Cómo disimular la cicatriz del antebrazo tras la faloplastia radial
Una de las desventajas de la faloplastia radial es la zona de donde tomamos el injerto para hacer el neofalo y la uretra, el antebrazo.
Una de las críticas es precisamente la visibilidad de la zona donante en el antebrazo, en contra del resto de la valoración general de la técnica que va a favor de realizar un injerto radial. La necesidad de camuflar la zona se vuelve evidente.
Durante el postoperatorio inmediato poco se puede hacer salvo seguir las indicaciones médicas para evitar que el injerto se pueda deteriorar dejando expuestos los tendones, una complicación que debemos evitar. Sin embargo, a medida que pasan las semanas y algún mes, podemos empezar a aplicar cremas hidratantes (ya que la nueva piel carece de glándulas), medias para el antebrazo para evitar la inflamación de la mano y proteger el injerto y finalmente parches de silicona para evitar la formación de cicatrices hipertróficas.
La rehabilitación personal o con un fisioterapeuta está indicada en todos los casos pero especialmente en casos en los que existe una pérdida de movilidad de la mano sobre el antebrazo, el momento de iniciarla lo indicará el médico en función de la evolución del injerto de cada persona.
Por último, a largo plazo, pasado un año al menos, es posible camuflarlo con micropigmentación médica o con tatuajes, teniendo en cuenta que camuflan muy bien la presencia del injerto pero que la coloración de los dibujos puede no ser tan precisa al tratarse de una piel de capa fina.
En caso de sobre peso, el escalón entre la piel normal y la del injerto puede ser difícil de camuflar al existir en la piel normal una capa grasa que no está presente en el injerto.