u/SpikeSpiegel_Bebop

Cavs se lleva el game 5 en Detroit [117-113/ OT] y se pone 3-2 en la serie. Harden, monumental (30pts, 6 asistencias, 3 tapones, +11). Allen (16-10, +14) y Strus (20-8, +9), sus escuderos. Partidazo sin premio de Cade (39pts, 9 asistencias, 7 rebotes, 2 robos)

Cavs se lleva el game 5 en Detroit [117-113/ OT] y se pone 3-2 en la serie. Harden, monumental (30pts, 6 asistencias, 3 tapones, +11). Allen (16-10, +14) y Strus (20-8, +9), sus escuderos. Partidazo sin premio de Cade (39pts, 9 asistencias, 7 rebotes, 2 robos)

Harden marca el camino: clave para que Cavs resistiera en la primera mitad, y clave (desde el tiro libre) para que Cavs se acabara llevando el game 5 en Detroit. Aparecen Mobley en la segunda mitad y MItchell en la prórroga, y acompañan a Harden durante todo el encuentro Strus (6/8 en triples y robo decisivo en la prórroga a Cade) y Allen (hizo injugable a Duren)

-> El star power consigue lo esperado: de los tres partidos ganados por Cavs, uno y medio los ha ganado Harden (el game 3 al final, el de anoche desde el principio), y uno y medio lo ha ganado Spida MItchell (43 puntos, 39 de ellos en la segunda mitad del game 4, y la prórroga del game 5)

-> Mobley, decisivo en el clutch (7 puntos, lucha por el rebote y un tapón importante a Paul Reed) tras una mala primera mitad. Spida Mitchell, decisivo en la prórroga (7 puntos, de los 14 de Cavs) tras un mal partido. Cavs estrena su casillero de victorias fuera de casa en el mejor momento posible: un game 5, antes de que la serie vuelva a Ohio

-> Cade dominó, pero los Pistons pasaron de un 6 de 11 en triples en la primera mitad a un 5 de 22 entre la segunda mitad y la prórroga. Al final, los Pistons echaron de menos a Duncan Robinson (baja por problemas de espalda). Stewart (8 puntos, +12) se comió a Mobley en la primera mitad, y Paul Reed (10 puntos, 8 rebotes) siguió dejando en evidencia a Duren (-16 con él en pista) en la segunda mitad

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El 1Q habría aacabado 0-29 si no existiera James Harden (exageración legítima si se ponen el partido). Increíble lo intensos y acertados que salieron los Pistons en su casa, y lo "arrugados", replegados, intimidados, que salieron los visitantes al principio, en un partido muy físico y en el que parecía que se iban a pitar más bien pocas faltas.

Don James Harden Parera fue el único que dio la cara en esos momentos y calmó las aguas, inyectó confianxa a los suyos, les encontró, empalmó buenas defensas con una gran dirección de juego. 7 puntos iniciales de Jenkins encogían el corazón de los de Atkinson. Cade se iba a ir a 10 puntos, así, para empezar. y Stewart, nada más salir, 2 de 2 en triples. Que Cavs estuviera en el partido en el 2Q es debido a los diez primeros minutos de Harden, así de claro (y no es una cuestión de estadística: 4 puntos, 1 rebote, 2 asistencias, 1 robo, 1 tapón), es otra cosa: es temple, astucia, seguridad. De hecho, a pesar del dominio inicial de Pistons, cuando se sentó Harden, el partido estaba 22-19, 3 arriba Cavs. Con Harden en la banca, sucedió lo esperado, pero minimizado, en una versión que permitía a los Cavs soñar con llevarse el partido: 27-29 pasra Pistons, y todo el 2Q por jugar.

En el 2Q Cade seguía enchufando (15 puntos, 3 triples, 6 de 9 en tiros), y Tyson se frustraba contra Stewart, lo que le costaba una técnica (tiro libre para Cade, ya en 16): 30-35 y salto entre Stewart y Tyson con el final previsto. Harris atacaba a placer a Mobley. Sin Allen y sin Harden, los Cavs estaban sufriendo. Medio minuto después, Harris le hacía lo mismo a Mobley. En fin, en cinco minutos sin Harden y Allen, parcial de 10-20, para el 32-39 en el marcador. Volvía Harden justo cuando Pistons se despegaba: 32-41, +9. Volvía para recibir una intensa defensa de Cade y para presenciar la cuarta canasta de Tobias Harris (ya en 8 puntos): 32-43, +11, y tiempo muerto de Atkinson. Detroit, en 6 de 10 en triples.

Lo contrario de Harden para Cavs era Mobley, era veneno. Atkinson aún no metía a Jarrett Allen, y los Cavs se desangraban. Todos iban al aro a chocar con él, a tirar por encima de él. Y fue suma y sigue: canasta de Harris (10 puntos) y de Ausar a pase de Jenkins, para el 32-47. Los Cavs totalmente secos. El parcial con Mobley y sin Allen, cada vez peor. Harden sacaba una falta de tres tiros para calmar las aguas de nuevo, y por fin volvía Allen. 35-47 a falta de seis minutos para el descanso. Un tiro libre más por violación de 3 segundos de Duren y un tiro en stepback finalmente marcado como de 2, daban oxígeno a los visitantes. Desde que había salido, Harden había anotado 6 puntos seguidos para poner el 38-47. Allen contribuía con una canasta a pase de Schröder, 40-47, tiempo muerto de Bickerstaff. Volvía Mobley tras el tiempo muerto, para casi perder un balón vs Cade y fallar un tiro defendido por LeVert. Sus compañeros intentaban meterle en el partido, pero nada. A los tres minutos, la cosa estaba 47-58, 10 pérdidas de Cavs = 20 puntos de Pistons en lo que llevaban de partido. Los visitantes, desdibujados. Un triplazo de Strus a pase de Spida Mitchell acortaba distancias, 52-60, podía ser peor (la máxima fue de 15). 52-60 y toda la segunda mitad por jugar.

Harden, en 13 puntos, lideraba a los suyos en todo lo demás: sabía dónde colocarse, qué hacer, cómo hacerlo. En los locales, destacaba Cade, con 20 puntos ya, constante (sus escuderos habían sido Jenkins en el 1Q y Harris en el 2Q). Pistons ganaba a Cavs en asistencias, rebotes y pérdidas (sólo 6 por 10 de los locales) y, a pesar de estas ligeramente por debajo en porcentaje de tiros de campo, ganaba por 8 (muchos puntos tras pérdida de los de Ohio).

El señor mayor ha sido la clave en el game 5. Ha tenido que jugar 43 minutos para que los suyos ganen. Le toca al joven (Spida MItchell) ganar el game 6 en Ohio desde el principio, mientras meten a Harden en las cámaras de regeneración celular de Dragon Ball.

En el 3Q, Mitchell seguía errático e incómodo (le estaban defendiendo muy bien), y los Cavs conseguían puntos jugando con las dos torres: pases de Mobley (se fue a 8 asistencias) para alley oops de Allen (se fue a 16 puntos). Antes de llegar al ecuador, Harden enchufaba un triple a pase de Schröder, para apretar las cosas, 64-66, y tiempo muerto local. Pasado el ecuador, Allen tenía la oportunidad de empatar el encuentro a 68 desde la personal, y lo conseguía (ya en 14 puntos): ¡al fin! Tooodo el partido a remolque para llegar a ese momento. No duraba mucho, porque Cade la metía desde la larga distancia (ya en 25 puntos el base), pero bueno, Cavs se iba a llevar el 3Q 32-20, porque Cade estaba, sí, pero al resto de sus compañeros se les había encogido la mano.

