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LOS QU

Queridos lectores:

¿Cuántas veces han leído un libro que genuinamente los deje perturbados? De esas ocasiones en las que uno siente un vacío existencial tan grande como el universo mismo. Bueno, esa fue una de tantas sensaciones que experimenté cuando leí All Tomorrows, de Cevdet Mehmet Kösemen.

El día de hoy no pretendo profundizar demasiado en la novela, sino en sus característicos y despiadados antagonistas.

Los Qu son una forma de vida inteligente tan antigua como el cosmos. Han evolucionado a lo largo de miles de eones, aprendiendo sobre el funcionamiento de todo aquello que conforma esta realidad.

Tanto tiempo aprendiendo los llevó a convertirse en expertos en ingeniería biológica, haciéndolos capaces de moldear la materia orgánica a su antojo, como si fuera arcilla y ellos, unos macabros escultores.

En el libro acompañamos a una hipotética raza humana que ha avanzado lo suficiente en tecnología como para conquistar mundos más allá de nuestro sistema solar. Durante generaciones, la humanidad se siente dueña de la galaxia y conquista tantos planetas como las posibilidades lo permiten.

Hasta que se topan con los Qu…

Esta raza, sabedora de su superioridad en inteligencia y combate, no ve a los humanos como hermanos de la creación, sino que los desprecia por osar modificar y conquistar aquello que, según ellos, les pertenece por derecho.

La novela narra batallas entre humanos y Qu a lo largo de toda la galaxia. Aunque la humanidad opone cierta resistencia, termina doblegándose ante estos seres tan avanzados. Es aquí donde empieza lo interesante.

En la ficción hemos visto muchas veces cómo una especie se enfrenta a otra hasta que una de las dos se extingue. Pero los Qu, con su retorcido sentido de lo moral y lo justo, sintieron que erradicarnos no era suficiente; el castigo debía ir mucho más allá para que jamás olvidáramos quién era la especie dominante.

Fue así como los humanos fueron cambiados y modificados según los caprichos de los Qu: algunos fueron convertidos en bestias salvajes, otros pasaron a formar parte de su biotecnología y los más desdichados fueron usados como ladrillos para construir sus alcantarillas.

Imaginen este escenario, lectores míos: son un ser humano que, a lo largo de varios días, ha visto cómo los Qu cazan a todas las personas a su alrededor; cómo se las llevan a quién sabe dónde para someterlas a un proceso de transformación. No sabes si es doloroso, no sabes qué se siente; simplemente sabes que, si un día te llevan, no vas a volver.

Pese a tu resistencia y a tus intentos por ocultarte, terminan encontrándote. Lo último que recuerdas es ver a uno de ellos volando hacia ti. Después: oscuridad.

Tras un periodo de inconsciencia —o quizá uno lleno de un dolor inenarrable— despiertas. Pero ya no eres el mismo. En el mejor de los casos, tu conciencia se ha ido y lo que experimentas es algo parecido a un sueño; pero en otros, aún sientes y recuerdas quién eres, aunque ya no eres capaz de hablar y todo tu cuerpo ha sido transformado en el de un monstruo.

En esta historia, quienes parecen haber tenido el mejor destino fueron aquellos que perdieron la vida durante las invasiones Qu. El resto quedó condenado a una eternidad como mascota, animal salvaje o parte de la arquitectura y tecnología alienígena. Muchos perdieron el raciocinio; otros no fueron tan afortunados y aún lloran sabiendo que su cuerpo se ha vuelto una prisión perpetua.

Tan solo piensen un momento cómo sería todo esto, lectores míos.

Todo lo que somos: nuestra cultura y tradiciones, nuestra historia, los lazos amorosos, los sueños y mucho más. Todo reducido a esto.

Sin duda, un escenario apocalíptico perturbador y lleno de miseria.

Si les interesa esta novela, la recomiendo ampliamente, aunque su formato es más parecido al de una enciclopedia que al de un libro tradicional. Para los amantes del horror cósmico y la ciencia ficción, no tiene desperdicio alguno; además, cuenta con un desenlace que al principio parece alentador, pero que después se torna en algo mucho más oscuro.

u/MorganDeschain19 — 2 days ago

EL CULTO AUM SHINRIKYO

Queridos lectores, buenos días, tardes o noches, según estén leyendo esto. Hace ya un tiempo que no me pasaba por aquí para informarles sobre casos perturbadores o contarles mis historias de miedo. El día de hoy quiero platicarles sobre el culto Aum Shinrikyo, una de las sectas más perturbadoras y despiadadas que han surgido a lo largo de la historia.

