u/Laurahot-mom

Soy Mamá caliente 2

Hola personas de Reddit, gracias por sus buenos comentarios en mi anterior publicación.

Aprovecho para aclarar una situacion mencionada en un comentario que me hicieron en otra comunidad aqui en Reddit donde se critica que no debi de entrometer a mi hijo en lo que estoy viviendo, quiza haya sido lo mas idóneo, tal vez debi ser como otras mamás las cuales viven una doble vida, una santa en casa y una promiscua en la calle, y creanme si lo pense hacer, sin embargo la diferencia irrefutable entre la realidad y la ficción es la cogerencia; me refiero a que desde un principio mencione que mi hijo y yo llevamos una relación muy cercana desde siempre, dada ausencia de mi esposo y su lejanía en dias de descanso mi hijo empezó a acompañarme a todos lados, a ayudarme en casa, etc. ¿Como de un dia para otro le iba a decir, “sabes que? ya no quiero que vallas conmigo” o directamente tener esa doble vida si mi hijo me acompaña en cada aspecto y yo misma se lo he agradecido, creo que no es necesario ser detective para darse cuenta que hay algo detras de ese cambio de actitud repentino, es por eso que necesitaba que mi hijo supiera de mis deseos y planes, pues es mejor que él me dijera que cosas me permitiria y cuales no a que me descubriera (y lo habria hecho tarde o temprano), y perdiera todo lo bueno que tengo en la vida de golpe.

En contra parte, lo ficticio; hay un relato/novela “erotica” que lei hace poco (no recuerdo el nombre), trata de un chico el cual narra ser el complice, incluso el favorito confesó de su mamá sobre la hermana de dicho muchacho, sin embargo en la historia se narra muy lejos de serlo (ella va sola a juntas “semanales”, él no va a buscarla aun siendo muy noche, ella va a tomar él con un parroco sin tratar de que su hijo sea parte del plan, ella le dice que salir de casa es su unico alivio cuando siendo “tan cercanos” es algo que él ya deberia saber) dando lugar a la infidelidad de parte de la mamá e incluso a mi parecer, la burla moral de parte de ella a ese supuesto hijo tan amado.

Una disculpa por esa introducción tan lejana al fin de esta publicación.

Después de hablar con mi hijo sobre mis deseos de manera muy por encima y que él las aceptara, me quedé en la cocina a lavar los trastes mientras que él se fue a su habitación.

Una parte de mi se sentía aliviada, otra estaba dudosa y otra más estaba anhelante.

Me aliviaba saber que mi hijo aprobaba que su madre fuera una caliente, pero tenía dudas sobre qué era lo que acepto, ¿que pudiera vestirme atrevida? ¿Que coqueteara con hombres? ¿Me podría acostar con quien yo quisiera? También tenía la duda de como empezar, es decir no era como que saliera de casa en ese instante y me acostara con el primer hombre que viera, o fuera a la casa de mi vecino a pedirle un poco de azúcar y resaltar mis chichotas en su cara, tampoco pensaba en solo salir vistiendo sensual.

Lo que sí sé es que deseaba poder probarme, tomar todo aquello que mi cuerpo pedía pero ahora sin la necesidad de esconderme… Uff, mi coñito me escurría de pensar que mi hijo sabía lo caliente que andaba su mamá y la posibilidad de que él me viera en los diferentes escenarios del erotismo.

Después de terminar de lavar, fui a mi habitación, preparé ropa para bañarme, fui al baño, me desnudé, me metí a la ducha y abrí las llaves, todo esto mientras que en mi mente pasaba los escenarios deseados como ir por la calle con unos leggings lo suficientemente ajustados como para dar cuenta del tamaño y forma de mis nalgas, muslos y mi pubis, un corset que me permita no llevar brasier y a su vez la presión de la prenda hacia mi cuerpo haga resaltar mis enormes chichotas. Con todo ello sentiría las miradas descaradas y deseosas hacia mi cuerpo, coquetearia y me insinuaria, en este escenario me daba la opción de ir con mi hijo en un contexto cotidiano como ir al super a hacer el mandado o ir sola por la calle sin más propósito que el de putear.

