Honestamente, no me tengo muchas ganas de escribir este posts. Sólo me limitaré a de ir que discutí con mi madre hace poco por el "cambio" en la doctrina de la sangre. Pero no sirvió de nada. Mi madre es una fanática y es imposible razonar con ella. Le dije que yo ya no iba a aceptar esa doctrina de rechazar la sangre y me dijo que sí hacía eso, en cuanto me pusieran sangre ajena (sí llegaba a pasar), para ella yo ya estaba muerto. Le pregunté si de verdad prefería dejarme morir a salvarme la vida y dijo que sí. Qué si muero obedeciendo a Jehová estará muy orgullosa de mí. Literalmente mi madre me prefiere muerto a que tomé mis propias de decisiones.
Al final, no sirvió discutir y todo se volvió un incendio de histeria entre ambos. Le advertí a mi madre que, aceptaré rechazar la sangre (le dije eso para no seguir discutiendo y que no me haga hablar con los jodidos ancianos) pero que si llego a morir desangrado, que no se atreva a llorar en mi funeral. Y que si en el futuro esta secta (use la palabra "religión") vuelve a cambiar de parecer y acepta las transfusiones completas, va a tener que reconocer que están contradiciendo algo que han afirmado toda la vida.
Amo a mi madre. Se que ella me ama. Pero, por desgracia esta secta la tiene cegada. No es una mala persona en realidad. Pero su fanatismo religioso e inseguridades sobre el mundo exterior la han llevado a esto. Yo se que ella desea qué Viva muchos años pero, la han engañado para que prefiera la lealtad "a Dios" (a una secta) a "seguir nuestro traicionero corazón" (sentido común).