Confesión de mi primera vez cin una mujer
Les voy a contar una experiencia rara. Bueno, les voy a dar un poquito de contexto de todo.
Ella es amiga mía desde hace uff. Literalmente me cargaba cuando yo era pequeña, porque es prima de mis primas y hermana de una de mis mejores amigas. Ella tiene 33 años y siempre ha hecho parte de nuestro grupo. Desde pequeñas la mirábamos como alguien de autoridad, casi como una mamá del grupo, porque ella era mayor y siempre estaba pendiente de nosotras.
Cabe resaltar que ella es bien tremenda. Tuvo un marido, tiene una hija la cual tiene como 4 años y terminó separándose del Mario porque ella le fue infiel. La vieja tiene historial largoooo.
Yo me había alejado mucho de ese grupo porque sentía que no me aportaba nada más que desorden y problemas. Quería enfocarme en mi internado y mi trabajo. Pero ella cumplió años el sábado e hizo una reunión en una cabaña, y me invitó.
Cuando llegué, ella ya estaba bastante tomada. Me abrazó, me dio un beso en el cachete y me dijo:
“¿Por qué te desapareces tanto? ¿Por qué estás tan alejada de nosotros?”
Y yo, por salir del paso, le dije:
“Trabajando, facturando.”
Después nos fuimos a la piscina. Entre mujeres a veces bailamos de forma sensual y eso no necesariamente significa algo sexual; es algo que muchas tenemos normalizado entre amigas. Entonces empezamos a bailar todas ahí, en recocha.
Pero hubo momentos que me parecieron raros.
Primero, ella me metió un poco la mano dentro del panty debajo del agua. Yo me sentí incómoda y me alejé un poco. Incluso llamé a otras amigas para bailar todas juntas y romper esa sensación rara que me quedó. Después intenté convencerme de que quizás había sido sin querer, porque la piscina es resbalosa y pensé:
“De pronto se sostuvo de ahí para no caerse.”
Pero luego levantó la pierna y con el pie me tocó mis partes. Ahí sí pensé:
“Esto está raro.”
A todo esto, ella estaba allá con un pelao de 22 años con el que lleva saliendo como dos meses. En un momento ellos discutieron por una tontería de un juego de dados y él se fue bravo. Ella se fue al cuarto molesta también.
Entonces yo fui a buscarla con la intención genuina de darle un consejo, porque me daba rabia verla dañándose el cumpleaños por un pelado menor que yo.
Entré al cuarto y le dije:
“Oye, ¿cómo vas a dañarte la noche por una tontería? No te pongas así, es tu cumpleaños…”
Ella me abrazaba mientras hablábamos y, cada vez que me respondía, se acercaba más a mi cara. Llegó un punto en que quedamos literalmente labio con labio mientras discutíamos.
Y de repente me besó.
Yo le seguí el beso porque pensé que eran besos de amiga y ya, algo normal, sin malicia. Pero todo cambió cuando empezó a quitarme el vestido de baño.
Yo le dije:
“cálmate. Nos llevamos como diez años. Yo te veo como alguien de autoridad. Tú ni sabes tener relaciones con una mujer, ni mucho menos yo.”
Ella me dijo que no le importaba y siguió quitándome el vestido de baño. Yo me dejé llevar, y sinceramente no sé por qué. Creo que estaba en shock y también bastante tomada.
Ella intentó bajarse para hacerme oral o fue lonque yo percibí y ahí fue cuando me sentí muy incómoda. Yo realmente no quería eso. No sabía qué hacer. Me quedé congelada.
Entonces me acordé de los videos (porque cuandi yo me masturbo veo porno gay porque me excita más porque siento que el heterosexual es muy sobreactuado) y terminé acomodándola para hacerle un “tejerazo”. Ahí ella se acercó a mi oído y me dijo:
“¿Viste que sí sabías?”
Y yo quedé peor en shock.
Yo estaba completamente seca porque, en realidad, no era algo que quisiera hacer. Mientras tanto, ella estaba totalmente mojada y desesperada, y eso me hizo sentir todavía más incómoda porque entendí que sí tenía ganas reales y que no era solo recocha.
Llegó un momento en el que yo solo quería hacerla sentir placer para que todo acabara rápido. Yo no estaba disfrutando realmente; estaba confundida, incómoda y en automático.
Pero después ella empezó a gemirme en el oído, y eso me envolvió completamente.
Aun así, yo seguía sintiéndome rara.
Entonces, cuando sentí que ya había terminado y que había sentido placer, le pregunté:
“¿Ya? ¿Sentiste?”
Y ella me dijo que sí.
Yo agarré mi vestido de baño y me fui.
Desde ese momento me sentí incómoda, en shock y confundida. Sentía que era algo que yo realmente no quería hacer. Pero han pasado cuatro días y, como estábamos tomadas, poco a poco he ido recordando detalles y armando todo en mi cabeza.
Y ahora no dejo de pensar en ella.
No entiendo en qué momento ella tomó la decisión de querer hacer eso conmigo. No sé si ya lo venía pensando desde la piscina o si fue impulso. Pero siento que no fue solo impulso, porque desde la piscina ya venía buscándome físicamente.
Y eso me confunde mucho más.
Porque es la persona que menos pensé en mi vida que terminaría pasando algo así conmigo. Yo la veía casi como una figura de autoridad, alguien que estuvo presente desde que yo era niña.
Y ahora no sé cómo sentirme.