
Fui a la discoteca solo para bailar… pero el bartender no dejaba de mirarme. 🍸 Cada vez que pedía un trago, sonreía como si supiera algo que nadie más sabía. En uno de esos momentos se inclinó y me dijo: “Este es cortesía de la casa… pero solo para ti”. Cuando la música bajó, me hizo una señal desde la barra. Y esa noche entendí que a veces la mejor historia empieza con un simple trago. 😉