Absolvieron a una mujer que se defendió de una violación lastimándole uno de los testículos y otras partes del cuerpo a su agresor con un bisturí. Estaba imputada por tentativa de homicidio y la querella pidió una pena de 10 años de prisión
[Según el querellante, luego de un acto sexual consentido en su oficina en una galería comercial, la imputada agarró un bisturí y lo atacó en el cuello, la muñeca derecha, oreja izquierda, nuca] y en uno de sus testículos.
A pesar de ello, el querellante pudo propinarle a la mentada dos golpes de puño en el rostro y empujarla, consiguiendo de ese modo salir de su oficina y pedir ayuda.
En el momento en que se retiraba del lugar, el querellante sacó el picaporte de la puerta de entrada de su oficina, a fin de evitar que la imputada se diera a la fuga, dejándole allí encerrada y así fue como se pudo lograr la detención de la misma y el secuestro del bisturí en cuestión...
[Según la imputada, el querellante entró en su oficina teniendo] la bragueta del pantalón abierta y el miembro viril afuera con un preservativo colocado, razón porque se puso de pie diciéndole que estaba loco. Añade que el querellante se le tiró encima, haciéndola caer y golpear su cabeza. [Él] esgrimió un elemento cortante en la mano [que luego se le cayó y ella lo agarró. En el forcejeo] ella trató de sacárselo de encima, tirando manotazos para defenderse. [Expresa que] en todo momento temió por su vida; sólo intentó defenderse.
[...]
de conformidad con el plexo probatorio existente, [la imputada] obró en legítima defensa [lo cual permite] arribar a un pronunciamiento absolutorio.