r/u_saikoyoras_frry

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La vejez o la tercera etapa de vida, no solo para el león sino para todas las especies las cuales logran llegar hasta su vejez, es una etapa sin duda compleja. Una etapa en la cual demanda para algunos depender del otro, como por ejemplo animales como las cebras, las jirafas, un rinoceronte, un búfalo del Cabo, o cualquier otro ungulado o mamífero que al llegar a esta edad pueden vivir junto a los suyos a diferencia del León. Es por eso que vamos a mencionar las dos vías principales en cuanto a cómo los leones que hasta este punto sobreviven culminan con su vida hasta estas alturas de la lucha por la supervivencia.

[[Parte 3: La inevitable decadencia del Rey]]

​Hasta este punto, una vez cumplidos los primeros siete años de vida, todo comienza a encasillarse en dos posibles caminos, los cuales son los más comunes por excelencia en cuanto al destino de estos animales. Como adelantábamos anteriormente, las leonas, además de vivir más que los machos, son indiscutiblemente el núcleo de las manadas; al vivir en grupo, tienen mayores posibilidades de supervivencia al acompañarse entre ellas durante toda su vida. El león macho no goza de esta facilidad, pues dependerá exclusivamente de cómo estructure su camino o de qué manera se apropie de una manada tras alcanzar su madurez, arrebatándole a otro líder lo que le pertenece.

​Generalmente, su destino es sobrevivir durante un largo o breve periodo al mando de dicho grupo hasta que llegue otro macho dominante con la misma intención. En ese sentido, el león es un animal que debe buscar forzadamente las formas de subsistir sin más facilidades que la estrategia y la fuerza bruta. Cuando logra darle dirección a su vida gracias a la experiencia, el conocimiento y la paciencia que su madre le entregó en la juventud, la existencia se vuelve una cuestión de aprovechar las oportunidades. El macho intenta asentar su suerte en una manada estable que le brinde las facilidades para procrear su propio linaje, resolviendo así ese impulso biológico que surge como una necesidad latente y, de paso, asegurando un lugar para comer, proteger y descansar a gusto como un rey.

Claramente, al superar los siete años, aumentan los intentos de otros por apropiarse de lo que le pertenece. A esta edad, no todos los leones poseen una manada: algunos aún conviven en coaliciones buscando un territorio, otros mantienen una hermandad que lidera un grupo modesto, y otros están completamente solos, muriendo por desnutrición, por heridas de batalla que les pasaron la cuenta o por enfermedades parasitarias tras consumir presas contaminadas. No obstante, lo más común a esta altura de la vida es tener que defender el territorio que lideran, ya sea en compañía o en solitario. La rutina de vigilancia de los límites, delimitados por marcas de orina y profundos arañazos en el suelo, debe ser constante para demostrar presencia.

​Cuando otros leones interesados cruzan estos límites, el líder debe defender lo suyo; las probabilidades de éxito dependen de la cantidad de individuos involucrados y la diferencia de edad. No siempre los jóvenes vencen a los veteranos, pero si el león pierde el combate, es despojado automáticamente de su rango. Si el vencedor decide no terminar con su vida en el acto, lo hará mediante una persecución que alejará al antiguo rey para siempre. En caso de ser exiliado, al viejo león le espera la soledad absoluta mientras sana sus heridas, a menos que consiga un nuevo territorio, algo poco probable. Generalmente, aquellos que no logran fallecer cómodamente junto a la manada que protegieron terminan como vagabundos nómadas, deambulando sin rumbo fijo y siendo ahuyentados por otros líderes o incluso superados por hienas, las cuales pueden acabar con un león si atacan en número suficiente.

​Al pasar los siete años, el cuerpo ya no responde con la misma agudeza. Los leones se vuelven más lentos y el pelaje comienza a mostrar signos de empobrecimiento. La melena pierde textura y volumen, apareciendo incluso zonas de calvicie en la parte superior de la frente y detrás de las orejas, de forma similar al ser humano. Las marcas de batallas pasadas se vuelven más evidentes; la piel envejece y los antiguos arañazos se tornan más notorios.

