u/Kattie_Kus

I wanted to share something that might be interesting both for people learning Russian and for anyone curious about linguistic phenomena. I’d also really love to hear examples from your native languages.

In Russian, there’s a word: “sovest’” (совесть). It’s often translated into English as “conscience,” “moral sense,” or sometimes “guilt,” but none of these fully capture what Russian speakers usually mean by it.

For example, you can say:

“You have no sovest’

“Do you even have a sovest’?!”

It’s a very abstract concept — something like an internal moral compass, but also connected to social awareness, shame, and a sense of responsibility toward others. It feels a bit broader and more emotionally loaded than its typical English equivalents.

My theory is that the cultural weight of this concept may have been shaped during the Soviet era, when collective values, moral duty, and social accountability were heavily emphasized. 

>Do you have any examples of “untranslatable” words from your language? I’d love to hear your examples — I’ll add them to my list of words.

reddit.com
u/Kattie_Kus — 17 days ago

I’m obsessed with diving deep into new languages. There’s something magical about listening to foreign music, translating lyrics, and watching movies in their original version.

Coming from a language where we have only one word for "to love," I’m fascinated by how Spanish distinguishes between different types of affection. How do you truly grasp the difference between Te amo and Te quiero? I feel like it’s not something you can learn from a textbook — you have to feel it with your heart until it just "clicks."

>How do you guys deal with concepts in your target languages that simply don't exist in your native one?

reddit.com
u/Kattie_Kus — 17 days ago

>Escribo esto como un ejercicio de honestidad y gratitud. El español me regaló una nueva voz y aquí les comparto un pedacito de mi historia.

El teatro: el lugar donde dejé de esconderme.

Cuando fui a la primera clase de Roberto, la ciudad todavía vibraba con el ajetreo de la mañana. Era un sábado. El aire mezclaba olores de café recién hecho, medialunas calientes, gases de escape y un sol tibio: un cóctel extraño pero increíblemente vivo de la gran ciudad.

Entré y, en ese mismo instante, quise salir corriendo.

La gente a mi alrededor era vibrante. Ruidosa. Libre. Ocupaban el espacio con facilidad, con naturalidad —sin vergüenza, sin pedir perdón por estar ahí.

Y yo, todo lo contrario. Trabada. Chiquita. Asustada. Como si todo mi cuerpo intentara volverse invisible. Encogerme. Reducirme. Disolverme.

Pero fue justo ahí, en ese espacio ruidoso y lleno de vida, donde empecé a romper mis paredes internas.

Hablamos. Lloramos. Gritamos. Reímos. A veces, simplemente nos quedábamos en silencio. Aprendimos a escuchar al cuerpo. La voz. Las pausas. Ese silencio exacto entre las palabras, donde se esconde la verdad.

Y ahí mismo me pasó algo inesperado. Salía a actuar —y me escuchaban. De verdad. Me miraban a los ojos. Reaccionaban. A veces me elogiaban, otras me corregían con suavidad —pero siempre con respeto y atención.

Una vez estaba contando una historia. Hablaba en español: con inseguridad, con errores, con un acento muy marcado. De repente, la sala empezó a reírse. Fuerte. Sincero. De alma. La gente se reía de mis chistes, de mis tonos, de mis pausas... se reían conmigo. Bajé del escenario casi volando. Con la sensación de que me habían escuchado.

Pasaron unas clases más. Un día, después de una pasada, se me acercó una chica y me dijo:

—Che, cómo mejoró tu castellano. Antes me costaba entenderte... pero hoy entendí todo.

Y de pronto, me invadió un pensamiento silencioso, casi gracioso:

Eso significaba que, antes, se reían casi sin entender nada.

No se reían de mis palabras, sino de mi energía, de mi historia, de mi presencia. Y eso fue increíblemente conmovedor.

Porque son esos momentos los que te mantienen a flote cuando dudás. Cuando sentís que no hablás bien, que no sonás bien, que no vivís de la forma "correcta". Cuando pensás que no te entienden... y resulta que ya hace tiempo que te están sintiendo.

Ahí entendí, por primera vez, que la timidez no es un rasgo de la personalidad. Es el rastro de las expectativas ajenas. De los límites de otros. Del "callate un poco", "no resaltes", "no molestes" de los demás.

En el teatro, empecé a hablar sin pedir disculpas. Sin ese constante "perdón por ocupar espacio". Sin miedo a ser escuchada.

Ahí me permití sonar. Subía al escenario y podía ser cualquiera. Dejé de tener vergüenza de mi cuerpo: lo sentía, y él me respondía. Ya no actuaba: vivía. Hasta el día de hoy recuerdo casi cada clase. Fueron ellas las que me llevaron a un descubrimiento fundamental: quién soy y qué siento.