Harden le sacaba un 2+1 a LeVert y Bickerstaff perdía el challenge, 72-73 (la Barba en 22 puntos ya). El duelo del 3Q era Harden vs Cade (ya en 27), y poco más. Bueno, ese "poco más" había sido Allen al principio del cuarto, y al final era Strus (ya saben, lo suyo además de defender y poner mucha garra, es enchufar de 3: anoche 6 de 8 en triples). Un triple, su quinto de hecho, del alero ponía el 76-77 a falta de dos minutos. Los Cavs sólo habían perdido 3 balones en todo el cuarto, y estaban defendiendo más duro (desesperando un poco, de hecho, a Cade). También Merrill la enchufaba de 3: 79-78, primera vez por delante desde los diez minutos mágicos de Harden. Y malas noticias para los locales: un nuevo triple, esta vez de Mobley a pase de Mitchell, ponía el 84-80. Al final, Harden no estaba tan solo como Cade en este cuarto... Dos rebotes ofensivos consecutivos de Strus permitían una segunda y tercera oportunidades que Cavs no aprovechaba, pero se agotaba el tiempo y los Cavs se iban 4 arriba a falta de todo el 4Q por jugar.

MItchell encaraba los últimos minutos con sólo 10 puntos en su cuenta personal. Errático, incómodo. Mobley había parcialmente su mala primera mitad con el 3Q y continuaba haciéndolo en el 4Q (en la lucha por el rebote, por ejemplo, ¡cosa sorprendente para él!), pero Spida todavía no. El partido estaba empatado a 89 tras cinco minutos jugados. Cualquiera podía llevárselo. Un par de minutos después, todo parecía decantado para los locales: 89-97, los Pistons secando a los Cavs (Pistons ganando el cuarto 5-17). Spida seguía fallando. El parcial fue de 7-20, del 84-80 al 91-100, hasta que llegó el sexto y último triple de Strus, a falta de tres minutos y medio por jugar, con Paul Reed cerrando el partido (normal, porque lo de Duren...), capturando un rebote ofensivo que Tobias Harris aprovechaba con un triple: 91-103 y sólo tres minutos por jugar. Muy mala pinta para los de Atkinson.

Una bandeja de Spida (4 de 14 en tiros en ese momento) calmaba las aguas. En el siguiente ataque, Spida encontraba a Mobley debajo del aro, que machacaba. Bueno, 96-103. Además, Mobley le ponía un tapón a Reed y se agotaban los 24 segundos de posesión sin que los locales pudieran anotar. Finalmante, Harden encontraba a Mobley en el triple, 101-103, ya nadie se acordaba de la mala primera mitad de Mobley. Quedaban 45 segundos, y Cavs movía el balón hasta que Harris cometía falta a Mobley. Al final, 103-103. 12 puntos seguidos de Cavs sin contestación de los locales, y prórroga.

La prórroga fue inaugurada por un rebote ofensivo y canasta de Allen y una canasta a tablero de Spida MItchell. +4 para Cavs. Pistons, sin Duren y sin Stewart, jugándosela con Reed. Tras dos minutos sin anotar, el veterano center conseguía los primeros puntos de Detroit, desde la personal. Pero al otro lado la enchufaba Spida de 3, y en el saque de banda se la robaba Strus a Cade (ooootra vez, como en el game 3) para que Mitchell anotara una bandeja. 7 puntos de Spida en la prórroga, y máxima de partido para Cavs: 112-105 a fata de dos minutos. Game over, básicamente. A pesar del canastón de Cade (falso triple, fue de 2) para poner el 113-111, con 25 segundos por jugar. Pistons iba a ser incapaz de darle la vuelta al marcador (los tiros libres iban a permitir poner el marcador final 117-113 para Cavs).

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u/SpikeSpiegel_Bebop — 23 hours ago

[Thinking Basketball] Con Wemby en la cancha, los Spurs le están limitando a los equipos a 17 puntos menos que su eficiencia habitual de temporada regular, lo cual es mejor que los Pistons del '04 (la defensa estadísticamente más grande de los últimos 50 años).

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u/SpikeSpiegel_Bebop — 1 day ago

Spurs pone el 3-2 vs Wolves [126-97] comn un gran partido de Wemby (27-17, 5 asistencias, 3 tapones, +24) y Keldon Johnson (21 pts, +17). Los Wolves, un partido más incómodos en el tiro (32/83 tc, 38.6%)

Wembanyama, de codazo a partidazo

Victor Wembanyama pudo disputar el quinto partido al no sancionarle la NBA. Él aprovechó para reivindicar su baloncesto por encima de polémicas. 3-2 para San Antonio.

El codazo de Wembanyama a Reid que conllevó la primera expulsión del francés en Estados Unidos se trasladó en alma, no en cuerpo, del cuarto al quinto partido de la eliminatoria entre Spurs y Timberwolves. La Liga de la que ejerce como jefe Adam Silver dejó sin sanción extra el golpe de la superestrella de Le Chesnay a su oponente, que le sacó de quicio y reveló su lado oscuro, en una decisión controvertida. Libre como el viento, Wemby pudo actuar como si nada en el duelo que las dos franquicias tuvieron en la templada noche del martes.

Así que, limpio de cargos y también de mente, Victor Wembanyama quería tomarse la revancha deportiva de tan amargo trance. Por imagen y por humanidad. En parte fue gracias a su ausencia por la que los T-Wolves habían igualado la serie a dos. Anoche fue otra historia. 126-97, repaso coral, en el que el francés brilló como pocos saben hacer. 27 puntos y 17 rebotes más 5 asistencias y 3 tapones. 9/16 en tiros de campo, sin exagerar. Todo ello, en 33 minutos. A estas alturas de curso y con su edad, 22, son dígitos que sólo pusieron sobre la mesa Doncic y ‘Magic’ en sus respectivos momentos.

16 puntos en sus primeros 6 minutos, salió dominando el encuentro Wemby. Los Spurs desaprovecharon la ventaja generada con el francés en pista varias veces (explico en comentarios), pero aún así, ganaron.

Fuera de estadísticas vacías, aquí había un derecho a la reivindicación que el interior de los Spurs ejerció como si viniera en los estatutos del baloncesto. Era una forma de pedir perdón por el chispazo mental que le condujo al codazo a Reid y, por supuesto, otra manera de demostrar que él ha venido al mundo a dominarlo por las buenas y sin malas artes. De nuevo emparejado mucho con Naz, sin dejarse picar ni por él ni por otros oponentes, dejándose ver en jugadas como la de la foto que acompaña esta crónica. Esta vez todo salió a pedir de boca.

Reid, autor de 12 puntos en 31 minutos, fue el recurso de Chris Finch para no dejar desprotegida a Minnesota con el mal hacer del pívot titular, Rudy Gobert, el francés que no puede defender a su compatriota. Más móvil, más atacante. Esta vez Wemby fue una entidad superior y, con el apoyo de los demás hombres de San Antonio, reinó. Castle (17) o, sobre todo, el aire que dieron desde el banquillo Harper (12) y Johnson (21) resultaron vitales para colocar el 3-2 a favor de los texanos en una de las semifinales de conferencia más bonitas del año.

Ahora la pelota está en el tejado de los Wolves, que vuelven a su casa para tratar de ganar en Minny el sexto choque y forzar el partido definitivo. Eso será en la noche del viernes al sábado. Mientras, los Thunder esperan a su próxima presa después de barrer a los Lakers en la otra eliminatoria. Para verse con ellos, y como se demostró en el encuentro que nos ocupa, necesitarán más que a un buen Anthony Edwards y los recursos en ambos lados que aportan McDaniels y Dosunmu. Falta el punto extra que ya hemos visto a los lobos.