​La tranquilidad solo se consigue cuando el líder logra mantenerse estable en el poder y es sostenido por las leonas mientras aún le quede disposición para defenderlas. La leona matriarca entiende esto y demuestra su fidelidad hacia aquel macho ya debilitado por el tiempo hasta que finalmente fallece. Se han documentado casos en parques de Sudáfrica donde las leonas luchan a la par de su líder contra invasores; en otros casos, por conveniencia reproductiva, se le deja luchar solo. Si las hembras aún están disponibles para ser fecundadas, un león joven resulta biológicamente más conveniente que uno anciano. Aunque parezca cruel, es parte de su biología y de su oscuro orden social, que incluye el infanticidio de cachorros ajenos para asegurar el nuevo linaje.

​A pesar de sus limitaciones, los leones viejos suelen ser luchadores feroces. A menudo dan lecciones de supervivencia a jóvenes inexpertos que subestimaron la sabiduría y la estrategia del veterano. Así culmina la existencia de uno de los felinos más magníficos: el más sociable de todos, el único que vive en sistemas jerárquicos y el único que cumple con la etiqueta de "padre presente", pues a diferencia de otros felinos donde el macho se retira tras el apareamiento, el león permanece para proteger a su grupo. ​Por su parte, las leonas llevan un estilo de vida sutilmente más pacífico en cuanto a enfrentamientos con su propia especie. Aunque esto no las hace privilegiadas, ya que la estructura de la manada depende de su esfuerzo, tienen mayores facilidades para sobrevivir en este ecosistema demandante. Si bien pueden ser subordinadas del macho por estrategia, la tasa de mortalidad de hembras a manos de machos es significativamente menor que la de machos contra machos. Las leonas viven tranquilas cuando cuentan con protección, alimento y un lugar con sombra para refugiarse del intenso calor estival, además de una fuente de agua cercana y un líder fuerte que sustente sus necesidades de apareamiento y proteja a sus cachorros mientras ellas los ayudan a crecer sanos y salvos.

~ hasta aquí finalmente llega la aventura vista desde una perspectiva de documental cómo es la vida de estos grandes felinos, seguramente más adelante podrán apreciar esta misma estructura para un ejemplo de otros felinos igual de impresionantes que el león, puedes comentar y darme tu opinión sobre qué opinas en cuanto a la vida de este animal, y sí también el formato te ha gustado me lo puedes hacer saber sin ningún problema, si Existe algún error o Existe algún detalle el cual debiese de añadirse y que se ha olvidado, también puedes comentarlo, gracias por leer hasta aquí 🦁 ~.

u/saikoyoras_frry — 11 days ago
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La juventud de un león macho con los ya recién cumplidos dos años de edad está marcado por varias circunstancias importantes, primeramente el exilio del lado de su familia, por otra parte el peso de tener que forzadamente buscar la manera de arreglárselas con el destino por sus propias garras y dientes, y finalmente el empuje biológico a tener que dejar descendencia. Todo esto está marcado por distintos hitos en el desarrollo biológico particularmente del Macho, ya que la hembra como anteriormente mencionaba toma un papel importante pero más cerca y familiar de su propia manada que la vio nacer a comparación de sus hermanos Machos los cuales vivirán aventuras que trágicamente son mortales, sin embargo vamos a ir conociendo la realidad de ambos desde ya cumplida la madurez para ambos en este periodo de tiempo ya cumplido..

[[parte 2: la madurez y la supervivencia en el caos contra el tiempo]]

El león macho alcanza la madurez y deja de ser un adolescente para convertirse en un joven adulto aproximadamente a los dos años. Físicamente, y dependiendo de cómo ha sido su crianza y alimentación, quedará en evidencia su composición corporal de la cola a la nariz; por lo general, una alimentación constante y saludable se verá reflejada en el tamaño y en el peso promedio de estos grandes felinos. A esta edad, el león macho naturalmente pesará de 20 a 40 kilos más que una hembra: si una hembra adulta generalmente logra mantener un peso de entre 80 a 100 kg, el macho supera los 100 kg y alcanza un máximo de 180 kg. Por supuesto, estas cifras varían porque no todos los leones consiguen estos pesos exactos, pero es el promedio general en cuanto a estudios y avistamientos en el mundo salvaje; en cautiverio, estas cifras suelen mantenerse un poco más elevadas para ambos.