Fue entonces cuando empecé a escribir. Al principio con timidez, con errores, en ese español que recién empezaba a ser mío. Pero en esos textos me permitía, por primera vez, ser honesta. Después subía al escenario y leía mis historias. Y cada vez recibía una ola de apoyo de personas que, hasta hacía poco, eran perfectos desconocidos.

Eso es algo que todavía me asombra de los argentinos: su capacidad increíble de bancarte. Saben escuchar. Saben empatizar. Saben reír y llorar con vos, aunque te conozcan de hace nada.

Una vez tuvimos una clase donde cada uno tenía que pasar y contar una historia triste. Cuando me tocó el turno, hablé de mi abuelo. Lo perdí cuando ya vivía acá, en Argentina. Hablé del dolor de no haber podido despedirme. De nuestra última charla. Todavía recuerdo su voz con una claridad asombrosa.

Porque en ese momento le dije: "Todo va a estar bien". Y él no se despertó.

Cuando dije eso en voz alta, algo adentro mío finalmente se soltó. Saqué todo eso que venía cargando hace tanto tiempo. Y me sentí más liviana.

Volví a casa siendo otra: viva, con una liberación silenciosa.

reddit.com
u/Kattie_Kus — 17 days ago

>Fragmento de mi libro sobre identidad, migración y sueños olvidados.

Click. La cámara.

— «¡Feliz cumpleaños, pequeña!»

El tintinear de los vasos, risas, abrazos.

Dentro de mí vivía otra niña: la que amaba el teatro.

Organizaba funciones en la cocina, reunía a las abuelas como público, inventaba escenas.

— «¡Katyusha, toca el piano!»

Hacía una pequeña reverencia, me sentaba al piano y tocaba lo que había aprendido.

Aplausos.

Pero la música no era mi respiración.

El teatro sí.

Me decían:

— «Eres demasiado tímida. No vas a ser actriz.»

Me lo decía mi abuela… aunque después intentaba consolarme, asegurando que yo era demasiado hermosa para ser actriz.

Y el sueño se escondió.

Durante mucho tiempo.

Pero no desapareció.

A menudo imaginaba otra vida: un escenario, personas escuchando, emociones que no eran un error, sino una fuerza.

Pero la realidad era distinta.

La realidad exigía una “profesión normal”, estabilidad, seguridad.

Así había sido para mis padres.

Así les enseñaron en el país donde crecieron, en la Unión Soviética: no destacar, no sobresalir, vivir con discreción.

Aspirar a lo seguro: una familia, una vivienda, una vida previsible.

Ese era el modelo heredado.

Y yo lo acepté.

Guardé mi sueño con cuidado, como una fotografía antigua dentro de una caja.

A veces la sacaba, la miraba… y la volvía a guardar.

No sabía entonces que los sueños no mueren.

Solo esperan.

Esperé mi momento.

Y un día volvió.

En forma de cámara.

De pantalla de teléfono.

De pequeños vídeos, monólogos, improvisaciones.

Finalmente subí al escenario.

Diferente, sí.

Pero era mío.

Quizá eso fue lo que me distinguió de muchos: no renuncié a mi sueño.

Avancé hacia él como pude, poco a poco, hasta hacerlo real tras un largo camino.

Y sé que, probablemente, si no hubiera cambiado de país, nunca me habría atrevido.

>Creéis que los sueños realmente esperan… o desaparecen?

reddit.com
u/Kattie_Kus — 19 days ago

Hi everyone!

I’m a writer based in Valencia, Spain, currently looking for an artist to collaborate on a comic project.

I already have experience in writing (books and long-form texts), and I’m now developing a comic with a strong emotional and visual concept. The story is based on migration, identity, and the process of finding yourself while living between different cultures.

I was born in Russia and have lived in different countries, so the story is deeply personal and inspired by real experiences. I believe this topic can resonate with a wide audience today.

The comic will be in Spanish and English, and I’m looking for someone who would be interested not just in illustrating, but in building and promoting the project together.

 What I’m looking for:

• An artist interested in emotional, character-driven stories

• Someone open to collaboration and creative input

• Ideally interested in growing the project together

If this sounds interesting to you, feel free to DM me or comment below!

reddit.com
u/Kattie_Kus — 20 days ago

Hey gente!

Tengo una idea que me tiene bastante emocionado 😄 He escrito una historia con un rollo muy bueno para cómic (ya tengo la trama bastante clara), pero hay un problema… no sé dibujar 😅

Así que si hay algún artista por aquí que tenga ganas de colaborar en algo chulo, ¡me encantaría conectar! Creo que puede salir algo muy interesante juntos.

Estoy en Valencia, aunque también se puede hacer todo online sin problema.

Si te pica la curiosidad, escríbeme 👀

reddit.com
u/Kattie_Kus — 20 days ago