Entre el sueño y lo que queda
Esto lo escribí hoy, 10 días después de terminar mi última relación... Espero que les guste:
Siempre he soñado muy fuerte, muy intenso.
Al punto de sentir que mis sueños son reales.
Muchas veces soñé que esto pasaba…
y por más realista que fuera, al despertar, él siempre estaba allí.
Aún espero despertar de esta pesadilla.
Sigo creyendo que en cualquier momento abriré los ojos y estará ahí para reconfortarme.
Pero no sucede…
Soy un fantasma.
Atravieso lugares.
No puedo sentir nada.
Ni hambre. Ni sed.
No tengo pulso.
Hablar es difícil.
Interactuar. Trabajar… todo pesa.
Soy un ente vagando y olvidando.
Tengo blackouts.
Intento ser funcional aunque me lastime, porque solo deseo dormir.
Cuando duermo no duele nada.
No siento. No pienso.
Incluso puedo verlo a él ahí.
Tengo días malos.
Últimamente todos son así.
Días muy malos con momentos menos malos.
No recuerdo la última vez que tuve un momento bueno.
Aún espero despertar…
Me lleno de actividades y me engaño, asegurando que quiero hacerlas,
cuando en realidad solo intento mantener mi mente ocupada.
Pero no estoy ahí.
Estoy en el pasado.
Imaginando su voz.
Recordando los buenos y los malos momentos.
Tocando su piel. Sintiendo su aroma.
Pero lo que extraño ya no existe…
Quisiera volver en el tiempo
y congelarme en él.
Me aterra no volver a sentir algo.
No me interesa aparentar que estoy bien.
No tengo la energía.
Y aun así detesto que me miren con lástima,
como a un animal herido… desahuciado.
Estoy cansada de escuchar que soy fuerte.
No lo soy.
Mírame.
Dependo de una persona para no ser un despojo humano.
Esto solo sucedía en mis sueños…
Y aún no puedo despertar.
Comienzo a creer
que nunca lo haré…