u/NuskuKouhai

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En la fría mañana del 4 de Mayo de 1982, el mundo sería testigo de un ataque que cambiaría la historia de la guerra naval para siempre, un ataque que forzaría a reveer todos los libros de estrategia naval hasta la fecha y empujaría a las grandes potencias a desarrollar tecnologías en tiempo record. Un ataque efectuado por una pareja de Dassault-Breguet Súper Etendard pertenecientes a la 2da Escuadrilla Aeronaval de Caza y Ataque dependientes del Comando de Aviación Naval. En esta primera parte, repasaremos las distintas vueltas del destino que culminarían en el histórico y laureado ataque al HMS Sheffield.

Las Tipo 42, tan poderosas como débiles

A mediados de la década de 1960, la Royal Navy atravesaba un momento de modernización y reemplazo de sus destructores de clase County por destructores más compactos, ágiles y especializados en defensa aérea, y sobretodo de defensa anti-misiles, una amenaza cada vez más creciente y letal para la guerra naval proyectada para las siguientes décadas.

En 1966, se aprueba la construcción de la clase de destructores Tipo 42, que destacaban entre sus características la incorporación del sistema GWS-30 Sea Dart, una moderna suite electrónica, especializada en defensa aérea de largo y medio alcance diseñada para contrarrestar toda amenaza aérea existiente en aquellos años, o esa era la idea.

El GWS-30, el talón de Aquiles de las 42

El GWS-30 era un sistema de búsqueda, detección y seguimiento que incorporaba todo un complejo de radares, sensores y culminaba con el misil Sea Dart, uno de los más avanzados del mundo en aquellos tiempos, con un alcance de 40km y una cota máxima de hasta 15.000 metros, convertían al misil en un arma imponente y letal contra cualquier amenaza aérea.

Para el funcionamiento del sistema, se instaló el radar de búsqueda y detección Tipo 965. La misión del radar era la de detectar cualquier blanco aéreo volando a altitud en un rango de hasta 270 kilómetros en condiciones óptimas, aunque el Tipo 965 pecaba de una deficiencia crítica: La ineficiencia a la hora de detectar blancos rasantes.

El 965 era incapaz de detectar correctamente blancos que volasen pegados al mar al no poder distinguir el eco radar devuelto por los aviones del eco radar devuelto por el oleaje marítimo, lo que terminaría siendo una fatalidad en su diseño.

El segundo sistema principal del GWS-30 era el radar de seguimiento e iluminación de blancos Tipo 909. El 909 era el radar encargado de emitir una onda continua de corrimiento doppler, lo que permitía al radar discernir el blanco en base a la variación de velocidad entre la onda devuelta por el blanco del fondo (en este caso, el oleaje marítimo) esa onda de radio, era rebotada desde el blanco hacia el misil Sea Dart ya en vuelo a fin de guiarlo correctamente hacia el blanco. Aún así, el Tipo 909 también pecaba de tener una falencia crítica: La ineficacia al discernir velocidades.

El radar tenía dificultades al engancharse correctamente al blanco si este volaba superando ciertas velocidades y confundiendo al misil encargado de neutralizar la amenaza.

El tercer componente del sistema GWS-30 era el misil mismo, el Sea Dart. La guía del Sea Dart era semiautomática, lo que significaba que el misil era automáticamente dirigido hacia el blanco siempre y cuando recibiese una emisión radar que posibilitase su dirección hacia el blanco a neutralizar.

Todas estas falencias no hubiesen tan detrimentales para la flota británica de no ser por un simple hecho: La Armada Argentina tenía los mismos radares.

El Hércules y el Santísima Trinidad, las 42 de la Armada Argentina

En 1969, la Armada Argentina estaba atravesando un proceso de modernización dramático, buscando incorporar capacidades nuevas a la altura del más alto estándar internacional y afianzar las capacidades ya existentes dentro de la Flota de Mar, durante aquellos años se incorporan nuevos submarinos, portaviones, buques logísticos y destructores. Estos últimos se plasmarían en la compra de una pareja de destructores Tipo 42 el 1 de marzo de 1969 bajo el decreto secreto 7796 "S"/69 refrendando un contrato entre la Armada Argentina y los astilleros británicos Vickers ltd. El contrato estipulaba la construcción de un buque en los astilleros británicos y de otro similar en astilleros argentinos, los Astilleros y Fábricas Navales del Estado, AFNE (Hoy Astillero Río Santiago) La construcción de ambos buques comenzaría en 1970 y la pareja de Tipo 42 sufriría diversos contratiempos, algunos más irónicos y otros más trágicos.

