Elige la vida
Elige ropa de moda y un teléfono que solo será actual por unos meses para que todos vean lo que haces con el dinero obtenido a cambio de tu tiempo.
Elige mostrar lo interesante que es tu vida: bares, hoteles, moteles, joyas, una nueva pareja. Que el mundo vea lo feliz que eres comprando para llenar el vacío. Elige subir el ego de mujeres que no conoces reaccionando y comentando sus fotos editadas y a cambio subir el tuyo si te responden, ve más lejos y comprarles videos o tiempo en una transmisión en vivo donde harán lo que quieras si les pagas bien. La prostitución se adapta a los tiempos.
Elige alargar tu historial sexual con experiencias cada vez más fugaces, superficiales y problemáticas en las que terminarás siendo el malo de la historia.
Elige moldear la imagen que muestras de ti al mundo, elige cirugías, bronceado, gimnasio, no olvides las fotos entre cada serie y más suplementos que un caballo de carreras, retoques y algo de silicona aquí y allá.
Elige mantenerte distraído con videos de 30 segundos viendo cómo otros tienen la vida que deseas mientras te dicen que antes vivían en la miseria y que si no tienes un Lambo, vacaciones en Mónaco y una novia Rusa diez años menor con rasgos de muñeca es tu culpa por no comprar su curso de inversión en la bolsa.
Elige reacomodar la química de tu cerebro con antidepresivos, antipsicóticos, ansiolíticos o lo que sea que te receten para adormecerte y tolerar la realidad, elige que es menos peor soportar los efectos secundarios de las pastillas que los gritos de tu mente.
Elige engañarte con conceptos de espiritualidad oriental prostituida, brujería, religión, autosuperación y toda la masturbación mental que necesites para convencerte de que todos están mal, son egoístas e inconscientes excepto tú.
Elige que no te importe cuántos estuvieron con tu pareja antes de ti, aunque sabes que terminarás pagando por las inseguridades y rencores que le dejaron cada uno de los que pasaron por su vida.
Elige quedarte con la mirada pérdida en tu propio reflejo en la pantalla negra del teléfono a las 4 de la mañana.
Elige esforzarte por un estilo de vida que no te has detenido a pensar si en realidad quieres pero te lo vendieron, lo compraste a cuotas para pagarlo hasta que mueras.
Elige todo para llegar a la edad en que si tus capacidades mentales te lo permiten te preguntes si valió la pena.
Elige todo para terminar eligiendo nada.