Justicia para México, exigimos ?
A estas alturas del debate público, y ante las distintas investigaciones y señalamientos que han surgido en torno a posibles actos de corrupción y su impacto en México, considero necesario que la discusión se eleve al terreno de los hechos verificables y de la responsabilidad pública.
Si en algún momento dichas acusaciones fueran acreditadas ante las instancias de justicia correspondientes, será indispensable que se determinen con claridad las responsabilidades individuales conforme a derecho.
En ese mismo sentido, también debería analizarse el papel de quienes, desde espacios públicos o mediáticos, hayan contribuido activamente a la defensa, legitimación o normalización de dichos actos, en la medida en que su influencia forma parte del entorno social y político en el que estos fenómenos se desarrollan.
El debate no debería reducirse a posturas ideológicas o lealtades personales, sino centrarse en hechos comprobables, sus consecuencias y las responsabilidades que de ellos deriven.
Cuando la verdad depende de la lealtad, deja de ser verdad y se convierte en poder.