que iba a salir nos miro y grito ey que hacen ahi nos asustamos y corrimos nadie supo que fuimos los que estabamos viendo no le contamos a nadie actuabamos normal, se rumoreaba que nayeli tenia 7 entes "deminios" dentro de ella y que solo le habían sacado 5

ya a pasado mucho tiempo hace unas semanas estabamos tomando alcohol mi hermano primo y yo salio el tema de nayeli paso un rato nos pusimos demasiado ebrios y no supimos como pero cuando amaneció estabamos en la misma iglesia de los echos y despertamos acostados frente ala ventana que nos asomamos aquella vez, algo que quiero agregar esque yo seguia siendo novio de Nayeli ya que nadie se queria juntar con ella y me daba algo de lastima aunque hacía cosas que no iban conformé asu edad saben aque me refiero un dia su mama falleció y ella tuvo que mudarse con una tia a otra ciudad perdimos comunicación despues de ella no e tenido suerte en el amor solo e tenido una novia y termino conmigo rapido de la nada cuando estoy quedando con alguna chica simplemente dejan de hablarme nose si tenga algo que ver con eso.

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u/alguiendiferent1 — 4 days ago

La voz dentro de esa casa aún me persigue

Hola comunidad de Reddit. Les quiero dejar mi historia al usar Randonautica lo subire en partes las historias espero y les guste. Gracias por su atención.

Hola, soy Eliasz, tengo 17 años y soy estudiante de preparatoria. Esta es mi historia sobre la primera vez que usé Randonautica… y sí, fue también la vez en la que más desconfié de la aplicación.

Antes de usarla, pensaba que todo era falso. Creía que las historias y videos estaban montados, que nada de eso podía ser real. Pero decidí probarla por curiosidad… y terminé arrepintiéndome.

La aplicación me dio una ubicación algo alejada de mi casa, en una zona donde casi no había viviendas. Se decía que ese lugar estaba embrujado, pero no le di importancia.

Cuando llegué, vi una calle oscura, sin pavimento y con muy poca luz. Apenas había algunas farolas encendidas. Solo había una casa… y era exactamente la que la aplicación marcaba.

Al acercarme, la app empezó a emitir pitidos, como indicando que ya estaba en el punto exacto.

Entré.

Dentro encontré muebles viejos, deteriorados por el tiempo. Todo parecía abandonado desde hace años. Mientras exploraba, encontré una puerta cerrada con llave. Intenté abrirla, pero no pude, así que decidí forzarla.

Cuando logré entrar, todo cambió.

El ambiente se volvió pesado, y la temperatura bajó de golpe. Sentía un frío intenso, como si estuviera en otro lugar. Dentro del cuarto encontré huesos y restos de animales. En ese momento pensé que era “normal” considerando que la casa estaba abandonada… pero estaba muy equivocado.

Mientras seguía revisando, escuché una voz muy baja, casi un susurro:

Tú no eres bienvenido aquí… sal y no te haremos nada.

Al principio pensé que era mi mente, así que seguí. Pero pocos minutos después, las cosas empezaron a caerse solas. Los muebles se movían, como si algo intentara bloquearme la salida.

Ahí entendí que tenía que irme.

Corrí.

Antes de salir, logré ver una figura alta, con apariencia femenina… pero no era normal. Se veía alterada, como si estuviera enojada.

Al salir, me encontré con un vecino que pasaba por ahí. Estaba borracho, pero me contó algo que me dejó peor.

Dijo que en esa casa habían asesinado a una mujer. Su esposo la mató y, según rumores, vendió su cuerpo a una bruja que nadie conocía. La policía investigó, pero nunca encontró pruebas y el caso quedó abandonado.

Desde entonces, algunos vecinos dicen haber visto una figura alta, con forma humana, pero con cortes en el cuerpo. También cuentan que esa “cosa” atrae a las personas a la casa… y cuando entran, no salen.

Según él, al menos dos personas murieron ahí dentro.

Me dijo que ahora los vecinos evitan que la gente se acerque, pero yo fui en la madrugada, entre las 3 y 4 a.m., cuando todos dormían.

Después de escuchar eso, decidí irme y no volver jamás.

