Reflexión sobre el amor
Hace poco vi sobre la concepción de Sartre sobre el amor y hubo algo en lo que le tuve que dar la razón: el amor como tal no se puede prometer.
El casamiento, por tanto, es una mentira creída porque pretende prometer una de las únicas cosas que escapan a nuestro control: "Prometo amarte de por vida". ¿Cómo vas a prometer querer y amar a alguien cuando el amar es sentimiento y el sentimiento es lo que no controlas? En este mundo nos hacen ser quienes somos nuestro actuar, no nuestras emociones, pues es en el actuar que se controlan el poder de emociones que no nacemos a voluntad.
Habrá quien diga que en el amor cabe cierto idealismo, por ejemplo Jesús G. Maestro. Habrá otros que dirán que el amor no es solo sentimiento y que es más, quizá un acto, olvidando que el acto al amar se da por amar en primer lugar. Sigue siendo importante saber los límites de nuestra consciencia para saber no culparse por dejar de querer. Y aunque en el amor cabe determinado idealismo, sigue este siendo tan grande que en él cabe también el realismo. Y si estuviera en mí definirlo:
No puedo prometer que te vaya a amar de por vida, lo máximo que te puedo prometer es que en este instante siento que podría amarte de por vida. Mas el tiempo pasa y es normal que lo que fue brasa termine convirtiéndose en ceniza, y solo un loco culparía al fuego por apagarse cuando nunca estuvo realmente en su mano la leña para mantenerlo vivo.