Mientras mi mente maquinaba fantasías mis manos enjabonaban mi cabello, luego mi rostro y mi cuerpo, sé que no lo estaba haciendo bien, mis deseos dirigía a mis manos hacia mis tetas y entrepierna, los pocos instantes de cordura evitaban la masturbacion hipnotica pero no era suficiente para que alguien en la puerta no se diera cuenta de lo viscosa que estaba…

¿Vi, bien..? ¡Santo Dios! Olvide cerrar la puerta del baño, la deje entreabierta, por abandonarme a mis fantasías no cerré, no lleve conmigo al baño mi ropa, y entre el marco vi una sombra.

Mi coño jugoso está escurriendo al sospechar que Jose, mi hijo me pudo estar o me está espiando. ¿Qué haría una buena madre? Tal vez salir hacia mi habitación, secarme y vestirme, hablar con él. ¿Qué hace una madre caliente y puta? Cerrar los ojos y simulando no enterarse que su hijo la está viendo, tomar jabón, esparcirlo con sutiles movimientos sensuales haciendo énfasis en mis grandes, ovaladas y pesadas mamas, en mis nalgas carnosas, en mis muslos, tomó el pelambre de mi pubis mientras abro la boca dejando escapar el aliento y un gemido ahogado, quiero, solo quiero lavar ese lugar, pero el dedo medio se estira rozando mi raja.

Mi mente se fue unos instantes, pero vuelve justo para evitar que mi exhibición “sutil” se vuelva más descarado.

Me quito el jabón dejando que el agua vuelva a caer sobre mí, recuerdo que olvidé mi ropa y toalla en mi habitación así que ahora toca debatir conmigo misma si salir mojada hasta mi habitación, si le pido a mi hijo que me alcance la toalla y esperarle en la puerta o parada bajo la regadera pretendiendo querer evitar que el me vea encuerada.

“¡Jose, cariño!”, gritó de pronto sin premeditación.

Escucho los pasos apresurados de mi hijo yendo a su habitación, me pareciera que el sonido que emite es más el aire que se aparta ante su sigilo.

“¡mande má!”

El corazón me está latiendo a puñaladas y la mente me reclama el atrevimiento,

“¡Cariño, olvidé mi toalla en mi cama, ¿me la puedes traer? por favor!”

Escucho nuevamente sus pasos, esta vez el chirrido de sus tenis delatan un caminar normal.

Golpea delicadamente la puerta para avisar que ha llegado a mi ayuda.

“pasa cariño, la puerta está abierta” mientras le digo, mal intento cubrir mis voluptuosa tetas con una mano y brazo, la otra palma la dirijo a mi entrepierna cubriendo los vellos púbicos, que tonta, olvide completamente la cortina que separa el área de la regadera con el resto del baño.

Mi hijo entra y al “notar” que estoy desnuda frente a él se gira dándome la espalda mientras estira un brazo para que yo tomé la toalla, pero aún está lejos de mi alcance.

“No la alcanzó cariño, mira, toma la toalla y extiendela frente a ti y da unos pocos pasos así no me verás y podre tomarla”.

Jose hace, yo apenas tomó la toalla y me cubro con ella, mi hijo sale y yo me encargo de secarme, ir a mi habitación y vestirme mientras me reprocho el atrevimiento que tuve, y es que se debe ser muy puta para exhibirse frente a tu propio hijo, me siento avergonzada.

No salí de mi habitación hasta la tarde noche ya que tenía que preparar algo para cenar, aun así trato de evitar mirarle.

***

Al día siguiente me levanté temprano, me puse leggings, tacones y el corset, trate de salir rápido, sin hacer mucho ruido aunque los tacones me delataban.

“¿vas a ir a correr ma?” me pregunta mi hijo casi con un grito desde su habitación.

Estoy nerviosa al verme descubierta, “si cariño”.

Quedamos unos minutos en silencio hasta que lo oigo correr desde su habitación hasta bajar a la sala donde me encuentro.

“¿Por qué no me avisaste que ya te ibas?” Me cuestiona mientras me inspecciona de arriba a abajo con la mirada.

“¿Vas a ir a correr con tacones y corset?”

“Este, no. Bueno si… No correr exactamente, quiero caminar, mientras pienso, ya sabes, a veces es bueno desconectar, también porque planeaba pasar a comprar algunas cosas”.

José baja la mirada.

“Supongo que es por eso que no me avisaste que ya te ibas y no me pediste que te acompañara de compras”.

Se gira y se dirige con paso lento hacia las escaleras. Aunque no le puedo ver la cara, sé que está triste y eso me rompió el corazón.