Pero mientras caminaba de regreso, sentía que alguien seguía mis pasos. Como si no estuviera solo. Intenté ignorarlo… hasta que, casi llegando a mi casa, escuché de nuevo ese susurro:

Descansa… y olvida todo.

Era la misma voz.

Corrí sin mirar atrás. Cuando llegué, me encerré y no pude dormir.

Desde ese día, cada vez que paso cerca de ese lugar, siento que alguien me observa… pero cuando miro, no hay nadie.

Esa fue mi primera experiencia con Randonautica. Fue aterradora… pero no lo suficiente como para dejar la aplicación.

Así que sí… decidí seguir investigando.

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u/Eliasz128 — 4 days ago

Mi hermano sigue repitiendo lo mismo

No se realmente por que pero desde el 6 de febrero de este mismo año mi hermano a dicho, o bueno me a dicho una simple pero extraña e inquietante frase ´´el mundo se va a acabar el 12 de agosto de 2026´´. Esa puta frase me ah estado atormentando durante estos meses, la verdad no se como explicarlo ¿Cómo es que una simple oracion dicha por un niño de 7 años puede llegar a incomodarme tanto?

Sinceramente no lo se, pero, créeme si tu estuvieras en mi lugar no necesitaría aclararte el por que me da tanto pánico esa frase. La primera vez que lo dijo fue el día de su cumpleaños estábamos en una pizzería celebrando sus 7 años hasta que de repente se acerca a mi y como si fuera la cosa mas normal del mundo me dice ´´el mundo se va a acabar el 12 de agosto de 2026´´ mientras me miraba con unos ojos que parecieran como si hubieran visto algo totalmente traumático para un niño de esa edad para después simplemente irse hacia los juegos para niños que hay en ese lugar.

En ese momento yo sentía un escalofrió que recorría mi cuerpo a la velocidad de la luz, no sabia como reaccionar en ese preciso instante pero después de un tiempo sencillamente le reste importancia pensando que eso había sido solo un evento aleatorio y aislado. Pero no lo fue.

Desde ese día mi hermano ah comenzado a decirme lo mismo y exactamente de la misma manera, con esos ojos que parecieran mirar con desprecio pero al mismo tiempo vacíos de vida directamente a tu alma, cada vez que me lo dice es peor para mi, es extrañamente incomodo y perturbador aparte cada vez me causa una sensación de ansiedad y paranoia extrema, hubo una vez en la que al desgraciado que llamo hermano me dijo en la noche justo antes de dormir ´´el mundo se va a acabar el 12 de agosto de 2026´´, me lo dijo desde la cama de abajo de la litera pero lo escuche como si me lo hubiera susurrado en la oreja, una sensación de terror y ansiedad inundo mi cuerpo hasta que las lagrimas corrieran por mis mejillas debido al estrés que me causaba esa frase.

El día siguiente me puse desesperadamente a buscar en cada foro, cada video y cada pagina de internet algo sobre el 12 de agosto pero nada, la única cosa que encontré fue una mierda sobre un eclipse que ni siquiera su podrá ver en la cuidad donde vivimos. Tampoco creo que lo haya visto en algun video por que pues primero que nada no encontre ningun video sobre que el 12 de agosto sea el fin del mundo, segundo mi hermano solo ve videos sobre basura de brainrots y quien sabe que otras porquerias ¿por que el estaria viendo un video sobre que el 12 de agosto seria el fin del mundo?

La verdad a la fecha que escribo esto no se que hacer y de hecho estoy sintiendo unas ganas enormes de vomitar, siento que la maldita frase del 12 de agosto me esta...

La verdad ni siquiera se como explicar el malestar que me hace sentir esa frase, ya no se ni que voy a hacer. Puede que digan que estoy exagerando y es por eso mismo que no le eh contado a nadie sobre esto tengo miedo de que me traten como un loco o una niñita asustada por una estúpida frase que proviene de un jodido niño de 7 años. Pero pues aquí mi testimonio, si alguien tiene algún consejo o tip para mi situación con mucho gusto lo leeré. Gracias por prestar atención a la experiencia de un patético niño ansioso

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u/Fearless-Shopping171 — 6 days ago