Incapaz de creer, desde la periferia de lo sagrado
La vuelta del cristianismo asi como de sus variantes, aunque predecible, resulta en cierto modo incomprensible para mí. Veo que Internet se ha llenado de reinterpretaciones de símbolos que aluden a lo sagrado, de mujeres que se nos presentan tan virginales como María, de culpa cristiana, de fe.
Intento observar con calma este nuevo resurgir, pero yo, que nunca he rezado, que nunca he experimentado ese extraño ritual en el cual un cura posa en tu lengua esa lámina redonda y delgada de pan en representación de Cristo, siento que existe una dimensión de la experiencia a la que no he sido invitada, y que nunca podré acceder.
No voy a mentir, como cualquier persona agnóstica o atea con la que he podido hablar del tema, me resultaría fascinante experimentar aquello que los creyentes denominan como fe, esa convicción tan arraigada en el pensamiento que se objetiva por sí misma sin la necesidad de pruebas empíricas. Quizá, lo que el auge del catolicismo nos pone en evidencia es que muchas personas, como yo, somos incapaces de creer.
Me cuesta creer que ante mis ojos se vaya a deslumbrar un mundo nuevo, cuesta siquiera creer que tenemos agencia, si a la totalidad del funcionamiento de las estructuras nos referimos. Me abruma una perspectiva pesimista que me hace pensar que no hay ninguna pizca de poder entre mis manos.
Si, hablo de poder, siendo la política la lucha por esta misma cualidad y el nuestro, sin duda, un mundo aparentemente despolitizado pero dirigido en base a este mismo principio. Ante esta realidad tan difícilmente digerible, me gusta pensar que aún no pudiendo cambiar el mundo, al menos puedo transformar esta pequeña parcela que habito colectivamente con aquellos que aún guardan una pequeña dosis de creer que tal cosa es posible.
PD: El texto es un conjunto de notas rápidas sobre el retorno de lo sagrado y la experiencia de quienes lo contemplamos desde fuera, incapaces de habitarlo. Por eso mismo, quiero que tengáis en cuenta que son ideas en bruto, sujetas a cambio. Agradecería cualquier crítica o punto de vista con el fin de poder elaborar, a partir de vuestras propuestas, algo más sólido.