Al tiempo que comenzaba la construcción del ARA Hércules en los astilleros británicos, el HMS Sheffield estaba pronto a ser botado, para lo cual se había invitado a la Reina de Inglaterra para que presidiese el acto ceremonial de botadura del buque lider de la clase Tipo 42. Pero a pocos días de la ceremonia, un incendio devoró parte de los astilleros de Vickers, comprometiendo la popa del HMS Sheffield e impidiendo su botadura. Para solventar tal tamaño contratiempo, Reino Unido solicita la autorización de la Armada Argentina para usar la popa del ARA Hércules en el HMS Sheffield para concretar la botadura a tiempo, cosa que la Armada Argentina acepta. Este dato da cuenta de lo cordiales que eran las relaciones britanico-argentinas en cuestiones militares-comerciales, sin ir más lejos, Argentina fue el primer comprador del Gloster Meteor y uno de los mayores compradores de los Sherman Firefly repotenciados por los británicos, pero eso es historia para otro post.

Mientras tanto en los astilleros de la AFNE, la construcción del ARA Santísima trinidad avanzaba con ciertas dificultades y algunos retrasos, pero el mayor contratiempo vendría un 22 de Septiembre de 1975, cuando el montonero Máximo Nicoletti, buzo experto, colocó cargas explosivas en el casco del Santísima Trinidad lo que generó graves daños al buque, pero no impidió la concreción del mismo a pesar del serio retraso que eso generó, entrando en servicio con la Armada Argentina en 1980. Posteriormente, el Santísima Trinidad sería el buque insignia de la Operación Rosario el 2 de Abril de 1982.

Con la incorporación del ARA Hércules, la Armada Argentina comienza pruebas con sus radares a fin de diagnósticar las debilidades de los mismos en un hipotético conflicto con el Reino Unido, el cual siempre formaba parte de las hipótesis de conflicto manejadas por el nóvel Estado Mayor Conjunto de las Fuerzas Armadas (EMCOFFAA) la Armada Argentina rápidamente aprendió que los radares británicos eran muy deficientes a la hora de detectar vuelos rasantes, por lo que se forma una doctrina de ataque revolucionaria en el combate aeronaval, siendo el Comando de Aviación Naval pionero en la misma.

Aún así, todavía nos falta conocer al último protagonista de esta historia.

El binomio Súper Étendard - AM-39 Exocet

Como parte de su plan de modernización integral, en 1980, la Armada Argentina comenzó a buscar reemplazo para sus cada día más avejentados A-4Q tras casi 30 años de servicio ininterrumpido, adquiridos en 1972 a Estados Unidos y ante la negativa de este de proporcionar aviones de reemplazo nuevos y modernizados, la Armada Argentina retornó a un viejo ofertante del 1969, la Dassault-Breguet.

Dassault había ofrecido a la Armada Argentina en 1969 el Étendard IV cuando el Comando de Aviación Naval estaba buscando adquirir un cazabombardero naval a reacción para dotar al portaviones ARA 25 de Mayo y reemplazar a los obsoletos F-9F Panther y Cougar que dotaban al portaviones ARA Independencia. El Étendard IV no impresionó a la Armada, que lo desestimó por ser un avión con sus años encima además de que la producción del mismo había cesado unos años antes, lo que lo hacía poco apetecible para la Armada que aún mantenía la ambición de estar a la vanguardia tecnológica por aquellos años.

La cosa cambiaba radicalmente con el Súper Étendard, una evolución directa del Étendard IV que contaba con el radar Agave, diseñado para la detección de buques y la integración del avanzado misil anti-buque AM-39 Exocet, que convertían al Súper Étendard en una de las plataformas de ataque naval más letales y sofisticadas del mundo. Además de eso, el Súper Étendard cumplía con un requisito de la Armada, pesar dentro de las 10-14 toneladas que significaban el límite de peso máximo el cual podía operar la catapulta del ARA 25 de Mayo, por lo que eran capaces de formar parte del ala embarcada del 25 de Mayo.