“Cariño, ¿quieres venir conmigo?”

“No, ve sola”.

Su respuesta me quiebra aún más.

Camino hacia él tomándolo del brazo.

“Vamos, perdóname por no decírtelo pero… Creí que seguías dormido”.

El me mira y en sus hijos le veo decirme mentirosa.

Me abrazó en su brazo e inevitablemente mis tetas se aprietan a él.

“Vamos cariño, acompáñame a caminar”, le digo mientras lo jalo, hacia afuera de casa, que aunque se resiste logró convencerlo.

Mientras caminamos con dirección al parque, él nota cierta torpeza de mi parte en el arte de caminar con tacones.

“¿Pero si sabes caminar con eso?” pregunta burlón.

“Cállate, vez que apenas me anime a desempolvarlos”, contestó a punto soltar a reír. “Y luego preguntas por qué no te quería traer, caray”.

“Si quieres me regreso”, advierte.

“Tu que te regresas y verás a tu madre correr como Jack Sparrow detrás de ti”.

“Eso sería interesante de ver”.

Cerré mi mano en puño y golpeó su brazo, “no seas tonto, me harás perder el glamour, mejor tómame de la cintura por si me caigo puedas sostenerme”.

Tomó su mano y la pasó por detrás de mi colocándola en mi cintura… Un poco más abajo para ser cintura, en mi cadera para ser más precisa.

Sentir la mano de mi hijo ahí me hace contonear más mis nalgas con el deseo de que él las cienta moverse, mientras caminamos noto las miradas en mí, mi hijo y yo seguimos tonteando mientras intuyo que más de uno le tiene envidia y desea ocupar su lugar.

reddit.com
u/Laurahot-mom — 5 days ago

Hola gente de Reddi, es la primera vez que redacto algo y lo publico asi que disculpen si lo hago mal.

Me llamo Laura, actualmente tengo 38 años, pero lo que les contaré ya tiene algunos años que empezó.

Desde que era soltera ya era muy caliente, soñaba con vergas grandes y gruesas, mi cuerpo siempre ha sido voluptuoso, tetas grandes, caderas anchas, un culo respingon y muslos carnosos, contraste con mi cintura estrecho que llamaba la atención de los hombres, a pesar de todo lo anterior puedo decirles sin pena que solo me había acostado con mi esposo dado que mis padres habían sido muy estrictos conmigo respecto a mis salidas.

Me case precisamente teniendo en mente que podría disfrutar de una vida sexual plena, sin embargo esto fue así solo los primeros años, después el contacto sexual disminuyó hasta que fue inexistente, mi esposo es soldador industria por lo cual tiene que viajar a diferentes estados del país (normalmente del norte), esto conlleva que no esté en casa y los días que viene de descanso los ocupa para beber con amigos, dormir o incluso jugar futbol.

En verdad entiendo que estos días los quiera ocupar para estas actividades pero no entiendo que no haya un momento para mí o que después de meses fuera no me quiera coger.

A pesar de mis voluptuosidades e incluso de las propuestas de sus amigos, sus rechazos me hicieron trasfigurar la visión que yo tenía de mí dejándome caer solo en el rol de mamá y esposa.

Fue hasta hace relativamente poco que conocí a un tipo que quería cogerme, aunque al principio rechazaba la idea de tener algo fuera de casa (más por que mi hijo José y yo solos muy cercanos y no quería que él se diera cuenta de esto), mi cuerpo me traicionaba, en diferentes ocasiones “Daniel” me besó en la boca y aunque que empezaba empujándolo terminaba metiendo mi lengua en su boca en busca de más. Al final terminaba viéndolo casi burlándose de mí descubriendo que en realidad no era la mujer moralmente intachable en la que escondía mi fogosidad.

Poco a poco fui cediendo, un día en el que sabía que me lo encontraría me vi buscando la ropa más ajustada y sensual que tuviera pero para mi sorpresa no tenía nada que pudiera considerar sensual, así que decidí no salir.

Aquel día por la tarde en cuanto mi hijo salió de la escuela le dije “oye, iré al centro comercial, ¿me acompañas?” Esto debido a que como dije antes, nosotros somos muy cercanos y era sumamente normal que él me acompañara de compras.

En el camino me entró un miedo de muerte, mi hijo nunca me había visto vestir con minifaldas o algo que se le pareciera, no sabía cómo iba a reaccionar ante tal cambio, si me rechazaría o lo aceptaría.

