Mi hermana (20 años) fue a pedir información para un curso libre subsidiado por el IMAS en Cosvic, porque quiere empezar un emprendimiento de uñas. Cuando llegó, la señora que estaba atendiendo empezó a decirle a ella y a las demás personas ahí presentes cosas como:
- que cómo era posible que hubiera gente con quinto año buscando cursos libres,
- que eso era “ser mediocre”,
- que si tenían bachillerato ya deberían estar en una universidad sacando un técnico o carrera,
- y que cursos de uñas, pelo o estilismo eran “para las que no tenían quinto”.
Honestamente salimos demasiado incómodos.
¿Soy yo o esa mentalidad es súper retrógrada? Estamos en 2026 y todavía hay gente menospreciando oficios y emprendimientos que literalmente le dan de comer a miles de personas.
Hoy en día hay gente en uñas, barbería, estilismo, pestañas, maquillaje, etc., ganando más que muchos profesionales universitarios, trabajando independientes y construyendo negocios propios.
Además, no todo el mundo tiene las mismas posibilidades ni el mismo proyecto de vida. A veces un curso libre y empezar a generar ingresos rápido es una decisión muchísimo más inteligente que endeudarse años en una carrera que ni siquiera te gusta.
Lo peor es que esto viene de una entidad/programa que supuestamente existe para ayudar y orientar personas.
¿Ustedes qué opinan?