Es entonces que la Armada Argentina ordena la compra de 14 Súper Étendard acompañados de 14 misiles AM-39 Exocet en 1980, arribando al país los primeros 5 Súper Étendard junto a los primeros 5 misiles Exocet el 8 de diciembre de 1981 junto a una delegación de técnicos franceses para instruir a los técnicos argentinos en la operación de los Súper Étendard, más no en la operación del Exocet. Francia había garantizado el entrenamiento de pilotos y técnicos en el Súper Étendard, pero no había garantizado la completa instrucción para la utilización de los AM-39 Exocet, ya que la compra de los Súper Étendard había activado las alarmas de la inteligencia militar británica, que ya en 1980 habían comenzado a presionar a Francia para limitar lo más posible la integración del binomio que representaba la mayor amenaza para los buques británicos en un hipotético conflicto que ya estaba comenzando a asomar.

Embargos, espías y contrainteligencia

Con el estallido de la guerra el 2 de abril de 1982, la comunidad europea impuso un embargo comercial y militar a la Argentina, lo que suspendía automáticamente todo contrato celebrado entre la Argentina y cualquier país miembro de la comunidad. Francia, siendo uno de los principales, acató el embargo y suspendió inmediatamente el contrato por los Súper Étendard por un plazo de 45 días, cesando todo soporte a la Argentina. Es así que el suministro de los restantes 9 aviones junto a sus misiles es suspendido, junto a los códigos de integración de los misiles, algo crítico sin los cuales los misiles no podían ser operados por los aviones.

Los misiles venían bloqueados como una medida de seguridad, una práctica habitual, para desbloquearlos e integrarlos correctamente a los aviones para que estos pudiesen suministrar los datos requeridos a los misiles para batir el blanco, como el eco radar, distancia, dirección, velocidad, etc, se requerían los códigos de activación, sin los cuales el "diálogo electrónico" no era posible.

El gobierno británico, presidido por Thatcher, presionó al presidente francés Mitterand para que suministrase todo documento de valía para contrarrestar la amenaza de los Súper Étendard argentinos contra los buques británicos. Mitterand aceptó y entregó a los británicos el contrato celebrado, aviones Súper Étendard y misiles Exocet para que la inteligencia británica pudiese desentrañar todas las capacidades de los mismos para contrarrestar lo más posible la latente amenaza aeronaval argentina.

Paralelamente, en Argentina, la delegación de técnicos franceses había recibido la orden de retirarse y cesar sus operaciones en la Base Aeronaval Comandante Espora, tanto del gobierno francés como del jefe de la base, a lo que los técnicos se negaron y continuaron sus trabajos como especificaba, llegando a asistir a los técnicos argentinos en los intentos por integrar los misiles a los aviones sin los códigos, aunque esto último escapaba a las aptitudes y conocimientos de la delegación enviada.

El esfuerzo de la Armada Argentina por evadir el bloqueo fue extenso, llegando a recurrir al mercado negro para conseguir más misiles y, sobretodo, los tan necesitados códigos. Se negoció con Irak la compra de parte de los misiles Exocet que había adquirido el país árabe, el cual se negó ya que estaba en guerra con Irán y requería de los misiles tanto como la Argentina. Se negoció con Libia para que fungiese como intermediario con Irak para asegurar los misiles sin éxito. Se negoció con Perú la compra de misiles Exocet que estaban prontos a ser entregados al país hermano con el que Francia demoraba la entrega con cualquier excusa posible para que los misiles no cayesen en manos Argentinas. Se llegó a tal punto que el MI6 había infiltrado el mercado negro a fin de desbaratar los intentos argentinos por conseguir los misiles y los códigos, cosa que fue infructuosa para la inteligencia británica ya que el hermano del presidente Francés, advirtió al embajador argentino en Francia de la infiltración británica en todo el mercado negro armamentístico.