​En plena naturaleza, la leona consigue llegar a la madurez meses antes que el macho, no solo en comportamiento sino también en madurez sexual. El macho tarda un poco más y logra la madurez sexual y mental cerca de los dos años, por lo que esta etapa es, generalmente, el periodo del exilio para los machos jóvenes. Estos van acumulando poco a poco una melena que crece alrededor de su cuello y la parte superior de la cabeza; en casos de excelente salud, la melena alcanza a cubrir el pecho y la parte superior del tórax. Esta melena tiene distintas funciones: la más común es parecer más grande frente a otros machos y resultar más atractivo para las hembras. El color de la melena refleja la probabilidad de atracción sexual, pues mientras más oscura es, sugiere una mejor salud y mayor testosterona acumulada, resultando más imponente. Si la melena es clara no significa necesariamente una mala salud, sino que, aunque es igual de funcional, no suele ser la primera opción de las hembras. ​A los dos años los machos aún no tienen la melena desarrollada; comienzan a crecer sutiles mechones alrededor de su cuello que, con el tiempo y una buena alimentación, logran formarse plenamente entre los tres y cinco años. En ese punto, la melena funciona como un escudo de batalla contra las garras y dientes de otros depredadores en puntos críticos como el cuello. Por su parte, las hembras al cumplir dos años cambian su pelaje de adolescentes por uno de adulta, más estilizado, compacto y ágil, adquiriendo ese característico color dorado. Su madurez temprana las lleva a buscar el apareamiento con machos distintos al líder de su propia manada para fomentar la diversidad genética. Naturalmente, los leones evitan la endogamia [¹], aunque se ha evidenciado que cuando el número de individuos se reduce drásticamente en sus territorios, pueden ocurrir casos desesperados de apareamiento entre parientes. Este fenómeno se da mayoritariamente en cautiverio cuando no se toman las medidas de prevención necesarias para evitar la reproducción entre miembros de la misma familia. ​En la sabana africana, las leonas son el núcleo de la especie; funcionan bajo un sistema matriarcal donde ellas imponen el orden de supervivencia. Son el motor del grupo, encargadas de parir, alimentar, cazar, cuidar y entrenar a las crías [²]. Mientras tanto, el león macho mantiene los límites del territorio a salvo de amenazas gracias a su fortaleza y ferocidad. No obstante, se han visto casos donde manadas de leonas, sin un macho dominante, han logrado ahuyentar o acabar con machos jóvenes que intentaban conquistarlas. En la caza, las hembras tienen un 60% de efectividad cuando actúan en grupo, lideradas generalmente por la leona matriarca, quien posee más experiencia, mientras el resto sigue la estrategia de ir contra el viento para rodear a las presas más vulnerables, como animales heridos, lentos o ancianos.

​Aunque el león macho es más impulsivo, su intervención es crucial cuando se requiere fuerza bruta para abatir presas grandes, como las jirafas. Debido al estricto orden social, a pesar de que las hembras realizan la mayor parte del trabajo de caza, el león dominante es el primero en comer, seguido de las hembras y, finalmente, los cachorros. Una vez exiliados, los machos suelen formar coaliciones o hermandades para aumentar sus posibilidades de supervivencia. Los territorios que controlan se delimitan mediante fronteras de aromas; el órgano vomeronasal les permite percibir feromonas y marcas territoriales mediante una mueca particular conocida como reflejo de Flehmen [³]. Esta barrera de orina es una advertencia para intrusos, aunque muchos nómadas deciden ignorarla motivados por el premio de gobernar una manada. ​La lucha por el dominio es brutal y se libra con garras y dientes; muchos mueren en combate o por infecciones posteriores. Orejas rasgadas y cicatrices en el rostro son el precio de la experiencia. La diferencia entre un león joven y uno adulto es sutil: radica en la veteranía de combate y el desarrollo de la melena. El apareamiento es otro hito biológico intenso; la cópula puede extenderse por tres días con intervalos de 10 a 20 minutos, llegando a repetirse más de 40 veces al día. Esto es necesario porque las leonas son ovuladoras inducidas, requiriendo el estímulo repetido para la fertilización. Tras 90 días de gestación, la hembra se retira para dar a luz en un lugar seguro. ​El ciclo se completa cuando el macho logra su autorrealización biológica al proteger su linaje y territorio, alcanzando su "edad dorada" entre los tres y seis años. Sin embargo, a partir de los siete años comienza la decadencia progresiva o tercera edad. El cuerpo ya no responde con la agudeza de antes y el peso de los años marca el inicio de la jubilación, que ronda entre los siete y nueve años. Las leonas, por el contrario, viven aproximadamente cinco años más que los machos, ya que estos suelen morir a manos de su propia especie. Mientras el macho llega con suerte a los 12 años, las leonas pueden vivir hasta los 14, habiendo tenido varias camadas exitosas y disfrutando de una vejez un poco más tranquila. La vejez para el rey de la sabana es uno de los capítulos más crueles, pues a menudo termina en la derrota frente a ejemplares más jóvenes que, como ellos en el pasado, buscan sacrificarlo todo por el poder.