Fuente: https://as.com/baloncesto/nba/wembanyama-de-codazo-a-partidazo-f202605-n/

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u/SpikeSpiegel_Bebop — 2 days ago

Se completa la barrida de OKC a Lakers [115-110]. 35 puntos y 8 asistencias de Shai, 28 de Ajay MItchell y 16 puntos y 9 rebotes de Chet pueden más que el 24-12 de LeBron y el 27-7-6 de Austin Reaves. HAyes (18 puntos), mejor que Ayton

Morir con honor… pero morir al fin y al cabo

Oklahoma vuelve a sacar la escoba y se mete en las Finales de Conferencia sin perder un solo partido de playoffs

Dos realidades aparentemente contradictorias han coexistido durante la serie entre Los Angeles Lakers y Oklahoma City Thunder. La primera, que si uno de los dos equipos ha superado las expectativas previas al enfrentamiento, han sido los angelinos; la segunda, que con su victoria de esta madrugada por 110-115 los campeones se han llevado la eliminatoria con un cómodo 4-0 y avanzan a las Finales del Oeste con paso firme y sin mostrar ni una señal de debilidad.

Y es que a nadie puede sorprender el desenlace de un choque que llegaba tan condicionado desde su inicio y en el que todos los intentos de salirse del camino aparentemente prestablecido solo han servido para demostrar la fortaleza del determinismo que había trazado ese camino en primer lugar. Hubo intentos, hubo algunas buenas sensaciones, hubo momentos en los que parecía que a lo mejor sí… Pero al final, pasó lo que todo el mundo esperaba que pasase.

Y la cuestión es que en la práctica, morir con la cabeza alta y tras un acto honorable o hacerlo de forma deshonrosa acaba dando lugar a lo mismo. Quizás no para el escriba que cuenta la historia o para la memoria de los presentes, pero para la víctima que exhala su último aliento y cierra los ojos por última vez la diferencia entre una y otra es, que sepamos, bastante escasa. Porque sea cual sea el sabor de boca, el resultado es que no volverá a haber baloncesto en Los Ángeles hasta octubre.

Con lucha, ¿y polémica?

Pareció a ratos que Oklahoma iba a dejar resuelta la serie cuando quedaban aún muchos minutos para el final, especialmente cuando el segundo periodo abrió con un parcial de 0-17 que recordó incluso a los más optimistas cuál es la realidad de cada equipo. Con la defensa visitante en uno de sus momentos de mayor agresividad, los Lakers tardaron más de seis minutos en anotar sus primeros puntos en todo el cuarto y fueron completamente arrollados por unos Thunder que, por si había alguna duda, no iban a relajarse para conceder un gentleman’s sweep.

El plan era ganar, ganar y ganar. Como lo lleva siendo durante los últimos dos años.

Sin embargo, los de Redick aguantaron esta primera embestida y, de forma más sorprendente, la que llegó tras el descanso. Había sido ahí donde se les habían ido los partidos a los californianos, capaces de contener a OKC en las primeras mitades pero con un parcial acumulado de -31 en los terceros cuartos que evidenciaba dónde empezaban siempre sus problemas. Y cuando este abrió con la distancia yéndose hasta los dobles dígitos (52-63) parecía que estábamos ante la cuarta secuela de la saga.

Pero había orgullo en estos Lakers. Orgullo para responder al vendaval, para intentar sobreponerse al mejor Shai de toda la serie (35 puntos, 8 asistencias), y para ir tirando con lo que pudiesen encontrar. Con Reaves descuidado con el balón pero preciso en sus finalizaciones, con LeBron encontrando formas de abrirse vías al aro ante un Dort muy pegajoso, con Hachimura encontrando su tiro en la segunda parte, con Hayes emergiendo como el interior más fiable de la plantilla.

Y, tras un increíble intercambio de canastas, con Marcus Smart sacándose de la manga un 2+1 a falta de 40 segundos para dar la ventaja a los locales y permitirles soñar con unos días más de vida. Y entonces llegó la polémica.

Lo cierto es que sería enormemente sensacionalista (y falso) atribuir la eliminación angelina a una decisión arbitral. Pero no es menos cierto que, en la acción que volvió a poner a los Thunder por delante, Chet Holmgren parece mover el pie de pivote en la que, aunque nadie lo sabía en ese momento, fue la canasta ganadora. Pues, aunque LeBron tuvo un floater para recuperar el liderato y Reaves un triple para forzar la prórroga, los Lakers no volvieron a anotar después de que el pívot culminase su mate.

Ni volverán a hacerlo en una temporada 25-26 que, para ellos, ya ha llegado a su fin.

Si tiene cara de dinastía y cuerpo de dinastía…

En todo este relato, es complicado encontrar una forma de hablar de Oklahoma sin que lo que es una gran victoria tenga un aire de cotidianeidad. Y es que, ya desde el año pasado, hay un algo en la forma en que gana este equipo que desposee sus triunfos de una cierta épica porque dan la sensación de llegar fruto de una superioridad tan aplastante que los hace inevitables. Cuando, si miramos la historia reciente de la liga con algo de perspectiva, vemos que no es en absoluto normal.

Se ha hablado mucho estos años de la alternancia que ha regido la liga y de cómo en los últimos siete años hemos tenido siete campeones diferentes, pero no tanto de lo cortas que han tenido las alas esos campeones en sus intentos de repeat. Hasta el punto de que cuesta darse cuenta de que los Thunder son el primer vigente campeón en regresar a unas Finales de Conferencia desde Golden State en 2019. Y de hecho, la forma en que lo han hecho los asemeja aún más a aquel equipo.

Solo 11 equipos en la historia de la NBA han empezado unos playoffs con ocho victorias en ocho partidos, y precisamente los últimos fueron aquellos Warriors de 2017 que, con Curry y Durant a la cabeza, elevaron a los altares a la última gran dinastía que ha conocido esta liga. Y las similitudes empiezan a ser demasiadas como para no plantearse si, tras tantas temporadas de igualdad, estamos ante la siguiente.

Fuente: https://www.nbamaniacs.com/pospartidos/lakers-morir-con-honor/

u/SpikeSpiegel_Bebop — 3 days ago

Cavs pone el 2-2 en la serie [112-103] al ritmo de Spida Mitchell (43pts, 39 en la segunda mitad). Buen partido en defensa de Mobley (3 robos, 5 tapones) y en dirección de Harden (24-11). Los mejores de Pistons: LeVert (24pts), Harris (18-6) y Reed (15pts). Cade, incómodo con los 2vs1 (5 pérdidas)

La explosión anotadora de Spida MItchell en la segunda mitad (39 de sus 43 puntos) le da la victoria a Cavs sobre Pistons. La serie vuelve a Detroit empatada a 2

-> LeVert marca el camino en la primera mitad para Pistons, con 17 puntos. Pistons estaba lanzando a un 55% de acierto, por un 40% de Cavs. 22 puntos en la pintura de los visitantes por 12 de los locales. A pesar de la mala primera mitad de Mitchell (4 puntos, 1/8 tc), sólo se fueron 4 abajo los Cavs

-> Spida MItchell lidera un parcial de 0-23 para Cavs en los primeros seis minutos del 3Q con 16 puntos para poner a los suyos 17 arriba. 21 puntos en el 3Q de Spida Mitchell ante unos Pistons que resistieron a través de Paul Reed (13 puntos en el 3Q, para un total de 15) y LeVert (máximo anotador visitante con 24 puntos, y un +15 on court)

-> El 4Q de Spida, una locura para poner el 2-2: 18 puntos del nº45, acompañado de una actuación constante (pero guadianesca) de Harden (24 puntos, 11 asistencias). Donovan MItchell metió 39 de sus 43 puntos en la segunda mitad

Todo iba bien en Ohio: 5-16 para Cavs, con 11 puntos de Harden (4 de 5 en tiros, 3 triples). Pero Ausar Thompson cometía su segunda falta personal y entraba LeVet. A partir de ahí, 14-2 de parcial, y Cavs cuatro minutos sin anotar. LeVert se iba a 8 puntos mientras el partido se ponía 22-20 para Pistons, y ni Harden (0 de 3, falta en ataque) ni Mitchell ()0 de 4 podían contrarrestarle. Cade además se animaba de 3, mientras Mobley se quedaba cotro en sus tiros (0 de 2 en triples). Mitchell fallaba sobre la bocina (0 de 5) y los Pistons se iban aariba 24-21 tras sufrir los primeros seis minutos a la Barba.