La solución a los códigos llegó de una forma totalmente inesperada y sorpresiva. Un día en las oficinas de la Subcomisión Naval de Compras en París llegó un autodenominado ex-empleado de Aerospatiale, la empresa manufacturadora del Exocet, que alegaba haber sido despedido injustamente tras años en la compañía y le ofreció al Capitán Carlos Corti, encargado de la oficina, los códigos de activación. (Acá las fuentes varían pero la verdad más aproximada es una conjunción de todas. Los técnicos franceses asistieron de forma voluntaria a los argentinos durante el embargo, los códigos aparecieron por parte de la empresa manufacturadora y el gobierno francés asistió de forma clandestina a la Argentina, a fin de honrar la amistad entre ambos países. La verdad última es que los códigos aparecieron y los misiles fueron integrados correctamente)

Corti, alertado de que el MI6 y la inteligencia francesa habían pinchado todas sus oficinas y su casa y era seguido de cerca por diversos centros de inteligencia, ideó un plan para sacar los códigos de Francia y trasladarlos a la Argentina. Le encargó el traslado de los códigos a un conocido capitán de Aerolineas Argentinas, el cual se sabía habituaba las rutas comerciales Argentina-Francia a bordo de los nóveles Boeing 747 adquiridos por Aerolineas Argentinas en 1977, con lo cual no levantaría sospecha alguna.

Efectivamente, los códigos viajaron a bordo de la cabina del 747 rumbo a Ezeiza, donde arribaron el 15 de Abril de 1982 al Edificio Libertador, sede del Ministerio de Defensa, logrando la integración completa misil-avión. Seguidamente el 17 de Abril, se ejecuta un simulacro de ataque con el binomio Súper Étendard - AM-39 Exocet usando el ARA Santísima Trinidad como blanco, un S-2E Tracker como reconocimiento previo y designador de blanco y un reabastecimiento aéreo previo al ataque. El ataque al HMS Sheffield 20 días después sería un calco casi idéntico del simulacro.

Con esto, la cancha estaba preparada para lo que sería el ataque que culminaría en el primer hundimiento de un buque británico desde la Segunda Guerra Mundial.

u/NuskuKouhai — 10 days ago
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Corría el año 1969, la Armada Argentina se encontraba en pleno proceso de modernización y mejora de sus capacidades.

En aquél momento la ARA ya operaba un portaviones, el ARA Independencia de clase Colossus construido en Belfast en 1946 y operado por la Royal Navy hasta 1957 cuando fue radiado del servicio británico, coincidiendo con el momento donde la Armada Argentina comienza tratativas para adquirir un portaviones a fin de solventar una necesidad imperante en la cambiante guerra, de por aquél entonces, moderna: La de la Aviación Embarcada.

Los primeros pasos

Previo a 1958, la Armada Argentina ya operaba una modesta aviación naval compuesta por los modernos Vought F4U5 Corsair de ataque naval, probados en la Segunda Guerra Mundial y adquiridos por la Armada en 1956 que marcarían un hito pionero en la aviación naval sudamericana al ser los primeros aviones de combate naval con radar de búsqueda y capacidad de operación nocturna (En la variante F4U5-NL) pero había un problema estructural, las operaciones aeronavales estaban limitadas al radio de alcance de los aviones desplegados desde tierra.

Es por ello que entre 1957 y 1958 la Armada comienza a buscar activamente un portaviones con el cual proyectar su poderío aeronaval y mejorar las capacidades expedicionarias de la fuerza, para lo cual en 1958 el, por entonces, presidente Arturo Frondizi firma el decreto secreto S 5.938/1958 con el cual se autoriza y convalida la compra del HMS Warrior pasándose a llamar ARA Independencia.

El 4 de Noviembre de 1958 se iza el pabellón nacional y el ARA Independencia es introducido formalmente a la Armada Argentina dando comienzo a la Aviación Naval Embarcada que para 1959 estaba compuesta por los T-6 Texan SNJ-5, Vought F4U5 Corsair y los helicópteros Sikorsky S-55 que convertían al Independencia en una plataforma versátil y única en sudamérica.

Pero el Independencia tenía un problema de raíz, la incapacidad de operar aviones a reacción que rápidamente variaban en tipos y capacidades ganándole la pulseada a los clásicos aviones a hélice para los cuales fue diseñado el ex-HMS Warrior, aviones los cuales la Armada Argentina había adquirido en 1958 en el F-9F Panther y Cougar que le daban un salto tecnológico inusitado para la región en aquellos años pero estaban obligados a operar desde tierra.

Nuevo portaviones, viejo conocido

Habiendo conformado un grupo aéreo embarcado y formado una doctrina aeronaval sólida de proyección marítima con el componente aéreo, la Armada Argentina decide que es impostergable de dar el salto tecnológico y cualitativo que significaría operar aviones a reacción modernos y de mayores prestaciones de combate desde el mar por lo que se larga en la búsqueda de un nuevo portaviones y la solución se hayaba en Países Bajos.