Al ver un vestido corto color negro con escote profundo me detuve frente al escaparate, me le quede viendo adelante. “Si te gusta compártelo, ma” me dijo él.

“¡ay no cariño! es demasiado corto ¿no te parece? Que va decir tu papá, la gente, tu”.

“¡ay má! ¿Qué importa la gente? Mi papá no está y yo… mientras a ti te guste y te sientas cómoda usándolo, por mi esta bien.”

Me quedé pensando un momento y asenti.

“Está bien cariño, si tu me das tú permiso para usarlo, veré que tal me queda”.

Use la misma táctica con otras prendas, sintiendo la clara aceptación de mi hijo a usar aquella ropa. Realmente me sorprendió dado que algunas prendas eran muy reveladoras, como el escote de dicho vestido que apenas contenía mis gordas tetas y dejaba ver poco más de la mitad.

Al llegar a casa decidí modelarle la ropa, le pedí me esperara sentado en mi cama mientras yo me metía al baño y ahí me cambiaba, primero fue el vestido, luego unos legguings con un corset negro, despues combine el mismo corset con un croptop, añadi un blazer, luego unos jeans blancos.

Hubo un momento donde note a mi hijo nervioso, se le veía excitado.

Hasta ahí quedó ese día.

Al día siguiente la represión de mi ser seguía envolviendo, no me atrevía a salir de casa… Salí tres veces, dos a la tienda a comprar cosas que realmente ni ocupaba y otra más a barrer la banqueta de frente a mi casa, parecía gelatina de los nervios por que alguien notara mi gran culote en esos leggings, mis chichotas en un top y mi abdomen desnudo.

Esto antes de que mi hijo regresara de la escuela, a su llegada me animó a salir a por algo. Al principio genuinamente me rehusaba diciendo que la gente me vería todo usando los leggings, incluso quise cambiarme de ropa, pero él me insistió, fue que decidí hacerlo, salir usando aquella ropa, tomar el toro por los cuernos y gritarle al mundo, ¡esta soy yo!

Como si fuera el destino nos encontramos a Daniel, lo vi en su auto a un costado del camino, y como si mi hijo leyera mis pensamientos me tomó de la cintura.

Esa escena, ese instante, hizo que mi coño se mojara. Sentirme deseada por alguien que me veía a la distancia y a la vez sintiendo a mi hijo marcando territorio.

“¿pasa algo mami?”

“¿qué, disculpa cariño, que dijiste?

“¿qué ocurre mami?”

“Nada cariño, ¿por qué preguntas?”

“Pues caminas a mi lado pero parece que tu mente está en otro lado”

“Disculpa mi amor, es que no me quitó de la cabeza que alguien nos pudiera estar mirando pensando que soy una excibicionista o algo así, incluso que tu puedas avergonzarte de mí”.

“Nada de eso mami, yo nunca me avergonzaba de ti y menos por usar algo así, te ves muy bien, y la gente puede pensar lo que quiera que no nos dan de comer así que, que no te importe”.

Días despues de esa primera salida yo ya tenia mas autoconfianza por salir de casa vistiendo sensual y atrevida.

En la tercera semana mi hijo llego sin mochila, me conto que en la última clase la maestra demoro 15 minutos en llegar al salón y a varios chicos se les ocurrió salir del salón e ir a platicar con amigos de otras clases y otros mas se escondieron, a él se le ocurrió ir a un taller de mecanografía dado que estaban practicando con maquinas de escribir mecánicas, en cuanto a la muestra solo fue eso, un retraso para llegar al salón, ella recogió las mochilas de los alumnos ausentes entre ellos el de José, y aun que él explicó que no estaba con los otros chicos no le creyeron asi que debía ir a la escuela.

Fui con mi vestido que apenas contenía mis chichotas y dejaba gran parte de mis piernas a la vista, la junta era con el director, uff, el señor si bien no era joven no le hacía falta, se nota que le da duro al gimnasio, por su parte tampoco pase desapercibida. Estaba la maestra en cuestión exponiendo porque recogió la mochila de mi hijo a lo que él volvió a explicar que su fin no fue saltarse una clase si no aprovechar una hora muestra para tomar una tutoría pidió llamar a la maestra que daba la tutoría como prueba de su interés. La situación se arregló sin más pero el director pidió que me quedara más tiempo platicando de cosas banales, tiempo que aproveche para coquetear, cuando se quedó sin más argumentos me despedí de él, acompañe a mi hijo cerca de su salon y me retiré a casa.