El parcial iba a aumentar en el 2Q:18-3 en siete minutos, y al fin llegaba un triple de Mobley (al que Duren había apartado con facilidad en defensa en dos ocasiones, para 4 puntos en el casillero del center de Detroit). También se animaba de 3 Strus, a pase de Spida. Con Cade descansanso, un LeVert intratable (12 puntos) aguantaba a los suyos, para el 31-29 (Strus ya con 5 puntos consecutivos). Merrill conseguía devolver la ventaja a Cavs, con un triple en c&s que obligaba al tiempo muerto (31-32) a Bickestaff.

Pistons lanzando al 56%, pero cometiendo más faltas y pérdidas (9). Cavs al 36%, pero robando y reboteando más, cuidado más el balón (3 pérdidas). El mundo al revés. Pasado el ecuador, Cavs estaba debajo por 2, 42-40, Harden anclado en sus 11 puntos iniciales, Mobley ya en 9, Mithcell en 0 (0 de 6 en tiros). Estar sólo 2 por debajo con tu estrella -que promedia 30 puntos en la serie- en 0 puntos, supongo que lo firmaban los Cavs, a la espera de la explosión anotadora de Spida MItchell. El escolta fallaba hasta su primer tiro libre lanzado, y metía el segundo, para 1 punto, 3 rebotes y 2 asistencias a falta de cuatro minutos para el descanso. Al otro lado, Harris metía sus tiros cuando llegaba el momento, y a era segundo máximo anotador de su equipo (12 puntos, además de 7 rebotes y 3 asistencias) tras LeVert. Cade, sin forzar, tercer anotador en dobles dígitos, en 10 puntos. La primera canasta de campo de Spida era un triple, desde la esquina, para el 47-46. Pero eso no significaba nada: los Pistons conseguían tres rebotes ofensivos conscutivos al poco, y LeVert enchufaba de 3 (ya en 17 puntos). Más tarde, Cade metía dos tiros libres (ya en 12 el base). Además, Tobayas atacaba la canasta (14 puntos ya) y así, el partido se iba 56-52 al descanso. Harden se colaba entre LeVert y Tobayas, con 15 puntos (los 11 iniciales + cuatro tiros libres, además de 7 asistencias).

Cinco puntos seguidos de Mitchell en el 3Q (canastón y 2+1, ya en 9 puntos) le daban la vuelta a la tortilla: 56-57. Spida completaba su renacimiento con un triple, para 56-60 y tiempo muerta de Detroit tras el parcial 0-8 en contra. Spida siguió, con un nuevo triple (11 puntos en menos de tres minutos), 52-65, parcial de 0-13 para Cavs. Un nuevo fallo en ataque y un triple de la Barba al otro lado (moviendo bien el balón) obligaba a un nuevo tiempo de Bickestaff, 56-68, 12 arriba Cavs. Daba igual: el propio MItchell robaba un balón y enchiufaba una vez más de 3. 15 arriba, parcial de 0-19 en poco más de cuatro minutos.

Harden, además, estaba dando (desde el principio) una masterclass en dirección de juego, y ya estaba en 18 puntos y 10 asistencias. Para cuando llegó la primera canasta de Pistons (un mate de Paul Reed, que había entrado por Duren, con tres faltas), el parcial había sido de 0-23 en seis minutos, con 16 puntos de Spida MItchell, y 5 pérdidas de balón en el 3Q para Pistons (para un total de 15 en el partido). El 2vs1 a Cade ideado por Atkinson al descanso funcionaba, y Allen ponía tapones y capturaba rebotes como Pedro por su casa. 60-75 con un mundo por jugar, y MItchell on fire (contestaba con una entrada a canasta, y ya era máximo anotador del aprtido con 22 puntos, 18 en el 3Q). Esta vez MItchell también anotaba los libres si le cometían faltas. En fin, imparable. De estrellado a estrella absoluta. Todo un renacimiento de araña. Me recuerda a un tema musical del gran grupo BOOGALOO ASSASSINS (literalmente, los asesinos del boogaloo), La araña negra, que procedo a poner en esta crónica (clicken en el link y disfruten de la música con verdadero saborrrr):

https://www.youtube.com/watch?v=bjos0wl9Gq0

No sólo tienen \"La araña negra\" (nos vale para Spida MItchell), también tienen \"No, no, no\" (que nos vale para MUtombo y su famosa celebración de un tapón) y \"Bomba\" (que nos vale, supongo, para Ja Morant). Todo son temazos con saborrrr (¡ay, dios mío! ¡Ay, mi amorrr!).

Bueno, el asunto es que Spida siguió on fire, y eso que entró LeVert a seguir en su bussiness, anotar (nuevo triple, 20 puntos, 64-78 en el marcador). Mitchell le contestaba con un floater que podría haber sido un 2+1, pero no, para 21 puntos en el 3Q y 25 en el total. A falta de 4 minutos, Atkinson cambiaba a Spida por la Barba y nos privaba de ver hasta dónde podía llegar el nº45. El partido estaba 64-80.

Entre Paul Reed (9 puntos) y LeVert (22, y organizando el ataque y todo, asistiendo), se las apañaron para competir, mientras los Cavs sin MItchell fallaban (Merrill dos triples fallados y dos faltas seguidas, en fin...). 6-0 de parcial y 70-80 en dos minutos. Es un tema que Paul Reed esté haciendo mejores PO, de aquí a Lima, que Duren. Al final, 13 puntos en el 3Q para Reed, y 77-90 para Cavs a falta de doce minutos.

El resultado del 3Q era Spida MItchell 21 (8 de 9 en tiros de campo) vs 21 todos los Pistons (9 de 19 en tiros de campo). Casi nada. Y si no llega a ser por la tercera de Duren y la entrada de Reed, habría sido peor. Mucho peor.

En el 4Q, la araña siguió a lo suyo: percutir, percutir y percutir, para poner el 2-2 en la serie. Nuevo parcial de 0-8 para Cavs con él en pista, 6 puntos seguidos de la araña. +21 otra vez. Por tenerme que ir a currar, no puedo seguir. Pero gritos de MVP para Spida, game over a falta de 10 minutos. Los Pistons se acercaron, pero no lo suficiente. Véanse la segunda mitad. Fue crema.

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u/SpikeSpiegel_Bebop — 3 days ago

Expulsión de Wemby en el 2Q en Minneapolis, y victoria de Wolves a Spurs [114-109], al ritmo de Edwards (36 puntos) y Reid (15 y 9 rebotes, con 4 asistencias). Sin Anunoby, los Knicks barren a unos Sixers fundidos [144-114]. 25 puntos de McBride, 22 de Brunson , 17 y 10 asistencias de KAT

Los Knicks vuelven a las finales del Este

Los neoyorquinos pasaron la escoba ante los 76ers en una serie increíblemente desequilibrada y jugarán la final del Este por segundo año consecutivo.