La armada neerlandesa había adquirido a finales de la década del 50 portaaviones de la clase Majestic, la cual era una variación de la clase Colossus con mejores capacidades operativas, la más destacada siendo su cubierta angular que permitía mayor flexibilidad operativa dentro del teatro de operaciones y posibilidad de operar aviones a reacción, la principal debilidad del ARA Independencia.

En 1967, el Karel Doorman sufre un incendio a bordo lo cual apresura su radiación del servicio neerlandés, lo que genera la oportunidad de la Argentina para adquirir el tan ansiado portaaviones con catapulta a vapor.

Dicha adquisición se concretaría en 1969 y el 28 de Septiembre de 1969 se izaría el pabellón argentino en el buque, entrando oficialmente en servicio con la Armada Argentina. En su derrotero hacia Puerto Belgrano, el 25 de Mayo hizo una parada en Gran Bretaña, su lugar natalicio, a fin de instalar mejoras requeridas por la Armada Argentina a la hora de su adquisición.

Portaaviones nuevo, aviones nuevos

Junto con la incorporación del nuevo portaviones, la Armada Argentina comienza a buscar reemplazo a sus F-9F Panther y Cougar que ya empezaban a mostrar signos de obsolecencia. A tal fin, la Armada Argentina eleva un requerimiento hacia la US Navy por una partida de A-4B que ya habían sido probados exitósamente en combate en la Guerra de Corea y la Guerra del Yom Kipur, y que además ya eran operados por la Fuerza Aérea Argentina que contaba con 36 A-4B adquiridos a partir de 1965 en su versión A-4P que contaba con diferentes mejoras en la electrónica de los aparatos. Ya por aquellos años la Armada Argentina había intentado adquirir los A-4B con la negativa de Estados Unidos.

Es entonces que entre 1968 y 1969 la Armada Argentina recibe ofertas por otros 2 cazabombarderos navales: El Étendard IV de la Dassault francesa (Que más tarde sería la manufacturadora del laureado Super Étendard adquirido en 1980 por la Armada) y el Harrier Gr.1 de la Hawker Siddeley.

En su parada por Gran Bretaña, Hawker Siddeley vio la oportunidad de demostrar las capacidades del nóvel avión naval que incluía la revolucionaria tecnología del despegue vertical, lo que permitía operar los aviones desde pistas de despegue reducidas dando mayor flexibilidad a las operaciones de combate.

El Harrier había comenzado a desarrollarse a finales de la década de 1950 y comenzado sus pruebas de despegue en 1960 y pasando a sus pruebas de despegue, vuelo y aterrizajes convencionales en 1961 y ya había empezado a demostrar sus capacidades como caza al alcanzar la velocidad de Mach 1.2 en picado en sus pruebas de vuelo.

Es entonces que en 1969, con aval británico, la Hawker Siddeley decide hacer una demostración de capacidades de su caza estrella a bordo del ARA 25 de Mayo. La Armada Argentina, lejos de ser convencida por la oferta británica, identifica en los altos costes de adquisición y de mantenimiento un obstáculo ineludible a la hora de avanzar en la oferta por el Harrier, que además era visto como un proyecto incierto con sus capacidades reales de combate puestas en duda, dudas que no serían despejadas sino hasta 1982 en un cruel giro del destino.

Ante la oferta británica por un avión totalmente nuevo y revolucionario como el Harrier, Estados Unidos detecta un posible contrincante en su pugna por la influencia en sudamérica y es entonces que decide vender en 1972 16 A-4B Skyhawk con sendas modificaciones incluyendo el motor del A-4C, más potente que del A-4B y la aviónica mejorada del A-4F permitiendo la operación de armamento moderno como los AIM-9B Sidewinder que fueron adquiridos junto a los aviones. Las modificaciones también incluían un sistema de bombardeo mejorado lo que permitió la incorporación de las bombas retardadas de 500 libres Mark 58 Snakeye, que terminarían siendo el verdugo de la HMS Ardent 10 años después.

El combo A-4Q - Mk 58 Snakeye serían el caballito de batalla del ala embarcada del 25 de Mayo hasta la incorporación del Súper Etendard en 1980 junto a sus Exocet, los cuales no serían embarcados en el portaviones hasta culminada la guerra de malvinas puesto se requerían modificaciones las cuales no fueron concretadas a tiempo.