Por la tarde al llegar a casa note a mi hijo algo pensativo, distante, tanto así que no fue a mi a darme el típico beso que me da todos los días a su regreso a casa, mas bien solo dijo un “ya llegue” desde la distancia mientras subía a su habitación.

Atribuí su indiferencia a que quizá sus compañeros de salón me vieron y lo molestaron durante el día con comentarios sexualizados hacia mi.

Durante la comida no fue diferente, incluso dejó gran parte de la porción de comida que le servi.

“¿qué tienes cariño?” Le pregunté para averiguar la razón de su actitud.

“Nada” contestó él.

“Como no vas a tener nada, mira, apenas tocaste la comida”.

“En verdad no tengo nada, solo que no tengo hambre”.

“¿Te dijeron algo en la escuela por el vestido que llevé?”

“No”.

“¿Entonces?”

Jose se quedó callado.

“¿Acaso ya no me tienes confianza?”

Nuevamente su respuesta fue el absoluto silencio.

Agaché la cabeza sabiendo que yo había sido la culpable de su actitud.

“¿Por qué le coquetebas al director?” Pregunto de sorpresa, pregunta que no supe contestar al momento.

8Mi cabeza se debatía entre darle una excusa “no cariño, viste mal” o “cariño, no malinterpretes mi amabilidad para con él”, pero creí que tratarlo como tonto seria eso, tratar de tonto a mi hijo pretendiendo que creería una excusa. Él me había dado la confianza de vestir como yo quería incluso me animaba como para pagar de esa manera.

Aquí iba, a jugarme el todo por el todo.

Le expliqué lo que sentía, mis razones más externas sin profundizar en lo que sentía en mi vagina cada vez que me sentía deseada.

Solo le dije que me sentía abandonada, un mueble, que sin su compañía me hubiera hundido desde hacía mucho tiempo, que no solo era una mamá, ni la mujer que asea la casa en su ausencia o la que hace de comer y sirve los platos, también era mujer y quería que me vieran como tal, no renegaba de hacer mis labores domésticas pues lo hacía con amor por y para él, también para mi esposo que si bien ya no siente esa atracción sexual hacia él tampoco despertaré que nunca falta lo esencial, pero le explique que a una mujer hay que proveer tres cosas:

Dinero y no por interés si no por que de donde comemos, de dónde se pagan los servicios, vestido y calzado.

Emocional; que es lo que él no me daba pero lo suplia mi hijo, mas no es lo mismo.

Y sexual que es lo que me faltaba y mi cuerpo me exigía (claramente no se lo dije de manera directa a José).

Mi hijo entendió mis razones y las acepto, aunque me pidió ir poco a poco, entiendo que quizá no sabía si aceptaría que yo coqueteara con otros hombres o quizá entendió bien el mensaje y no quería que me acostara con alguien más que con su padre.

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u/Laurahot-mom — 10 days ago

Hola gente de Reddi, es la primera vez que redacto algo y lo publico asi que disculpen si lo hago mal.

Me llamo Laura, actualmente tengo 38 años, pero lo que les contaré ya tiene algunos años que empezó.

Desde que era soltera ya era muy caliente, soñaba con vergas grandes y gruesas, mi cuerpo siempre ha sido voluptuoso, tetas grandes, caderas anchas, un culo respingon y muslos carnosos, contraste con mi cintura estrecho que llamaba la atención de los hombres, a pesar de todo lo anterior puedo decirles sin pena que solo me había acostado con mi esposo dado que mis padres habían sido muy estrictos conmigo respecto a mis salidas.

Me case precisamente teniendo en mente que podría disfrutar de una vida sexual plena, sin embargo esto fue así solo los primeros años, después el contacto sexual disminuyó hasta que fue inexistente, mi esposo es soldador industria por lo cual tiene que viajar a diferentes estados del país (normalmente del norte), esto conlleva que no esté en casa y los días que viene de descanso los ocupa para beber con amigos, dormir o incluso jugar futbol.

En verdad entiendo que estos días los quiera ocupar para estas actividades pero no entiendo que no haya un momento para mí o que después de meses fuera no me quiera coger.