Hace dos semanas parecía que la temporada de los Knicks estaba más cerca de acabarse que avanzar, después del tercer partido y segunda derrota consecutiva en la primera ronda ante los Hawks, por increíble que suene ahora. Cómo han cambiado las cosas en tan solo 16 días. New York Knicks ha dado por completo la vuelta a la tortilla: siete victorias seguidas, con una media de 26,4 puntos de diferencia; una apisonadora total que le ha convertido en el grandísimo favorito para coronarse en la Conferencia Este. Fue el partido con menos historia para un hecho con una importancia histórica colosal. El primer cuarto fue el reflejo de todo (24-43); a partir de ahí no hizo falta decir nada más. Philadelphia 76ers no fue rival (114-144)ni en este partido ni en ninguno, ante unos Knicks desatados, infalibles; históricos, que superaron su máxima de anotación de siempre en la postemporada y empataron el del récord de triples en playoffs después del primer cuarto (11), al descanso (18) y al final del partido (25).

La historia se escribe con hechos, y los de Nueva York están materializando los sueños de una afición que vivió una sequía enorme, concretamente de un cuarto de siglo. Hasta la temporada pasada, la última vez que los Knicks se metieron en las finales de Conferencia fue en la temporada 98-99, con Pat EwingLarry JohnsonAllan Houston y Latrell Sprewell como sus mejores jugadores. Mucho más aún hay que remontarse para encontrar el último anillo de los neoyorquinos, concretamente hasta la 72-73, que junto con la campaña anterior, la 71-72, supuso la única vez en la historia que los Knicks llegaron dos veces consecutivas a las finales del Este. Hasta ahora.

Jalen Brunson está marcando época en Nueva York, y se está convirtiendo, de forma incontestable, en uno de los mejores jugadores de la historia de la franquicia. En el cuarto partido de esta serie se rebasó a Nikola Jokic y se convirtió en el líder en puntos en playoffs desde la temporada 2022-23, justo el año en el que aterrizó en Nueva York. En las cuatro temporadas que lleva vistiendo de azul y naranja, su equipo ha alcanzado como mínimo, las semifinales de Conferencia todos los años. Ahora, con los Pacers, su verdugo las últimas dos campañas, fuera de la ecuación, los Knicks pueden volver, más de 50 años después, a las Finales de la NBA. Pero para hacerlo, aún tienen que ganar cuatro partidos.

El liderazgo del base en el nuevo proyecto es intachable, espectacular, sobre todo teniendo en cuenta que llegó a Nueva York después de ser una pieza más secundaria en los Mavericks de Luka Doncic, aquellos que alcanzaron las finales del Oeste y perdieron ante los últimos grandes Warriors. El base es un jugador que siempre incrementa su producción en la postemporada. Tiene una media de 3,25 puntos más en playoffs que en temporada regular durante estos cuatro años, una auténtica barbaridad, ya que de por sí ya es uno de los máximos anotadores de la liga en su fase regular. Es un auténtico escándalo de jugador, y aunque le queda saborear la gloria, ha demostrado ser un líder magnífico para un proyecto ganador.

De la misma forma, los Knicks han demostrado que, pese a todas las dudas, sí tienen un proyecto que da para más de lo que han demostrado hasta ahora. Porque tienen uno de los mejores quintetos de toda la liga, porque tienen grandísimos jugadores que cubren todos los aspectos del juego, y porque tienen un pedazo de entrenador. En los últimos años, las lesiones fueron un factor diferencial; el desgaste sufrido por la filosofía de Tom Thibodeau lastró al equipo a largo plazoY pese a su cuestionable y polémica destitución después de hacer historia la temporada pasada, la decisión de elegir a Mike Brown parece acertada. La realidad es que los Knicks no han empeorado su rendimiento en la temporada regular, pero da la sensación de que llegan más frescos a la parte más importante respecto a los últimos años.

Buena parte de ello tiene que ver con la superioridad aplastante que les ha permitido descansar a sus estrellas más de lo previsto, pero eso es meritorio. Y también es negligente por el lado de su rival. Un año más sin finales de Conferencia para unos 76ers a los que se les recordará por haber eliminado a los Celtics en primera ronda tras remontar un 3-1 en contra. Pero de nada sirve cuando te barren del mapa por completo justo después. Y es que, los de Nick Nurse no han tenido ni una sola opción durante toda la serie. Curioso es que el partido que más cerca estuvieron de llevarse fue, precisamente, el que no disputó Joel Embiid por lesión. No han podido competir con él, y han podido estar cerca en un partido sin él, pero las opciones reales de hacer algo grande siempre han sido nulas.

También es cierto que esta temporada quizás sea en la que, de entre todos sus decepciones deportivas, menos se le pueda reprochar al pívot camerunés. Solo la gesta que firmó ante los Celtics, con 34 puntos y 12 rebotes cojeando y prácticamente moribundo en el séptimo partido, ya le vale para recibir menos reproches en lo que estuviera por venir; sea lo que fuera. Y aunque fue un palo enorme, la realidad es la que es: la remontada fue prácticamente un milago y los Knicks les han puesto los pies en la tierra; la realidad del ‘Proceso’ siempre ha sido esta, la de quedarse muy corto después de generar ilusión.

El problemón de los 76ers ahora va más allá de la pista, porque el contrato que de Embiid para las próximas tres temporadas da vértigo. El pívot, que ha promediado 18,6 puntos por partido en esta serie, acompañado de unos porcentajes pésimos, cobrará 58 millones la temporada que vieneY 62 la siguiente. Y en la 2028-29, cuando es posible que debido a su físico constantemente mermado y los 35 años a sus espaldas no pueda prácticamente ni caminar, cobrará 67 millones. Un ejercicio de reflexión interesante, y una realidad que se cierne sobre la franquicia de Philadelphia, que verá, inevitablemente, cómo su proyecto más ilusionante en el milenio, aquel que comenzó hace diez temporadas, se quedó en la nada más absoluta.

Más allá de eso y más allá de los Sixers, los verdaderos protagonistas de esta historia son los Knicks. Esos que han jugado como locales los cuatro partidos, tanto en el Madison como en el Xfinity Mobile Arena. Las celebridades y los aficionados regulares acompañaron a su equipo y como viene siendo habitual y asaltaron la ciudad de Philadelphia, que se ubica a tan sólo 150 kilómetros de la Gran Manzana. Una ciudad que ahora vivirá sus segundas finales de Conferencia consecutivas, con la ilusión y los precios de las entradas en máximos históricos. Y con un equipo igual incontestable en la pista, a un pequeño paso de reescribir la historia del baloncesto.

Fuente: https://as.com/baloncesto/los-knicks-vuelven-a-las-finales-del-este-f202605-n/

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Caos, dolor, sufrimiento… y Anthony Edwards

Minnesota iguala la serie ante unos Spurs que perdieron a Wembanyama por expulsión en la primera parte

De las mil cosas que pasaron en el Game 4, solo una importa: los Minnesota Timberwolves siguen vivos y coleando. En uno de esos partidos que mantienen vigentes los tópicos de estar contra las cuerdas y reaccionar justo a tiempo, los de Chris Finch terminaron imponiéndose por 114-109 para igualar la eliminatoria y evitar un 3-1 que habría no solo dejado la serie casi resuelta sino que habría sido un mazazo anímico.

Porque, entre otras cosas, habría llegado sin Victor Wembanyama en la pista.

12 minutos de frustración

Vaya por delante que no estaba siendo el mejor partido de Wemby. En los que seguramente hayan sido sus 12 minutos con menos impacto de la eliminatoria, el francés apenas pudo anotar 4 puntos y 4 capturar 4 rebotes ante unos Timberwolves que volvieron a ponerle en problemas con su físico y que consiguieron reducir su presencia defensiva a lo mínimo posible. Tras tocar el cielo en el Game 3, parecía que se venía un pequeña puesta de pies en tierra.

Lo que se vino, sin embargo, fue un paseo a vestuarios mucho antes de lo previsto.