Fuentes citadas:

El dia que un harrier inglés se posó en un portaviones argentino

Harrier en el 25 de mayo

Historia de la Aviación Naval

Cazabombarderos del COAN: Vought F4U Corsair

Historia del ARA Independencia

Historia del 25 de Mayo

Los A-4B y A-4C de la Fuerza Aérea Argentina

Los A-4P de la Armada Argentina

u/NuskuKouhai — 11 days ago
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El 1° de Mayo de 1982, feriado para muchos, fue el día donde las tropas argentinas avistaron los primeros combates en el archipiélago, y finalizarían el día con 14 nuevos héroes al panteón militar argentino. En este pequeño post, vamos a recordar aquél frío día de 1982 que significó el bautismo de fuego para la Fuerza Aérea Argentina y la Artillería Antiárea.

Operación Black Buck 1

El comando de la Royal Air Force (RAF) había identificado en la Base Aérea Militar Malvinas (BAM Malvinas) un objetivo neural a destruir o inutilizar a fin de concretar con los objetivos impuestos por la comandancia militar y política británica.

La BAM Malvinas significaba el cordón umbilical entre el archipiélago y el continente, era el único punto de arribo de pertrechos, suministros, víveres, comunicaciones, etc. Así como era el único punto de salida para héridos, cartas a familiares, etc. Desde allí operaban la mayoría de los helicópteros desplegados en las islas, principalmente los CH-47 Chinook de la Fuerza Aérea y de la Aviación de Ejército. Así como también los vitales C-130 Hércules de la Fuerza Aérea, pilar fundamental y columna vertebral del enlace logístico con las islas, que operaron sin descanso y bajo amenaza constante de fuego británico desde el 4 de abril hasta el último día de la guerra, siendo el último despegue de un C-130 Hércules el 13 de Junio, el TC-65 indicativo PATO, a las 21:10 bajo fuego de la artillería naval británica sobre Puerto Argentino.

Para neutralizar la BAM Malvinas, la comandancia de la RAF ideó las operaciones Black Buck, que totalizaron 7 de las cuales 3 fueron dirigidas contra la BAM Malvinas. Para la misión se destacaron los bombarderos Avro Vulcan, que estaban prontos a ser retirados del servicio y tuvieron que ser reacondicionados a último momento. Se destacaron 5 bombarderos a las operaciones, siendo los XM597, XM598, XM607, XM612 y XL391 los que terminarían conformando el Escuadron 101 de Ataque Táctico desplegado en la Isla Ascensión, a 6000km de las Malvinas.

La base RAF Ascension, durante la Guerra de Malvinas. Se ven claramente 2 Harrier, 3 Hawker Nimrod y una plétora de Handley Page Victor.

La misión era un rompecabezas logístico y táctico, puesto la distancia entre la base operaciones Vulcan y la zona de ataque era inmensa y excedía con enormidad el rango operativo de los Vulcan. Para solventar el problema de la distancia, se destacaron 11 aviones Handley Page Victor como reabastecedores, los cuales no solo debían reabastecer a los Vulcan, sino que deberían reabastecerse entre ellos mismos a fin de extender lo más posible el rango operativo del bombardero estratégico.

Diagrama del plan de reabastecimiento para las operaciones Black Buck.

Un Handley Page Victor reabasteciendo a un Avro 698 B.2 Vulcan

Los Vulcan número XM598 y XM607 aterrizaron en Ascensión el 29 de Abril de 1982, con la misión Black Buck 1 estimada para las últimas horas del 30 de Abril, como el XM607 había llegado con algunos problemas técnicos, el XM598 fue seleccionado como el avión principal y el XM607 como el respaldo.

El 30 de Abril a las 23:10hs de Ascensión, el XM598 y 11 Handley Victor estaban en el aire pronto a comenzar la misión cuando el XM598 sufrió un problema en una ventanilla y fue forzado a regresar al aeródromo, tomando el XM607 la posta para proseguir con la misión, la cual se efectuó sin novedades hasta el retorno a la base al día siguiente.