~ espero que sea de su agrado esta parte en particular, a veces puede observarse como demasiado poco lo que se logra desde los dos años en adelante hasta considerarse casi unos Auténticos ancianos cuando se trata de la vida de los leones sin importar su sexo, sin embargo he abordado los pilares fundamentales de este desarrollo en esta etapa y espero se entiendan coherentemente con una narrativa estilo documental, ya que es más intuitivo y logra quedar mejor para el entendimiento general y no parecer una máquina de números y estadísticas que no corresponden en margen de la etología, aún así no se desprecian los datos, pero el comportamiento animal no se mide en números solamente. Próximamente se viene la tercera parte y última que tiene que ver con el deceso de la imagen del rey de la sabana y como este se adapta a un mundo que hasta este punto comienza a funcionar como una caída al vacío. ~

[¹] La endogamia en los leones, que es el apareamiento entre individuos estrechamente emparentados, tiene consecuencias drásticamente diferentes dependiendo de si ocurre en el mundo natural o en cautiverio. Mientras que en la naturaleza la selección natural actúa como filtro para limitar los efectos nocivos, en cautiverio la intervención humana irresponsable potencia los defectos genéticos. Cuando los leones machos alcanzan la madurez sexual (alrededor de los 2-3 años), son expulsados de su manada natal. Estos machos forman coaliciones y buscan otras manadas lejanas para tomar el control, evitando aparearse con sus madres o hermanas. Si ocurre endogamia (por ejemplo, en poblaciones pequeñas y aisladas), la naturaleza es implacable. Los cachorros con defectos genéticos graves suelen no sobrevivir o no llegar a la edad reproductiva, lo que evita que los genes recesivos dañinos se propaguen en la población. En cautiverio la masificación del León con genes albinos son obra de la reproducción entre pares sin filtro pertinente.

[²] La selección de presas débiles, jóvenes, viejas o enfermas por parte de las leonas no es una cuestión de "maldad", sino una estrategia evolutiva fundamental para la supervivencia y la eficiencia energética. Este comportamiento se explica principalmente por las siguientes razones etológicas: Minimización del gasto energético (Optimización del forrajeo), Reducción del riesgo de lesiones, Comportamiento cooperativo y táctico, adaptación al entorno y ventajas del efecto sorpresa, en la lógica de Los Felinos, casar a una Presa que sea más anciana, enferma, herida o una cría de algún Ungulado o mamífero en el hábitat de los leones, es gastar menos recursos y exponerse físicamente lo menos posible sin correr riesgos.

[³]: El reflejo de Flehmen es cuándo realiza una mueca característica (arrugando la nariz, levantando el labio superior y abriendo la boca), lo que permite que las moléculas de olor (feromonas) lleguen a este órgano especial situado en el paladar. Este mecanismo no es para "oler" en el sentido convencional, sino para analizar químicamente la orina o feromonas, determinando si una hembra está en celo, su edad, o si un intruso ha marcado territorio y es el Órgano de Jacobson el responsable de este reflejo que se encuentra en la base del tabique nasal, justo encima del paladar duro, y está presente en muchos mamíferos para detectar señales sociales y sexuales.

u/saikoyoras_frry — 12 days ago