Wembanyama fue expulsado en el segundo cuarto tras propinar un codazo a Naz Reid, acción quizás fruto de la frustración de verse continuamente acosado por la defensa local. De hecho, segundos antes del incidente tanto Reid como McDaniels lo tenían rodeado y sin darle opción a moverse, lo que llevó al galo a intentar generarse espacio con más agresividad de la permitida. Y los árbitros lo tuvieron claro. Flagrante de tipo 2, fuera del partido, y los Spurs obligados a buscar la proeza.

Pero los texanos no solo la buscaron, sino que la rozaron. Tras unos instantes de confusión y de precipitación, los de Mitch Johnson terminaron encajando el golpe, reajustando el plan y tomando las riendas del choque en un tercer cuarto en el que la grada del Target Center empezó a temer lo peor. Porque, como ya demostraron en la serie anterior, este equipo es mucho más que sus estrella.

Con Kornet haciendo el apaño en sus mejores minutos de toda la eliminatoria, San Antonio logró llenar el vacío dejado por Wembanyama y edificar una defensa que, esta vez, brilló por la agresividad de sus exteriores. Y tras cada buena defensa, era el momento de darle ritmo. A veces Dylan Harper, excelso con sus 24 puntos, a veces Fox, a veces Castle… Pero siempre alguien. Lo que fue dando la vuelta al choque hasta que, con el 86-94 en el último cuarto, la opción de asestar un golpe a la serie empezó a coger forma.

Competidor nato

Pero para quitársela, ahí estaba Anthony Edwards. Los Timberwolves colgaban al borde de un acantilado y el escolta más que darles la mano les pasó un jetpack para hacerlos despegar con una increíble irrupción en el tramo final, en el que llegaron 16 de sus 36 tantos para poner orden en el caos que estaban creando los visitantes. Y cuando estos quisieron reaccionar, ya era demasiado tarde.

A base de lanzar dos defensores contra él, los Spurs buscaron sacar el balón de las manos de Ant y tratar de volver a dominar el encuentro desde la defensa, pero el de los Timberwolves se ha visto ya en esas muchas veces y tenía claro cómo responder. Sus buenas lecturas y su capacidad para generarse espacios desde el juego sin balón y el trabajo de recepción le permitieron contrarrestar este enfoque y seguir generando, ayudando además por un excelente trabajo en el rebote ofensivo que hizo a los de Finch terminar de imponerse incluso cuando a Edwards se le empezó a acabar la gasolina.

Aun así, San Antonio peleó y quién sabe qué habría pasado si un rebote en el gemelo de Dosunmu no hubiese evitado que Minnesota perdiese el balón a falta de 10 segundos con 112-109 en el marcador, pero esta vez la fortuna quiso sonreír a los locales, que para eso se habían pasado todo el último cuarto buscándola. Y de paso, a los espectadores neutrales que querían una serie larga, porque con este resultado la eliminatoria se asegura regresar al Target Center para un Game 6.

Uno en el que veremos quién llega con la opción de sellar su pase a las Finales del Oeste.

Fuente: https://www.nbamaniacs.com/pospartidos/timberwolves-ponen-2-2/

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u/SpikeSpiegel_Bebop — 4 days ago

Cavs se lo cree en el 2Q (32-18) y se lleva su primera victoria en el game 3 [116-109], a pesar de la reacción de Pistons en el 3Q (19-33). 19-7 de "clutch" Harden, 35-10-4 de Spida Mitchell y un Mobley más agresivo (8 rebotes, 2 tapones, 5 faltas) pueden más que Cade (27-10-10, +6 en 38min)

-> Gran primera mitad de Spida Mitchell (20 puntos, 5 rebotes, 3 asistencias) y gran cierre de partido de Harden (7 puntos seguidos)

-> Los vídeos del intercambio de canastas en el clutch entre don James y don Cade, en los comentarios

Cleveland aún no tiene que poner ‘La Barba’ a remojar

Final apoteósico de James Harden con 7 puntos seguidos para tumbar por primera vez a los Pistons en la eliminatoria.

Lejos quedan los tiempos en los que James Harden comandaba un ejército de primer orden en Houston, que solo hincó la rodilla y de milagro ante los todopoderosos Warriors. Desde entonces, quien una vez dominó la Liga con su estilo pausado, a veces trilero y otras asesino de guante blanco, no había hecho más que estrellarse haya por donde había ido. BrooklynFiladelfiaLos Ángeles... Hasta el punto de que nos habíamos acostumbrado a pensar en él como en alguien que no era de fiar cuando llegaba el momento de la verdad.

El inicio de esta eliminatoria no había sido distinto. La Barba acumulaba más pérdidas que asistencias en los dos primeros partidos ante los Detroit Pistons. El patrón oro de los organizadores de juego tirado por los suelos en dos duelos en los que los Cleveland Cavaliers se habían mostrado a años luz de su rival. Hoy no. Hoy, con la llegada de la serie a Ohio, los Cavs han reaccionado y Harden ha despertado justo a tiempo del mal sueño en el que estaba sumido. Fue él quien decantó el partido para los suyos. Una victoria, 116-109, que les vuelve a meter de lleno en la eliminatoria.

Fue un encuentro de alternativas, con unos cuantos cambios en el liderazgo, aunque con los Cavs logrando una ventaja sustancial ya bien pasado el descanso. Llegaron a tener un +17 que se esfumó antes de llegar al último cuarto. En el último, Evan Mobley tuvo un rato en el que pareció ese jugador que se esperaba y que nunca ha llegado a ser. Entre él y el constante goteo de puntos de Donovan Mitchell (acabó con 35), los Cavs volvieron a lograr una buena ventaja. Pero entonces apareció Duncan Robinson para castigar desde el perímetro (4 triples) y poner de nuevo las tablas.

Cada vez faltaba menos y era la hora de los líderes. Entonces ocurrió algo inaudito. Mr. último cuartoCade Cunningham, que ya flirteaba con el triple-doble, cometió tres errores impropios de él en tres ataques consecutivos. Tres pases mal dados, dos en manos de los rivales y uno saliendo por la banda, que convirtieron un 104-104 en un 108-104. La última canasta fue una de Harden, que ya enseñaba la patita a 1:29 del finalJB Bickerstaff pidió tiempo muerto y como los grandes jugadores son así, lo primero que hizo Cunningham nada más volver fue colgarse del aro con un mate tremendo. A esa acción respondió Harden con una bombita perfecta y ese acierto fue contestado por un triple frontal de Cunningham. El duelo de estrellas estaba servido, quedaban 50 segundos y los Cavs ganaban de 1 (110-109).

¿Cómo se iba a resolver el desafío? Con La Barba clavando otro triple a 26 segundos del final y punteando, sin llegar a tocar pero molestando bastante, un intento a la desesperada de Robinson de meter otro tiro de tres. Mitchell, desde el tiro libre, puso el lazo al triunfo de unos Cavs que se ponen 2-1, aún por debajo pero con unas sensaciones bien distintas a las que se trajeron de Detroit. La eliminatoria vuelve a estar viva.