Normalmente existe este estigma de que este tipo de organizaciones están conformadas por gente ignorante o desesperada porque lo ha perdido todo. Pero, ¿saben algo curioso de Aum Shinrikyo? La mayoría de sus integrantes eran universitarios muy bien preparados: desde científicos hasta ingenieros, hecho que tendría consecuencias catastróficas más adelante.

Todo comenzó en la década de los 80, cuando Shoko Asahara —su fundador— impartía clases de yoga y meditación para estudiantes o recién egresados de las universidades de élite japonesas. Aunque desde el principio sus creencias fueron un tanto controvertidas, el grupo no estuvo bajo la mirada de las autoridades ni del público en general.

Durante esos primeros años, Asahara y sus seguidores eran vistos más bien como unos loquitos que intentaban incursionar en el mundo moderno por medio de cómics y anime donde retrataban su fe, sus prácticas y la grandeza de su líder. Fue a finales de esa década cuando comenzaron las polémicas, pues se decía que los miembros eran obligados a permanecer en el culto, amenazados y forzados a entregar dinero y bienes “por el bien del grupo”.

Incluso comenzaron a circular rumores sobre asesinatos de quienes intentaban desertar.

Ahora, quizá más de uno se pregunte cómo hizo Asahara para ganarse la lealtad —o el miedo— de gente tan preparada como médicos o químicos. Para ello se necesitaron varios elementos que jugaron a favor de este líder.

Por ejemplo, hay que recordar que todo este movimiento no empezó como una secta apocalíptica que sembraba miedo, sino como un grupo que ofrecía iluminación y autoconocimiento. En un país donde la excelencia académica suele pesar más que la estabilidad emocional, muchos de sus seguidores terminaron siendo vulnerables; no por ignorancia, sino precisamente por sus vacíos emocionales y la presión constante bajo la que vivían.

Además, Asahara era un líder nato. Sabía vender sus discursos, parecía tener respuestas para todo e incluso utilizaba lenguaje técnico mientras hablaba de ciencia y medicina con la seguridad de un experto, aunque algunos exmiembros aseguran que ni siquiera entendía realmente esos temas.

Todo esto fue una receta perfecta para el desastre, la obediencia absoluta y las voluntades doblegadas.

Shoko pronto reemplazó aquellas ideas filosóficas por discursos de terror donde hablaba de condenas, apocalipsis, guerras, plagas y sequías devastadoras. Decía que sólo los integrantes más fieles de Aum podrían salvarse de los cataclismos que se avecinaban.

El líder también se encargó de destruir la identidad individual de quienes lo seguían. Predicaba que el sufrimiento era necesario para la purificación y obligaba a todos a vivir bajo estrés constante: los hacía meditar durante horas sin descanso, los aislaba de sus familias y los privaba del sueño.

Con el tiempo, se dice que algunos miembros llegaron a entregar sus casas y prácticamente secuestrar a sus propios seres queridos, no para mantenerlos cerca, sino para que formaran parte de Aum y encontraran la “salvación eterna”.

¿Recuerdan cuando les dije que la preparación académica de los miembros sería clave más adelante? Esto cobró importancia cuando comenzó una ola de terror en la que el culto intentó silenciar a distintas personas y atacar con armas químicas y biológicas a todos aquellos que consideraban enemigos.

Por fortuna, muchos de estos planes fracasaron o no resultaron tan efectivos… hasta marzo de 1995, cuando ocurrió el trágico ataque al metro de Tokio. Este evento le dio a Aum toda la infamia que conserva hasta hoy, pues sus miembros liberaron bolsas con gas sarín en varias estaciones del metro.

El escenario fue dantesco: pasajeros convulsionando, víctimas que perdían la vista, espuma saliendo de las bocas y caos en todas direcciones. Trece personas murieron y casi mil resultaron heridas de gravedad.

Esto, queridos lectores, ya no rayaba en el fanatismo: era terrorismo puro y duro.