Luego de completar la secuencia de reabastecimientos, el Vulcan XM607 comienza su descenso para volar por debajo del lóbulo radar del TPS-43. El AN/TPS-43 de la estadounidense Westinghouse fue el principal radar de control y vigilancia desplegado en las islas por la Fuerza Aérea operado por el Escuadron VyCA (Escuadron de Vigilancia y Control Aéreo), arribado a las islas el mismo 2 de abril en 2 C-130 Hércules.

El AN/TPS-43 de la Fuerza Aérea desplegado en Malvinas

Los británicos estaban en conocimiento de las capacidades de detección radar argentinas, puesto habían sido informados de las características técnicas de los radares argentinos por las empresas manufactureras de los mismos, aún con tal información, los técnicos radioeléctricos argentinos operaron los radares al máximo de sus capacidades solamente siendo detectados 1 vez a lo largo de todo el conflicto. Los Vulcan estaban equipados con el sistema RWR Red Steer en la cola, ya que dicho sistema fue diseñado para detectar las frecuencias de los radares soviéticos, tuvieron que ser modificados a último momento para detectar las frecuencias de los radares estadounidenses empleados por las fuerzas argentinas.

A las 4:40 de la mañana del 1 de Mayo, el XM607 penetra las defensas aéreas argentinas y entra en su corrida de ataque, lanzando sus 21 bombas de 1000 libras cruzando el aeródroma provocando daños mínimos sobre la pista y generando daños diversos sobre las edificaciones, sin incapacitar la pista para su operación, marcando el fracaso del objetivo principal de la misión británica.

Fotografías tomadas por la inteligencia británica sobre los daños ocasionados por los ataques Vulcan.

El Vulcan había sido detectado a 18km de Puerto Argentino minutos antes de comenzado el ataque por una sección Skyguard perteneciente al GADA 601 de la Artillería Antiaérea del Ejército Argentino. El Subteniente Barri, avisado por la detección de la sección Skyguard, solicitó autorización de fuego libre al jefe de la 3ra batería, la cual no pudo ser autorizada dado un corte en las comunicaciones, haciendo que la artillería argentina no entrase en acción. Acá vale aclarar porqué se dio esto: En Malvinas, la artillería de la Fuerza Aérea y de la Armada operaron bajo lo que llama Fuego por Veto, esto significa que las baterías son libres de operar en operaciones de defensa siempre y cuando se cumplan parámetros claros o se vete el accionar. Las baterías del Ejército operaron bajo Fuego por Autorización, la cual sólo permite el accionar bajo autorización explícita de la cadena de mando.

Director de tiro Skyguard perteneciente al GADA 601

Las bombas soltadas por el Vulcan fueron programadas para detonar en secuencia y con retardo, con las últimas explosiones de las mismas reportadas alrededor de las 8 de la mañana del 1 de Mayo, 3 horas luego del ataque, a fin de dificultar las operaciones de rescate y reparación de las fuerzas argentinas. Vale mencionar el accionar del Escuadrón de Construcciones de la Fuerza Aérea, que bajo combate, llenaron los cráteres dejados por las bombas británicas y pintaron con cemento y barro cráteres falsos sobre la pista a fin de confundir a la inteligencia británica.

La Fuerza Aérea entra en combate

Con la noticia del ataque sobre la BAM Malvinas, a las 06:40 de la mañana se despliegan desde Rio Gallegos los primeros dos M-III , indicativo Fiera, de la Fuerza Aérea armados con misiles aire-aire con misión de Combate Aéreo, regresando a la base sin novedades a las 08:38.

A las 07:45, despegan desde río grande 2 M-V Dagger, indicativo Toro, armados con misiles aire-aire de guía infrarroja Shafrir con misión de intercepción aérea, vectoreados por el CIC Malvinas (Centro de Información y Control) evolucionan en contacto con una pareja de Sea Harrier desplegados desde el HMS Invincible sin entrar en combate directo, aterrizando de vuelta en Rio Grande a las 09:45 sin mayores novedades.

Paralelamente al despliegue de la pareja TORO, se despliegan 3 escuadrillas de Sea Harrier, totalizando 9 aviones, con misión de ataque sobre la BAM Malvinas y la BAM Cóndor.

La BAM Cóndor, desplegada en Pradera del Ganso, había sido construída desde 0 en los primeros 20 días posteriores al desembarco el 2 de Abril de 1982. Concebida para operar a los FMA IA-58 Pucará en misiones de reconocimiento ofensivo y apoyo cercano a tierra, vio operaciones de combate desde el 1 de mayo hasta el 30 del mismo mes, cuando se dio la orden de destruir todo equipamiento ante el avance de las tropas inglesas sobre el terreno.