Fuente: https://as.com/baloncesto/nba/cleveland-aun-no-tiene-que-poner-la-barba-a-remojar-f202605-n/

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u/SpikeSpiegel_Bebop — 5 days ago

Spurs pone el 2-1 en la serie [115-108] al ritmo de Wemby (39 puntos, 15 rebotes, 5 tapones, +16 on court). Los Wolves lo sufrieron en los dos lados: tiraron al 38,4% de acierto (38/99 tc). Partidazo de Edwards en su vuelta a la titularidad (32 puntos, 14 rebotes, 6 asistencias)

Wemby juega 37 minutos y domina un partido trabado y a cara de perro en Minneapolis, con un gran 4Q de 16 puntos, 6 rebotes y 2 tapones

-> Wemby, eficiente en el tiro (39 puntos con 13/18 tc, 3/5 t3 y 10/12 tl), además de Señór del Aro en defensa (15 rebotes, 5 tapones, una infinidad de entradas a canasta frustradas). Los Spurs sufrieron cuando él no estuvo en pista (10 minutos de Kornet = -9 on court)

-> Castle (13 puntos, 12 rebotes, +17 on court) y Vassell (13 puntos, 6 rebotes, 2 robos, +10 on court), escuderos del francés

-> En Wolves, muy bien Edwards y Reid (18 puntos, 9 rebotes, 5 asistencias, 2 tapones, +3 en 32 minutos), apañado Gobert (suoperado por Wemby, superando a Kornet) e incomodísimos Randle (3 de 12 en tiros de campo) y McDaniels (5 de 22 en tiros de campo)

Spurs salió en Minny a secar al equipo local: 11-1 en el ecuador del 1Q, cuando se sentó Wemby (9 puntos, 5 rebotes, 2 tapones y dominio absoluto en defensa, acompañado por las manos rápidos de todos los demás). Wemby no es Jokic, Spurs no es Nuggets, y McDaniels, Randle y compañía lo notaban. Sólo un tiro libre, de Edwards, anotado, en más de seis minutos de partido. Los texanos podían ir +20 arriba, de haber anotado triples liberados y alguna canasta fácil cerca del aro. Su misión: robar, rebotear o taponar y correr. Y los Wolves miraban impotentes cómo la ejecutaban.

Fue sentarse Wemby y por fin los locales anotaban un tiro de campo (Gobert, tras rebote ofensivo). 14-3 para Spurs, 1 de 14 en tiros de campo para los Wolves. Llegaba al poco un triple de Reid para el 18-6 (5 puntos de Wolves en un minuto y medio de Spurs sin Wemby). Gobert, de hecho, se hizo amo y señor de Kornet: 6 puntos sobre él, y 18-10, ante unos Spurs poco inspirados en ataque (fallos, pérdidas). Edwards por fin anotaba cerca del aro sin la sombre de Wemby pululando, y el francés volvía a cancha con un minuto por jugar y 21-16 en el marcador. Daba igual, algo se había desbloqueado en Minny, que acabaría con un digno 23-22 (11-1 en los primeros 6 minutos, 12-21 en los otros seis). Edwards, ya en 13 puntos, con dos triples consecutivos, uno desde su casa y sobre la bocina. Spurs, 1 de 10 en triples.

Edwards anotó 14 puntos consecutivos (12 en el 1Q y 2 en el 2Q) para poner al fin por delante a los suyos: 23-24. Asistió a McDaniels para un triple y el +4 (25-29). Casi nada. Los Spurs, además, no estaban nada inspirados. Mantenían nivel defensivo (Wemby...), pero en ataque bastante mal. El segundo triple de los texanos (2 de 13) llegaba de la mano de Carter-Bryant, en segunda oportunidad, para ponerse arriba de nuevo, 33-31 con 7 minutos por jugar antes del descanso. Un segundo triple del rookie llegaba, 39-35 pasado el ecuador del 2Q, cuando se sentaba Wemby, y volvían Kornet y Gobert (ay, dios mío...). con Spurs en 3 de 15 en triples y Wolves ganando la batalla por el rebote (23 vs 27) y Randle y McDaniels aprovechándose del descanso del francés, sacando tiros libres (8 de 12 para los texanos vs 11 de 14 para los locales), el partido se apretaba, 45-43 tras un nuevo rebote ofensivo y mate de Gobert. Volvía el francés a falta de poco más de 2 minutos, a tiempo para contemplar un triple de Reid desde la esquina (45-46, otra vez MInny arriba). La primera mitad terminaba 51-51, con un triplazo de McDaniels y una falta revisada e increíblemente no pitada de Randle a Castle en la lucha por el rebote. Wemby, 16 puntos y 9 rebotes (6 de 9 en tiros de campo). Edwards, 19 puntos.

13 puntos, 7 rebotes y 3 tapones de Gobert, que fue amo y señor del partido vs Kornet, y vasallo, siervo de la gleba, vs Wemby. Todos los Wolves lo fueron ante Wemby. Se mantuvieron en el partido vía triple en la segunda mitad (lejos de la larga sombra del alien francés): 14 de 40, 35% desde la larga distancia, estaban 9 de 25 en el 3Q, con 74-70 en el marcador y, desde entonces, 5 de 15.

Tras la debacle del 1Q, Conley no salía para el inicio del 3Q (salía por él Dosunmu). Durante dos minutos, dio un poco igual: volvieron a no anotar. Pero finalmente, se rompió la sequía, cómo no, a manos de Gobert (10 puntos, 5 de 5 en tiros de campo). Las malas noticias para los locales eran, sin embargo, que Spurs desbloqueó la anotación desde la larga distancia. En la primera mitad, 3 de 15. En el 3Q, enchufaron sus dos primeros intentos, y en general hicieron un 9 de 18 (enchufaron al 50%). Ése era el tema, que Wolves anotaba, sí (28 puntos en el 3Q), pero Spurs también, más y mejor (35 puntos). Los primeros puntos de Champagnie llegaban de hecho desde el triple (el que faltaba). Así, tras seis minutos, 5 de 7 en triples para los texanos (¡hasta Fox!), por 3 de 4 para los locales, y 72-68 para Spurs.

El cierre del 3Q fue favorable a San Antonio, que se fue 7 arriba, 86-79, liderados por Wemby (23 puntos) y sufriendo a Edwards (28 puntos) y Reid (15 puntos). Así se entró en un 4Q que coronó al alien francés como uno de los jugadores (tal vez el jugador, aunque no todos los días) más determinantes de la NBA. En RS, los fríos datos eran:

+68 en los tres primeros cuartos para Spurs vs Wolves;

+43 para Minny en los úlitmos cuartos vs Spurs.

Así que Wemby tuvo que echarse el equipo a la espalda, para empatar el 4Q a 29 y llevarse el game 3. Se llegaba al ecuador del cuarto con 99-98 y quinta falta personal de Wemby. Pintaba mal la cosa, pero Mitch Johnson lo mantenía en pista. Champagnie daba un respiro a los suyos con su segundo y último triple, y a partir de ahí, territorio clutch, con 102-100 para Spurs (Wemby en 32 puntos, Edwards anclado en 29): el 13-8 en los últimos cinco minutos estuvo lleno de palos, defensas duras, tensión. Un duelo a cara de perro en el que Wemby, con cinco faltas (jugando con fuego), salió victorioso: 7 puntos, 2 rebotes, 1 asistencia, con un canastón fade away y un triplazo sobre Gobert incluidos.

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u/SpikeSpiegel_Bebop — 6 days ago

Los Knicks ponen el 3-0 [108-94] sin necesidad de Anunoby. Tras un mal 1Q, partidazo de Brunson (33pts, 9 asistencias), escudado por Bridges (23pts). KAT (8-12-7) y Hart (12-11), claves en la batalla del rebote. Shamet, factor X (15pts, +20). El mejor de Sixers fue Oubre (22-8)

Gritos de "MVP, MVP" para Brunson al final del partido. El base lideró a los suyos para el 3-0 en la serie, ante unos Sixers que, cada vez más fundidos, se desinflaron progresivamente

-> KAT, Hart, Clarkson, MItch... Son muchos en la pelea por el rebote: 49 (13 ofensivos) por 33 de Sixers. Muchísimos puntos en segundas oportunidades para NYK

-> El banquillo también cayó del lado visitante: 29 puntos en total, por 11 de Sixers (llevaban 0 en tres cuartos, y fueron sólo 8, 6 de Grimes y 2 de Barlow, cuando el partido importaba)

-> Dio igual el hack a MItch del 3Q: 6 puntos, 6 rebotes, 1 robo y 1 tapón (+20 on court) para el center suplente de Knicks

33 puntos (11 de 22), 9 asistencias, +13 on court. Dominó como quiso desde el 2Q. ¡Jalen Brunson!

