Voces
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Voy caminando en la calle, y se escucha música, pero no hay centros comerciales cerca, ni tiendas, y el sonido es envolvente, como si estuviera dentro de mi cabeza, es una melodía tranquila, sin letra, como un tono de llamada, o mas bien, el tono de espera en una llamada a una compañía, si, es mas como eso, pero, ¿de donde viene?, ni idea, pero se detuvo, y seguí caminando, llegué a mi casa como siempre, después del trabajo, siempre agarro un camión y me bajo aproximadamente a 1km de la colonia, entro al sector, y camino hasta nuestra casa, somos una familia mediana, tengo dos hermanos menores, mi papá aun sigue en el trabajo cuando yo llego, esta vez no, esta vez ya esta en casa, entro a la casa y saludo a todos, veo un rato mi celular, subo a mi cuarto, y me duermo después de ordenar mi ropa y cambiarme, pero no pude dormir de inmediato esta vez, me quede despierto un rato porque escuche que me gritaron, salí de mi cuarto y busqué a mis papás, no estaban, y se llevaron a mis hermanos también, no era tan extraño que salieran sin mi, pero no escuché la puerta, quizá dormí sin darme cuenta y en eso salieron, pensaba cosas por el estilo para calmarme, pero en el fondo sabía que no era cierto, y además desde que escuché el grito llamándome no pudieron haber salido tan rápido y sin hacer ruido, esto me atormentaba, pero a pesar de eso, el día fue cansado y el sueño termino dominándome, al despertar, todos estaban allí, en sus cuartos, dormidos, como yo me despierto antes que todos, decidí no molestarlos con mis preocupaciones, me bañé, me arreglé, desayuné, y salí de la casa, en el camión rumbo al trabajo, escuché mi nombre alrededor de tres o cuatro veces, pero traía audífonos, y mi nombre es bastante común, no era algo fuera de lo normal que dos personas con el mismo nombre fueran en el mismo camión, incluso en el trabajo tengo dos compañeros con el mismo nombre, cuando me bajé del camión, antes de que cerraran las puertas por completo, volví a escuchar mi nombre, todo esto hizo inevitable que recordara lo que había pasado anoche, así que en eso pensé todo el día, me distrajo, no me dejo hacer bien mi trabajo, de todos modos mi trabajo no es el mas exigente en cuanto a atención se refiere, así que seguí dándole algo de vueltas al asunto, a lo largo de la semana, escuché mi nombre en tiendas, en anuncios cuando veía la televisión, en mi celular, incluso hubo una noticia sobre un chico, unos años menor que yo, que intento robar un banco y falló, así que antes de que llegara la policía y lo arrestaran, se pegó un tiro en la sien, y claro, tenía mi nombre, esto dejo de pegar impacto en mi cuando se lo conté a mi mamá y su respuesta fue que cuando uno piensa mucho en algo es cuando mas lo ve porque antes no le daba atención, además de decir que mi nombre estaba bastante de moda cuando yo nací, así que me tranquilicé, seguía pasando, pero ya no le daba importancia.
En el trabajo, hay una chica que me llama la atención desde hace tiempo, y nos echamos miraditas de vez en cuando, pero ni siquiera se su nombre, solo sé que es muy atractiva, y en su mirada se ve que es inteligente, hoy acabé temprano mi trabajo y ella también, vi que iba camino a marcar salida al igual que yo, así que apresuré el paso, y decidí hablarle, fue algo trivial, pero Le dio risa, y la invité a salir, accedió sin tantas vueltas, me pareció buena señal, de verdad me llama la atención, nos despedimos y fui rumbo a mi casa, le conté a mi hermano de esto, y le dio risa que me emocionara por solo una cita, entendía que sonara muy simple, pero era algo bastante bueno a comparación de la semana que había transcurrido pensando en mi nombre, y alterado por el trabajo y no poder realizarlo bien por no estar concentrado.
Llegó el día de la cita, me arreglé bastante bien, me eché colonia y llevé reloj de mano, nunca lo uso, pero sentí que iba bien con mi atuendo, una camisa formal blanca y un pantalón beige, la cita era en un restaurante de mis favoritos, y casualmente le quedaba a dos cuadras de su casa, se me hizo muy conveniente, ya que no tengo carro, llegué a su casa, saludé a su mamá, y caminamos rumbo al restaurante, se veía hermosa, tenia el cabello suelto y un abrigo negro que hacía resaltar su rostro y su sonrisa tan alegre, y olía dulce pero sin empalagar, entre dulce y fresco, tal y como imaginaba alguien así de hermosa y joven, pero que también tiene madurez, la hice reír varias veces antes de llegar, casi creo disfrutaba mas yo de su risa que ella de mis anécdotas, antes de entrar al restaurante, me miró a los ojos, y me dijo que había algo muy gracioso en esta cita, y le pregunté que era lo gracioso, y me dijo "Que no me sé tu nombre", en ese momento, sentí como mi vida se derrumbaba a pedazos, sentí como si me estuviera muriendo, yo tampoco sabía cual era mi nombre, ni siquiera el de mi mamá, ni de mis hermanos, ni mi papá, no sabía donde trabajábamos juntos, noté todos los espacios en blanco de mi vida, todo lo que no sabía porque era tan obvio que no me había preguntado, empecé a respirar rápido y desesperarme, sentía que me desmayaba y me daban muchas nauseas, y así fue como pude abrir los ojos, y ví en mi brazo izquierdo un catéter, estaba cansadísimo y mis parpados los sentía muy pesados, solo voltear a ver mi brazo me quito toda la energía, estaba internado en algún cuarto de hospital y en ese cuarto de hospital estaban, mi mamá llorando, mis hermanos sonriendo y con lágrimas, y mi papá saltando de alegría, y pude recordar mi nombre.