Estoy en una relación donde, siendo honesta, sé que hay amor… pero también sé que es tóxica. Hemos pasado por muchas cosas, errores de ambos lados, desconfianza, reclamos, y esa sensación constante de que ninguno ha sanado realmente lo que pasó.
Él dice que quiere que funcione, que da todo, que incluso se “parte en mil” por la relación. Y yo… quisiera poder corresponder igual, pero la realidad es que no me siento igual por dentro. Hay algo en mí que no termina de conectar, como si una parte ya estuviera cansada o cerrada.
No lo he perdonado completamente, aunque lo he intentado. Y eso pesa. Porque entonces cualquier discusión revive todo, cualquier cosa pequeña se vuelve grande, y terminamos en el mismo ciclo.
A veces siento que él intenta comparar mis errores con los suyos, como si todo tuviera que estar “parejo”, y eso me frustra más, porque no se trata de competir sobre quién hizo más daño.
También me ha dicho cosas como que uno debería poder trabajar en sí mismo sin necesidad de terapia… pero yo sí la estoy tomando porque sé que necesito ayuda. Y aun así, hay días donde siento que no avanzo nada.
He pensado en tomar distancia, pero cuando sale el tema, parece que eso lo lastima más y lo ve como si ya estuviera abandonando todo.
Y aquí estoy… sintiéndome confundida. Porque lo quiero, pero no me siento en paz. Porque quiero que funcione, pero también siento que algo dentro de mí ya no quiere seguir en este ciclo.
¿Es normal sentirse así? ¿Se puede reconstruir algo cuando ya hay tanto desgaste emocional? ¿O hay un punto donde querer no es suficiente?