A pesar de mis voluptuosidades e incluso de las propuestas de sus amigos, sus rechazos me hicieron trasfigurar la visión que yo tenía de mí dejándome caer solo en el rol de mamá y esposa.

Fue hasta hace relativamente poco que conocí a un tipo que quería cogerme, aunque al principio rechazaba la idea de tener algo fuera de casa (más por que mi hijo José y yo solos muy cercanos y no quería que él se diera cuenta de esto), mi cuerpo me traicionaba, en diferentes ocasiones “Daniel” me besó en la boca y aunque que empezaba empujándolo terminaba metiendo mi lengua en su boca en busca de más. Al final terminaba viéndolo casi burlándose de mí descubriendo que en realidad no era la mujer moralmente intachable en la que escondía mi fogosidad.

Poco a poco fui cediendo, un día en el que sabía que me lo encontraría me vi buscando la ropa más ajustada y sensual que tuviera pero para mi sorpresa no tenía nada que pudiera considerar sensual, así que decidí no salir.

Aquel día por la tarde en cuanto mi hijo salió de la escuela le dije “oye, iré al centro comercial, ¿me acompañas?” Esto debido a que como dije antes, nosotros somos muy cercanos y era sumamente normal que él me acompañara de compras.

En el camino me entró un miedo de muerte, mi hijo nunca me había visto vestir con minifaldas o algo que se le pareciera, no sabía cómo iba a reaccionar ante tal cambio, si me rechazaría o lo aceptaría.

Al ver un vestido corto color negro con escote profundo me detuve frente al escaparate, me le quede viendo adelante. “Si te gusta compártelo, ma” me dijo él.

“¡ay no cariño! es demasiado corto ¿no te parece? Que va decir tu papá, la gente, tu”.

“¡ay má! ¿Qué importa la gente? Mi papá no está y yo… mientras a ti te guste y te sientas cómoda usándolo, por mi esta bien.”

Me quedé pensando un momento y asenti.

“Está bien cariño, si tu me das tú permiso para usarlo, veré que tal me queda”.

Use la misma táctica con otras prendas, sintiendo la clara aceptación de mi hijo a usar aquella ropa. Realmente me sorprendió dado que algunas prendas eran muy reveladoras, como el escote de dicho vestido que apenas contenía mis gordas tetas y dejaba ver poco más de la mitad.

Al llegar a casa decidí modelarle la ropa, le pedí me esperara sentado en mi cama mientras yo me metía al baño y ahí me cambiaba, primero fue el vestido, luego unos legguings con un corset negro, despues combine el mismo corset con un croptop, añadi un blazer, luego unos jeans blancos.

Hubo un momento donde note a mi hijo nervioso, se le veía excitado.

Hasta ahí quedó ese día.

Al día siguiente la represión de mi ser seguía envolviendo, no me atrevía a salir de casa… Salí tres veces, dos a la tienda a comprar cosas que realmente ni ocupaba y otra más a barrer la banqueta de frente a mi casa, parecía gelatina de los nervios por que alguien notara mi gran culote en esos leggings, mis chichotas en un top y mi abdomen desnudo.

Esto antes de que mi hijo regresara de la escuela, a su llegada me animó a salir a por algo. Al principio genuinamente me rehusaba diciendo que la gente me vería todo usando los leggings, incluso quise cambiarme de ropa, pero él me insistió, fue que decidí hacerlo, salir usando aquella ropa, tomar el toro por los cuernos y gritarle al mundo, ¡esta soy yo!

Como si fuera el destino nos encontramos a Daniel, lo vi en su auto a un costado del camino, y como si mi hijo leyera mis pensamientos me tomó de la cintura.

Esa escena, ese instante, hizo que mi coño se mojara. Sentirme deseada por alguien que me veía a la distancia y a la vez sintiendo a mi hijo marcando territorio.

“¿pasa algo mami?”

“¿qué, disculpa cariño, que dijiste?

“¿qué ocurre mami?”

“Nada cariño, ¿por qué preguntas?”

“Pues caminas a mi lado pero parece que tu mente está en otro lado”

“Disculpa mi amor, es que no me quitó de la cabeza que alguien nos pudiera estar mirando pensando que soy una excibicionista o algo así, incluso que tu puedas avergonzarte de mí”.

“Nada de eso mami, yo nunca me avergonzaba de ti y menos por usar algo así, te ves muy bien, y la gente puede pensar lo que quiera que no nos dan de comer así que, que no te importe”.