Fue entonces cuando las autoridades por fin pudieron señalar culpables y realizar redadas masivas en las que encontraron laboratorios, celdas donde mantenían personas secuestradas, armas, sustancias tóxicas y mucho más. Todo aquello sirvió para inculparlos por diversos crímenes cometidos desde la década de los 80. Algunos reportes policiacos incluso aseguran que se encontró un helicóptero con el que, al parecer, planeaban rociar químicos o gases tóxicos sobre algún sector de la población.

Luego del incidente en el metro, Shoko Asahara fue arrestado y se inició una investigación pocas veces vista para desmantelar la secta. Asahara cooperó durante un tiempo, pero en cierto punto dejó de hablar. Su proceso judicial se extendió durante años, hasta que finalmente fue condenado a la horca en 2018.

El culto fue desmantelado casi en su totalidad y cambió su nombre a Aleph en el año 2000, grupo que supuestamente rechaza las ideas más extremas de Asahara y predica una doctrina más “aterrizada”, aunque todavía conserva elementos espirituales relacionados con Shiva, la diosa hindú de la destrucción.

Desde entonces, las autoridades jamás les han quitado el ojo de encima. Incluso hoy, más de treinta años después del ataque al metro, Aleph sigue siendo considerada una posible amenaza para la sociedad.

u/MorganDeschain19 — 6 days ago

La mayoría de los avistamientos OVNI suelen parecerse entre sí: hay pocos testigos y la evidencia, por lo general, es de baja calidad.
Pero… ¿qué pensarían si les dijeran que hubo un caso presenciado por alrededor de doscientas personas?

Este es el incidente de Westall, en Australia. El 6 de abril de 1966 —hace ya sesenta años—, en Melbourne, Victoria, cientos de estudiantes de la Westall High School aseguraron haber visto un platillo volador descender sobre el campus y permanecer allí durante aproximadamente veinte minutos.

Muchos testigos coinciden en lo mismo: un objeto plateado, con forma de disco, flotando sobre el área. Según relatan, se desplazó hacia las afueras de las canchas del colegio, en una arboleda que hoy es una reserva natural. Cerca de esa zona había otra escuela primaria, cuyos estudiantes también afirmaron haber presenciado lo mismo.

En el lugar era común ver aeronaves pequeñas sobrevolando la zona, ya que no muy lejos se encontraba una base de la fuerza aérea donde se realizaban pruebas con frecuencia. Esto habría provocado una reacción tardía ante el fenómeno.
Se dice que, tras permanecer casi veinte minutos suspendido en el aire, el objeto —descrito por algunos como de color gris metálico con tonalidades púrpura y del tamaño de dos automóviles— descendió y se mantuvo en tierra por un breve periodo.

Cuando estudiantes y maestros de ambas escuelas se acercaron para observarlo mejor, el objeto se elevó repentinamente y se alejó en la dirección de la que había llegado, seguido por cinco aviones.

Raro, ¿no?
Pues a partir de ese momento, todo se volvió aún más extraño.

Los testigos aseguran que la nave dejó una marca en el pasto. Poco después, llegaron al lugar servicios de emergencia, policía local e incluso personal de la fuerza aérea.

Existen múltiples versiones sobre lo ocurrido: algunos afirman que el objeto emitía sonido; otros, que era completamente silencioso. También hay testimonios que hablan de advertencias por parte de las autoridades para no divulgar lo sucedido. Incluso se dice que las marcas en el pasto fueron quemadas deliberadamente.

¿La única prueba?
Lo publicado en periódicos días después… y el hecho de que, incluso hoy, los testigos mantienen sus relatos sin cambios ni contradicciones significativas.

Como era de esperarse, el gobierno negó todo: habló de histeria colectiva y ofreció explicaciones convencionales, como globos meteorológicos.

Pero… ¿ustedes qué opinan?

Su anfitrión, Morgan Deschain, considera dos posibilidades.
La primera, y más realista, es que se tratara de una aeronave experimental.
La segunda —y la que personalmente le resulta más convincente— es que fue un contacto genuino, ocurrido en una época en la que nadie llevaba una cámara en el bolsillo. Porque, siendo honestos, cuesta creer que tantas personas hayan sostenido una misma mentira sin que sus versiones se fragmentaran con el tiempo.

u/MorganDeschain19 — 13 days ago