A las 08:31, 3 Sea Harrier, indicativo Tartan, atacan en rasante la BAM Cóndor con bombas de 1000 libras. En la BAM Cóndor, con noticia del ataque sobre Puerto Argentino, se da la orden de hacer despegar 2 escuadrillas de Pucará, la primera despega con éxito mientras que la segunda se ve afectada al desprenderse la rueda delantera del IA-58 pilotado por el Teniente Daniel Jukic, quedando atascado de nariz en el medio de la pista impidiendo el despegue del resto de la escuadrilla. Al mismo tiempo que el Pucará del Teniente Jukic se averiaba, ingresaban en corrida de ataque los Sea Harrier británicos, haciendo impacto directo sobre el Pucará averiado, falleciendo en el acto el Teniente Jukic junto a otros 7 héroes, entre mecánicos y armeros, intentando desatascar el Pucará.

IA-58 Pucará destruidos tras el ataque de los Sea Harrier

La Artillería Antiaérea se consagra

Al mismo tiempo que la BAM Cóndor era atacada, 6 Sea Harrier pertenecientes al Escuadrón Naval 800, asentado en el HMS Invincible, atacan la BAM Malvinas en Puerto Argentino, con orden de neutralizar el aeródromo. Los Sea Harrier lanzas sus bombas de forma rasante y a gran velocidad, haciendo que las bombas se entierren en la tierra removida producto del bombardeo del Vulcan en la madrugada, haciendo infructuoso la operación de combate.

En la corrida de salida, 2 Sea Harrier son alcanzados por fuego de la artillería antiaérea del Ejército Argentino, produciendo 2 bajas. Siendo un Sea Harrier alcanzado por artillería de tubo 35mm Oerlikon y otro alcanzado por una batería Tigercat, comandada por el Subteniente Sanchez (En este video de Nicolas Kasanzew se ven con claridad los ataques británicos y la respuesta de la defensa antiaérea argentina)

Instalación de Tigercat en Puerto Argentino

El primer ataque a la flota británica

El 1 de Mayo, el destructor HMS Glamorgan y las fragatas HMS Arrow y HMS Alactrity comienzan un bombardeo sobre Puerto Argentino, siendo posteriormente detectados los buques por los radares argentinos en las cercanías de Puerto Argentino.

A las 15:45 despegan desde San Julián 3 M-5 Dagger, indicativo TORNO armados con bombas retrasadas por paracaídas y cañones DEFA 30mm con misión de ataque naval sobre los buques, vectorizados por los radares argentinos.

Entre las 17:25 y las 18:25, los 3 Mirage V de la Fuerza Aérea atacan con cañones y bombas a los 3 buques, averiando con distinta gravedad a los 3, siendo las mas afectadas la pareja de fragatas Tipo 21. La HMS Alacrity fue averiada ligeramente por el estallido de bombas que detonaron en el mar, mientras que la HMS Arrow fue averiada por impactos de DEFA 30mm, hiriendo a un marino británico, siendo la primera baja británica del conflicto.

Los partícipes del primer ataque a la Royal Navy. Capitán Dimeglio, Teniente Román, Teniente Callejo y Teniente Faget.

El 1 de Mayo también marca varios otros hitos dentro de la Fuerza Aérea, siendo el día del primer reabastecimiento en vuelo en una operación de combate cuando un KC-130 Hércules, indicativo PERRO, despega de Rio Gallegos en misión de reabastecer a 4 A-4C Skyhawk de la escuadrilla TOPO, habiendo sido destacados en misión de sombrilla aérea.

Así como también marca la primera evacuación aéromédica en combate de la Fuerza Aérea cuando el CH-47 matrícula H-91 evacúa desde la BAM Cóndor a 13 heridos de gravedad hacia Puerto Argentino tras el ataque de los Sea Harrier falleciendo durante el traslado el cabo Carrizo.

Mientras que para muchos el 1 de Mayo significa un día de descanso en reconocimiento de la labor que hacemos a diario no haría mal en nuestra jornada de descanso recordar a aquellos que vieron sus horas de trabajo más duras y sacrificadas de su carrera en defensa de la patria y de la causa nacional.

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u/NuskuKouhai — 14 days ago