Días despues de esa primera salida yo ya tenia mas autoconfianza por salir de casa vistiendo sensual y atrevida.

En la tercera semana mi hijo llego sin mochila, me conto que en la última clase la maestra demoro 15 minutos en llegar al salón y a varios chicos se les ocurrió salir del salón e ir a platicar con amigos de otras clases y otros mas se escondieron, a él se le ocurrió ir a un taller de mecanografía dado que estaban practicando con maquinas de escribir mecánicas, en cuanto a la muestra solo fue eso, un retraso para llegar al salón, ella recogió las mochilas de los alumnos ausentes entre ellos el de José, y aun que él explicó que no estaba con los otros chicos no le creyeron asi que debía ir a la escuela.

Fui con mi vestido que apenas contenía mis chichotas y dejaba gran parte de mis piernas a la vista, la junta era con el director, uff, el señor si bien no era joven no le hacía falta, se nota que le da duro al gimnasio, por su parte tampoco pase desapercibida. Estaba la maestra en cuestión exponiendo porque recogió la mochila de mi hijo a lo que él volvió a explicar que su fin no fue saltarse una clase si no aprovechar una hora muestra para tomar una tutoría pidió llamar a la maestra que daba la tutoría como prueba de su interés. La situación se arregló sin más pero el director pidió que me quedara más tiempo platicando de cosas banales, tiempo que aproveche para coquetear, cuando se quedó sin más argumentos me despedí de él, acompañe a mi hijo cerca de su salon y me retiré a casa.

Por la tarde al llegar a casa note a mi hijo algo pensativo, distante, tanto así que no fue a mi a darme el típico beso que me da todos los días a su regreso a casa, mas bien solo dijo un “ya llegue” desde la distancia mientras subía a su habitación.

Atribuí su indiferencia a que quizá sus compañeros de salón me vieron y lo molestaron durante el día con comentarios sexualizados hacia mi.

Durante la comida no fue diferente, incluso dejó gran parte de la porción de comida que le servi.

“¿qué tienes cariño?” Le pregunté para averiguar la razón de su actitud.

“Nada” contestó él.

“Como no vas a tener nada, mira, apenas tocaste la comida”.

“En verdad no tengo nada, solo que no tengo hambre”.

“¿Te dijeron algo en la escuela por el vestido que llevé?”

“No”.

“¿Entonces?”

Jose se quedó callado.

“¿Acaso ya no me tienes confianza?”

Nuevamente su respuesta fue el absoluto silencio.

Agaché la cabeza sabiendo que yo había sido la culpable de su actitud.

“¿Por qué le coquetebas al director?” Pregunto de sorpresa, pregunta que no supe contestar al momento.

8Mi cabeza se debatía entre darle una excusa “no cariño, viste mal” o “cariño, no malinterpretes mi amabilidad para con él”, pero creí que tratarlo como tonto seria eso, tratar de tonto a mi hijo pretendiendo que creería una excusa. Él me había dado la confianza de vestir como yo quería incluso me animaba como para pagar de esa manera.

Aquí iba, a jugarme el todo por el todo.

Le expliqué lo que sentía, mis razones más externas sin profundizar en lo que sentía en mi vagina cada vez que me sentía deseada.

Solo le dije que me sentía abandonada, un mueble, que sin su compañía me hubiera hundido desde hacía mucho tiempo, que no solo era una mamá, ni la mujer que asea la casa en su ausencia o la que hace de comer y sirve los platos, también era mujer y quería que me vieran como tal, no renegaba de hacer mis labores domésticas pues lo hacía con amor por y para él, también para mi esposo que si bien ya no siente esa atracción sexual hacia él tampoco despertaré que nunca falta lo esencial, pero le explique que a una mujer hay que proveer tres cosas:

Dinero y no por interés si no por que de donde comemos, de dónde se pagan los servicios, vestido y calzado.

Emocional; que es lo que él no me daba pero lo suplia mi hijo, mas no es lo mismo.

Y sexual que es lo que me faltaba y mi cuerpo me exigía (claramente no se lo dije de manera directa a José).

Mi hijo entendió mis razones y las acepto, aunque me pidió ir poco a poco, entiendo que quizá no sabía si aceptaría que yo coqueteara con otros hombres o quizá entendió bien el mensaje y no quería que me acostara con alguien más que con su padre.

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u/Laurahot-mom — 10 days ago