A mis compañeros de la UNAL
Que lastima que en la Unal, una universidad que supuestamente nos alberga a los estudiantes más inteligentes del país se siga apoyando tanto a un gobierno que está claramente en la cama con grupos terroristas. Que los defiende y los exonera de tantos hechos reprochables como magnicidios, secuestros, desplazamientos y del asesinato de nuestros propios compañeros.
La paz total va en una sola vía, el gobierno baja los brazos mientras la guerrilla y el narco se toman regiones del país que hace más de una década no tenían, regiones que si uno se atreve a visitar por X o Y motivo es una sentencia de muerte.
Lo de Mateo y Angie deja un profundo dolor, dolor que no debería ser politizado bajo condiciones normales y de eventos que ocurren por el azar de la vida, pero esto no fueron casos al azar, estos son los resultados de un desgobierno que ha multiplicado las víctimas del conflicto armado, conflicto que nada tiene que ver con los sueños y las metas de los estudiantes y sus familias.
Recordemos sus nombres y sus caras cuando asistamos a ejercer nuestro derecho al voto y preguntémonos si dentro de los siguientes 4 años queremos seguir con esa zozobra e incertidumbre de no saber si el viaje a casa o regreso a la universidad será el último que hagamos nosotros o nuestros compañeros.
Que en paz descanse Mateo.
Que en paz descanse Angie.
Siempre serán parte de nuestra hermosa Universidad Nacional.