Sin OG Anunoby y con un error básico pero inevitable de planteamiento (McBride en el quinteto titular, es decir, KAT + cuatro bajitos), los Knicks salieron a sufrir en el 1Q en la Ciudad del Amor Fraterno. Anunoby no es sustituible para NYK, pero por fit, mejor que McBride sería Diawara, si hubiera algo de confianza en Diawara (no la hay, en RS puede jugar, en PO... No tiene pinta). Tampoco parece viable meter a KAT al 4 con Mitch Robinson y Hukporti en la posición de center (aunque el que escribe lo probaría. y a ver qué pasa).

Paul George salió majestuoso, finísimo (13 puntos, 3 de 4 en triples), tirando por encima de defensores más bajitos que él. Edgecombe, aprovechó sus muelles por lo mismo (6 puntos, dos canastas en alley oop a pase de Maxey). **Los únicos que daban la cara en los visitantes, KAT y Hart, reboteando duro (2 rebotes ofensivos para el dominicano, 1 para el albañil de la Gran Manzana), anotando (**6 puntos para cada uno). KAT en guerra con Embiid, que se saldaba con una falta para el camerunés y dos para el dominicano, y a la banca, por Mitch Robisnon. Brunson fallándolo todo. Así, 18-25 y tiempo muerto, del que salía Paul George a seguir enchufando (ya en 15 puntos... No volvería a anotar) por encima de McBride (Anunoby, te necesitamos...). De hecho, salía McBride 9 abajo, y entraba Clarkson, a falta de 3 minutos de 1Q por jugar. También se sentaba Paul George un minuto después (respiraban en la Gran Manzana). 5 puntos seguidos de Shamet daban un respiro a los visitantes. La última canasta de Sixers en el cuarto sería una de Embiid, que le hacía el gesto de "too small" a Robisnon. 27-31, podría haber sido mucho peor.

En el 2Q, Knicks conseguía empatar al ritmo de KAT, Hart y Shamet (9 puntos sin fallo ya): 33-33 con casi 3 minutos jugados. Embiid no conseguía sacarla la tercera falta a KAT, pero saltaban chispas. Alvarado desde el triple tras rebote ofensivo ponía por fin a Knicks delante, 38-35 (13 puntos en segundas oportunidades para NYK). Además, le pitaban a Embiid la segunda falta por tirar a KAT al suelo en la lucha por el rebote, y Nurse pedía challenge. El challenge era todo lo que exitoso que podía ser: no era falta de Embiid, sino de KAT, que tenía que sentarse con 3 faltas, con un mundo (casi 8 minutos) por jugar).

La contestación al "too small" de Embiid llegaba en seguida: mate de MItch a pase de Brunson, mate que tiraba al camerunés al suelo, y 40-35. Al otro lado, lo de casi siempre, Embiid le sacaba falta a MItch, y a la línea de personal. Fallaba el primero (y el público, mucha camiseta naranja, mucho neoyorquino, lo celebraba). Un par de tapones de MItch y un air ball desde el triple de Drummond después, los Knicks estaban 6 arriba, 46-40. Brunson, 11 puntos (3 de 9 en tiros de campo) y 5 asistencias. Y Bridges robaba y corría, sacando un 2+1 al contraataque. 49-40. Nada mal. 22-9 de parcial en 7 minutos y pico. Y Knicks, suma y sigue: triple de Bridges y canastón de Brunson a tres metros del aro, para el 54-42. Tiempo muerto obligado de Nurse. Brunson ya en 13 puntos tras un horroroso 1Q. Brunson y Bridges funcionaban, sin KAT. Paul George estaba missing. Embiid se dedicaba a lo suyo, amagar, sacar faltas, meter algún tiro mid range precioso que entraba limpio (Hukporti a pista, con Mitch y KAT en problemas de faltas). Bridges en 15 puntos, Brunson también en 15 (10 en el 2Q), y 7 asistencias. 60-52 al descanso, con un triple que entraba llorando de Oubre sobre la bocina (ya en 14 puntos el bueno de Kelly). 25 rebotes de NYK por 16 de Phily (muchas segundas oportunidades para los de Mike Brown).

En la segunda mitad, primeros puntos para McBride tras rebote ofensivo y asistencia de KAT (ya estaban en 18 puntos en segundas oportunidades, por 6 de Phily) para inaugurar un 3Q en el que KAT iba con mucha delicadeza en los dos lados de la cancha para no cometer su cuarta falta (bloqueos muy suaves en ataque, dejando a Embiid y a Maxey anotar alguna canasta fácil sin contacto, y el dominicano centrándose en el rebote y la distribución). Esto duraba exactamente seis minutos, hasta que Embiid se tiraba al suelo fingiendo un empujón de KAT antes de recibir el balón. Tiempo muerto de Mike Brown, que no pedía coach challenge y sacaba a MItch con 70-63 en el marcador. Brunson se ponía la capa de superhéroe, anotaba 4 puntos seguidos y asistía a Hart para un tiro a cinco metros (22-8 para Brunson), y al otro lado Oubre hacía daño en el dunker spot y desde la esquina (ya en 22 puntos, máximo anotador: tras él, los 15 de PG, que no había vuelto a anotar desde el 1Q, 12 para Embiid y Maxey, 9 para Edgecombe**). 76-70 a falta de cuatro minutos de cuarto**.

Y entonces sucedió. Hack a MItch. ¿El resultado? Minutos feos de ver y 85-76 (Mitch, 4 de 8 en tiros libres), con Sixers fallando casi todo en ataque y un triplazo de Shamet (hombre de las cavernas, como dirían Montes o Giménez: "Érase... Una vez...") a pase de Brunson para cerrar el cuarto. Brunson, 24 puntos y 8 asistencias.

Los primeros puntos de un suplente de Sixers llegaron de la mano de Grimes en el 4Q: triple para contrarrestar el canastón de Clarkson a pase de KAT, 87-79 (25 puntos del banquillo de NYK por 3 del de Phily). Grimes volvía a enchufar un triple y, contra unos Knicks desacertados (pérdidas de Clarkson, dos tiros forzados de KAT), Sixers se ponía a 4, 88-84, Mike Brown lo tenía que parar. Salía Brunson, y KAT encontraba a Hart cerca del aro. A su vez, Hart encontraba a Bridges a tres metros en el siguiente ataque. 92-84. Un pequeño respiro para Knicks. Además, KAT asistía un triplazo de Brunson y en defensa le ponía una chapa a Oubre. Bridges salía a la contra y sacaba dos tiros libres. 97-86 con Embiid mirando desde la banca, en el ecuador del 4Q.

Entonces se sentaba Barlow y salía Embiid, 11 abajo. Con lo que se encontraba era con Brunson (canasta a tres metros y 29 puntos, 10 de 20 en tiros de campo, para el pequeñajo). Además, Shamet forzaba la pérdida de balón de Grimes y, al otro lado, sacaba falta de Maxey y dos tiros (15 puntos ya para él, empatando a PG). 101-86 en el clutch para Knicks, terceros en los últimos 70 años con más diferencia de puntos a favor en el 4Q en RS (+238). Entre Brunson (ya en 31-9) y Bridges (ya en 23), lo mataron, 105-89 a falta de 3 minutos y 46 segundos. Tiempo muerto de Nurse. Game over. 3 a 0 en la seria para Knicks. Sin Anunoby, pero contra unos Sixers con el quinteto titular totalmente fundido (un poquito de Drummond, Bona, Barlow y Grimes no es suficiente para darles un respirto).

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u/SpikeSpiegel_Bebop — 6 days ago